Saturday, September 23, 2006

Otra soldadera se mete en la bola!

Polo norte, a 18 de septiembre de 2006

Carta pa´l doitorcito Pomponio, pi eich di:

Estimado doitor Pomponio:


Buen día tenga asté. Pos nada doitor ¿qué cree? Que desde que nos regresamos de México andamos rete tristes mis amigas gabachas y yo porque no pudimos estar cerca del peje en nuestra durante nuestra estancia en México. Estábamos rete animadas en el avión con nuestras playeras amarillas y hasta entablando conversación con yunqueros de Monterrey…jijijji! Nos pusimos rete alegres con las chelas que nos dieron en el avión y un yunquero le preguntó a la azafata (así como en una película de Pedro Infante:

- ¿Pos que estas viejas beben???

Mis amigas andaban diciéndole ahí a la gente del avión muy orgullosamente que íbamos a conocer a mister Oubradour y a estar con la gente de Mexicou, pero yo les decía:

- !Bájenle, bájenle, no anden divulgando que vamos a ver al Peje, que nos van a bajar del avión!.. Órale, ¿que no ven que estos panuchos odian al Peje? No se nos va a hacer llegar vivas... pendejas!

Mis amigochas me respondieron:

- Oh, well, nobody is going to tell us what to do or what to say. Our embassy can and will protect us! These mother fuckers don´t know what´s good!

Como ya estaban bien pedas que se ponen a decir en español:

- !Pinchis panuchos de mierda!!!!!!

Pos la gente nomás nos veía raro y yo nomás me reía de la pena diciéndoles que estaban pedas y que no les hicieran caso, aunque yo ya andaba medio jaiboliada también, pero se me bajó el cuete cuando me dormí y siguieron ellas ahí coqueteando con yunqueros, muy lindos la verdá, no me quejo.

Llegando a México ya bien noche, como a las 10:00 PM al aigropuerto tomamos un taxi ¿y qué cree? Que nos deja por ahí lejos del hotel que dizque no podía pasar a dejarnos al lugar por los plantones que los estaban quitando y nos dejó por ahí ¡por lo oscurito! ¡Ay que miedo! Vimos por primera vez la ciudad de México y la gente ahí en una carpa bailando, nos detuvimos un momento y empezamos a bailar tantito unas cumbias o no sé que tipo de música era. Después seguimos caminando p´al hotel y fue un poco triste de ver toda la realidá mexicana con toda su crudeza. Mis amigochas estaban rete asustadas de ver tanta pobreza alrededor y tanta criatura en las calles; tenían los ojos desorbitados y nomás me veían.

- ¡Órale! les dije yo, pos si a eso vinimos, a ver todo esto! Pos que no sabían, no que muy chingonas? ¿no que nada les da miedo, ni les da impreisión? Pendejas, a ver si tienen cuidado y se fijan lo que hablan primero.

- OK, ok, Jesusita, me decían. Hacemos lo que tú digas, con tal de que salgamos vivas de aquí.

- ¡Pos ora se aguantan! les dije ¿No que muy aitivistas allá en el polo norte y que vamos a darles en la madre a todos los fascistas y que no se que tanto…. y a parte a ver si nos regala un autógrafo Mr. Obraudor. Ah, cabronas, pero nomás pa´mi solita va a ser el acostón, si se puede, con él. Confórmense en que el doitorcito Pomponio nos lo va a clonar y pos ya tendremos pa´todas.

- Oh, yes, yes, vale la pena el viaje. Nomás que nos da impresión todo esto. No sabíamos que estaba tan mal la cosa, Jesusa.

- ¿Cómo diablos no? Pos no que muy estudaiadas ... ah! pero sí se vienen a Cancún y ya creen que conocen bien México y andan presumiendo allá quezque conocen bien México y su situación, verdá? Pos ora se joden, pa que vayan ahora sí de hociconas a decir que ora sí han visto la pobreza.

Al otro día fuimos al zócalo a las 11 de la mañana al discurso del Peje. Llevábamos los frasquitos que asté nos dijo para la clonación; a ver si cachábamos un moco o un salivazo del Peje y que después nos hiciera asté el favor; pero, por ningún motivo nos dejaron pasar las otras chavas que también andaban ahí tras los huesitos del peje...jejeje!...

