Sunday, September 17, 2006

Episodios Nacionales - Primera Parte

Confieso que todo lo que aqui se escriba no es exactamente apegado a la realidad. Pero, pos que importa? Si leen Los Miserables tal pareceria que los franceses ganaron en Waterloo. En fin, este blog me permite hacer algo muy decimonono: la novela por entregas. Aqui pondre mis pendejadas. A ver que les parecen. Ya que pueda añadire mas a esta historia, patriotera y cursi.





Zaragoza




Episodios Nacionales


I El Chinaco

El ayudante de campo toc
o y entro al aposento. El joven general chinaco se encontraba frente a un mapa de la ciudad de Puebla desplegado en una mesa. El ayudante lo oia maldecir.

"Carajos! Ya nos llevo la chingada!" Tan concentrado estaba Zaragoza que no habia oido entrar al ayudante.

"Sr. General!" dijo el ayudante saludando y cuadrandose.

"Ah, Coronel Lopez, perdoneme la muina. Me acaban de dar parte que el arsenal en Chalchicomula exploto. No tendremos parqu
e mas que para
hoy. Que novedad?"

“Mi general, con la nove
dad de que acaba de llegar el General Pueblita y su gente.”

“Pueblit
a! El cacique de los zacapoaxtlas? Y los dejaron entrar?”











Zacapoaxtlas

“No, que va, mi general, estan afuera de la ciudad, enmedio de la gente de Porfirio. Los oaxaquenos les estan echando el ojo. Son como 300, mal armadas, casi ninguno habla espanol.”

“Pos mas vale que Porfirio los vigile. Esos cabrones son rete mochos y pelearon junto con Miramon. Yo pensaba que andarian con la gente de Leonardo Marquez combatiendonos y ayudand
o a los gabachos.”

“El viejo quiere hablar con ud., mi general, quesque n
o son traidores y quiere unirsenos.”

“Estoy muy oc
upado. No
quiero hablar con ningun persinado.”

“Mi general, el viejo dice que los recomienda mi general Negrete, el que manda en el Guadalupe. Ya ve ud. que ese tambien peleo por Miramon.”

“Parale ahi, Lopez. Negrete lo ten
go ahi por ordenes del señor presidente, nada mas. Pero si sigo aceptando mochos como se si no se van a voltear a la hora de los putazos?”

“Mi general, que le digo al viejo entonces?”

“Si quieren
pelear por la patria pongalos…” Zaragoza se dirigio al mapa. Su dedo recorrio por sobre los fuertes de Loreto y Guadalupe y se poso en una loma unos 500 metros delante de estos. “…ponganlos aqui.”

“En el centro de la lin
ea y tan avanzados y a campo raso?”

“Si. Serviran, acaso, para sangrar a los gabachos. Y si se voltean, cosa que no dudo
, los tendremos bajo los canones del Loreto.”

El viejo no estuvo cont
ento. “Tu pinche general juarista cree que somos traidores a la patria, verdad?”

“Son las ordenes, mi general,” contesto Lopez tratando de apaciguar al cacique.








Porfirio Diaz







“Ni le busque, mi general,” dijo Porfirio Diaz acercandose al viejo. “Mejor que ni lo reciba el
chinaco. N
o se olvida que ud. anduvo con Miramon partiendonos la madre. Capaz que si lo ve se lo come.”

“No somos traidores, mi general,” contesto Pueblita todavia ofendido.

Diaz lo encaro y lo vio fijamente. “Yo lo se. Pero
ya ve ud., ordenes son ordenes. Que le puedo proporcionar? Fusiles? Parque?”

“Mi gente no sabe disparar. Tenemos dos escopetas viejas. Nos bastamos con el machete.”

“Ah pos que bueno porque casi no tengo armamento. Lo que si me sobra es sotol que trajimos del istmo. Digale a sus muchachos que cada uno se lleve una botella.”

“Mi gente no bebe, mi general,” dijo solemnemente el cacique.