- ¡Órale, no empujen! Nos decían. ¡Güerejas oxigenadas, váyanse pa’juera...jejejeje! ! Hasta aquí se puede llegar! decían. Y yo les dije:

- Órale compañeras, si vinimos desde el polo norte. Venimos a juntar muestras de cabellos del Peje para que nos lo cloniee un doitorcito allá en los united estates que es retegüén doitor y data retegüena melecina; hasta nos dijo del toliache quezque pa´que no nos dejen los hombres. El doitorcito nos va a hacer copias del Peje para todas las que lo adoramos.

Pos no me creyeron y nos dijieron:

- ¡Órales, pinches viejas montoneras y mentirosas!!El Peje se queda con una mexicana que resida aquí! y no a unas malinches extraviadas o a güeras desabridas, órale, pus qué dijeron!

Mis gabachas estaban rete apachurradas y nomás me veían, muy prudentes las chicas. Yo les dije:

- No se asusten mis amigochas. ¿Pos que no saben como está aquí la cosa con la situación de la mujer? Pos ya saben que están acostumbradas a ser celosas entre ellas mismas. Pos como no estamos del físico tan mal, nos ven como un peligro. No las pelen y ya. Si ya les conozco las mañas a estas cabronas. Pos si yo era así mesmo, como ellas.

A luego del discurso nos juimos de retache al hotel, pero no nos dimos por vencidas y que hablamos por teléfono ahí a los quezque coordinadores de la convención y nos dieron unos ¨tips¨ para poder llegarle al Peje o a algún otro achichincle pa'que le diera el mensaje de que lo queríamos conocer y de que queríamos presentarnos pa´seguirle con el aitivismo acá en el polo norte. Pos ahí vamos bien temprano el día del Grito.. ahí a donde nos dijeron, quezque por ahí iban a pasar tanto los achichincles meros, meros, como el Peje... Ainsina que estuvimos buscando a los sombrerudos pa' pedirles que por su mamacita nos dejaran acercárnosle a Mr. Oubradour, pero... ¿CUALES SOMBRERUDOS???? ¡No había sombrerudos!!!!!! Había unos pirrurris o 'wannnabe's' que se sentían prepotentes dándonos mala información o haciéndose interesantes. Eso sí, con unas miradotas que nos echaban que hasta rojas nos poníamos. Había otras chavas ahí también de la guarida mirándonos desde lejecitos como tigueresas... jejeje! pero no parecían soldaderas ni que nada, estaban rete modernas, con unos taconzotes y bien maquilladotas y pos también se sentían ahí las meras, meras. ¡Pior! menos pudimos entablar negociaciones con ellas, por los mesmos motivos. Pos que nos vamos de retache al hotel y en el camino nos encontramos a unos pirrurris muy puestos y muy interesantes, de lejecitos se veía que eran decentes. Pos a luego, luego, uno de ellos se atrevió a decirnos:

- Hello! Are you coming to the party tonight here at the restaurant upstairs? Pos una de mis amigas, la Maxine, se me quedó viendo pa’ver que decía yo. Pos yo la verdá no sabia que decir, ya que podían ser antipejes de hueso colorado; pero retefinos con las damas y bien parecidos…muy interesantes. Pos yo rete chiviada le dije al que me pareció mejor:

- Ya veremos, estamos cansadas de tanto caminar y ¡enojadas!

Vámonos mis gabachas, luego hablamos nosotras y decidiremos.

- Of cors, of cors, me dijieron. Lo que tú digas Jesusa. Mi amiga Anne y mi amiga Penny nomás se les quedaban viendo a los dos con sonrisas de oreja a oreja.

- ¡Órale taradas; jálense parca!, ¿que no ven que han de ser del otro bando??

- Oh, no saber, no saber, son muy nais. Pues ya que no nos dejan acercarnos a mister Oubradour… pues estos mexicanos no están tan mal. ¡Oh,… muchos hombres guapos y valientes en Mexicou!