“Ah, que mis zacapoaxtlas!” se rio Porfirio Diaz. “Mire, mi general, ud. sabe bien que cuan
do hirieren a la gente se pone muy sedienta. El trago los ayuda a morir sin sufrir tanto. Y si no estan acostumbrados a beber, mejor, deles un trago antes de recibir a los franceses. Su gente se va a enchilar! Yo se lo que le digo!”

Silenciosamente, siguiendo varias banderas tricolor y un estandarte con la virgen de Guadalupe, los Zacapoaxtlas marcharon desde los fuertes. Las miradas del resto del cuerpo de ejercito de oriente los vigilaban de cerca, recelosos. El lugar indicado era una loma pelona, acaso con unas nopaleras. Al oriente el cielo se tornaba ligeramente mas claro. Entre las brumas se podia adivinar las lineas de varios volcanes. Al oriente el pico de Orizaba, al norte, La Malinche, y al occidente, todavia muy escondidos por la noche, el Popo y el Ixtla. Era la madrugada del cinco de mayo de 1862
.




Guadalupana





Pueblita hizo sus disposiciones. Llamo a sus dos hijos mayores, ya hombres. “Lupe y Lencho! Uds. se ponen a mis flancos. Cada uno se lleva una bandera. Yo estare aqui en el centro con Huicho y con la prieta.” El viejo miro al estandarte guadalupano y acaricio la
frente de un chamaco como de 12 anos, su hijo menor. “El sera el tambor de ordenes.”

“Hacemos vivaque?” pregunto Lupe, el mayor.

“No, pero que se siente la gente. Descansenlos. Que no se acuesten!. Si tienen totopos los pueden comer.”

“Les damos el trago?” inquirio Lencho.

“Esperense a
que se vean venir los franceses. Solo entonces!”

“Jijos, apa!” protesto Lupe. “Estamos aqui solitos! Pos que se cree ese guey?”

“No necesitamos naiden mas! De aqui no pasan los gabachos. Ademas, son ordenes, entiendes? Ordenes!”

“Y las soldaderas?” pregunto Lencho. Las mujeres los habian seguido fielmente y ahi estaban entre los hombres. Algunas ya habian empezado a hacer fuegos. A un kilometro se veian los vivaques de los franceses.








Soldado de la Reforma con soldaderas






“Mandenlas a los fuertes.”

Las mujeres se fueron, si, pero no muy contentas. “Esas viejas!” las amonesto Pueblita. “Aqui no es lugar para mujeres! Va a haber carniceria! Pero si nos ven correr, escupannos la cara! Dios las bendiga!”

“Dejame llevarme al Huicho,” le dijo una mujer ya madura al cacique. “No quiero que me lo maten. Me
dolio parirlo!”

El cacique solo sacudio la cabeza. “No, Brigida, lo necesito. Es el mejor tambor que conozco. Y ya cuando empieza el desmadre solo con el tambor oira la gente mis ordenes.”

La mujer beso al niño y al estandarte. “Cuidamelo mi prieta!” Luego maldijo quedamente, a su marido, a los hombres, a sus guerras. No lloro. La heroica mujer sabia que iba a necesitar lagrimas para despues, cuando enterrara a su gente.


II Las Armas de Francia











Oficial Frances









El sol ya empezaba a salir en el horizonte. Un elegante oficial de los la infanterie de la ligne caminaba entre los vivaques de su gente. Vestia su uniforme de gala, con los pantalones rojos y la casaca azul y los guantes blancos caracteristica de los eg
resados de St. Cyr. Sus ojos escudrinaban todos los detalles. La moral de su gente parecia excelente. Afortunadamente ya habian salido de tierra caliente y el calor era mas tolerable.

“Mon capitaine!” le saludo un viejo sargento. “Pruebe ud. este café. Es mejor que lo que crece en la Martinica!”

Mangin sonrio y gustosamente tomo el tarro de café xalapeño que le ofrecieron. “Mon dieu! Es excelente! Que pais tan maravilloso!”

“Y si viera ud. la fruta que hemos recogido! Nunca me imagine lo que aqui hay! Y aqui va a ser colonia de Francia!”