- ¡Ni madres! les dije yo. Queremos a Obrador. ¿Pos que no se acuerdan? A lo que las truje !Chenchas!

Nos juimos al hotel otra vuelta, estuvimos hablando de todo y entonces les dije que juéramos ahí a donde los anti-pejes nos invitaron y que ahí íbamos a estar a la hora del Grito chupando y comiendo Mexican especialitis. Pos pensamos que iba a haber otros muchos yunqueros, pero pos dijimos que no son tan mala onda y que a lo mejor podíamos ver a mister Oubradour desde un balcón del restaurante del zócalo. Se llegó la noche y nos juimos caminando al zócalo desde el hotel; era tan padre el ambiente por las calles que se nos olvidó la cita con los pirrurris y nos plantamos en el zócalo. Ya ahí en la fiesta con las luces artificiales, les pregunte a mis amigochas mientras estaban ahí experimentando toda la cosa y decían... wow! wow! wow!:

¿No que no sabíamos hacer jiestas patrias? ¿A que no? , les dije.

No, pos estaban extasiadas del espectáculo y de toda la vibra mágica que exudaba el buen rollo de la gente lopezobradorista. Estaban las chicas que no se la acababan ...jejejeje! Es que en el polo norte, por lo mesmo del frío, somos rete aguados pa’ celebrar cualquier fiesta patria….!que hueva! Nos regresamos al hotel como a las 12:00 y ya no juimos allá con los pirrurris porque estábamos bien cansadas y sabíamos que al otro día iba a ser un tanto rato para joderse el cuerpo y chamuscarnos la cara y los brazos. Así que nos juimos a dormir.

Al otro día nos dimos la empapada de nuestras vidas y eso que hacía sol y calor cuando salimos del hotel y pos llevábamos nuestras camisetitas puestas. A luego estábamos rete empapadas y todos nuestros huesitos fríos. No, pos tampoco nos dejaron pasar pa’delante cerca del Peje y eso que llegamos bien temprano. A luego, los sombrerudos que estaban enfrente de nosotros no se quitaban el sombrero y no podíamos ver. Pos yo les grité:

-¡Quítense el sombrero, compas, por su madrecita que no podemos ver!... Órale.

Pos ni así se lo quitaban. Ya mis amigas enojadas les dijieron: Pour-favour- yentelmen! no podemos ver. Pos a luego que voltean los sombrerudos a vernos y muy simpaticones se los quitaron… ¡ah jijos! como serán a veces mis compas.

¿Cómo ve asté’? Pos no se nos hizo, doitor Pomponio. No le trajimos ni pelos, ni mocos, ni salivazos del Peje. ¿Y’ora????

Atentamente,

Jesusa Palancares, pa´servirle asté y al Peje nomás.

2 comments:

Pomponio said...

Dona Jesusa:

El escrito esta rete chido! Ya me imagino a las gringas (bueno, canadienses pero luego viriguas) esas ahi entre la raza. Excelente que vieron la autenticidad del movimiento y conocieron el sentir de la gente. En gringolandia aqui hay puras noticias tendenciosas. Estos gueyes estan acostumbrados a los candidatos sin huevos...Gore.

Y hablando de emasculados, el pelo que si me logro llegar usted era de San Judas Cuauhtemoc! Se lo dio algun cabron nomas por hacer la maldad. Ya en el clonador alcanze a verle la trompa y afortunadamente logre picarle el boton de Cancel antes de que acabara el proceso. Libreme Dios que hiciera yo a otro emulo de Almonte! Ya con Santa Anna fue suficiente! Abusados pa la proxima si consiguen DNA autentico del peje lo clonamos, no hay purrun.

Jesusa Palancares said...

JAJAJAJA!Ay, ay, ay, doitorcito! No me vaya asté con que ni modo, ya clonié a otro wey que no sea Obrador porque nosotras lo retachamos desde el aigropuerto. No, no, hay que tener mucho cuidadito doitorcito. Pa´weyes acá ya hay hartos, del tipo de mister Harper... ay!!!!

Pos acá no hay mucho que digan de mister Oubradour.. cabrones... pero ya andamos en chinga.. nomás espérenos tantito y ya le mandaremos las ¨news¨jejejeje!