“Bien dicho, Bremont. Finalmente esta infeliz gente tendra orden, civilizacion, y progreso. Por lo pronto asegurese que la gente coma bien. Hoy va a haber fiesta.”

“La compania esta lista, mon capitaine. Nada mas es cosa que nos de la orden. Y los mexicanos, no creo que valgan mucho?”

“Si son como la gente esa que trae de guerrilla Marquez no, no lo creo. Hoy va a ser un dia facil. No cr
e
o que vayamos siquiera a ver accion.”













Grupo de mando Frances








Mangin se dirigio hacia el centro del campamento frances. Pronto diviso al staff del general conde de Lorencez. Habia tanta charreteras y oro en los uniformes que deslumbraban. Lorencez estaba en el centro de un grupo de oficiales. Mangin reconocio a Lalane, su superior y coronel del 99 infanterie de la ligne y a otros coroneles de los zuavo
s. Estos eran hombres de pocas palabras, hechos a pelear con los arabes del Rif. No esperaban ni daban cuartel.












Zuavos









“Capitan Mangin!” le s
aludo un mexicano, ya de edad mediana, vestido de civil. Mangin reconocio al general Almonte, uno de los conservadores que habian propiciado la intervencion francesa. Mangin lo saludo militarmente. Se habian hechos intimos en la corte de Napoleon III.

“Buenos dias, senor gener
al.”

“Gran dia, verdad?”

“Si senor. Cree ud. que Zaragoza presentara batalla?”








General Juan Nepomuceno Almonte, hijo del cura Morelos. Al igual que Cuauhtemoc Cardenas este hijo de uno de nuestros proceres resulto traidor a la patria.










“Con que? Tengo inform
acion que no tienen mucho parque. Yo creo que va a ser algo breve. Un canoneo y abandona la plaza.”

“Nada mas para satisfacer el honor entonces?”

“Si no es que se rinden a las primeras. Bien, tengo que reportarme con el senor conde. Con su permiso!”

Mangin volvio a darle el saludo militar. Los modales de los mexicanos eran rebuscados, casi hasta empalagosos. Mangin sabia que no le convenia, por rezones politicas, ofender a Almonte en manera alguna. Seguramente iba a tener buen puesto en el nuevo gobierno.

Lorencez lenta y cuidadosamente iba inspeccionando con un catalejo las lineas mexicanas.

“Muy impresionante, senores, no creo que los logremos sacar de esas Alturas y que peleen a campo raso. Saben uds. lo que decia Napoleon I acerca de pelear en fortalezas?”

Sus subalternos no dijeron palabra. Lorencez, bien sabian, se las daba de ser un erudito militar. Asi pues, la leccion seguro seguiria y se armaron de paciencia.

“Napoleon decia que para pelear a campo raso se necesitan soldados. Para pelear en una fortaleza basta con tener solo hombres.”

“Muy cierto, senor conde,” asento Almonte. “Se probo en Saragosa en España, verdad?”

“Ah general Almonte, tiene ud. razon. Si, el sitio de Saragosa duro meses. Y los sitiados eran civiles y u
nos cuantos soldados mal armadas. Esos espanoles son valientes, nadie se los quita, aunque torpes. Pero, como se llama el general mexicano?”

“Tengo entendido que se llama Zaragosa, uno de los norteños que les dicen chinacos. Se la pasan arriba del caballo como los comanches.”

“Eso me temia. Seria demasiada coincidencia, no cree? Pre bien, la historia no tiene porque repetirse. Tomaremos esos fuertes!”

“Con todo respeto, señor conde, sabe ud. que se conmemora hoy?”

“Oui. Es el aniversario de la muerte de Napoleon I.”

“Si me permite una sugerencia, señor conde,” anadio Almonte.

Lorencez lo vio con algo de desden. Que iba a saber este mexicano de guerra? El dedo de Almonte recorrio el mapa desplegado en una mesa.

“Ve ud. estas cañadas? En una de nuestras guerras intestinas el atacante tomo la ciudad entrando por ellas. El fuego de los fuertes no hace tanto dano. Por esa ruta entraria ud. hasta el centro de la ciudad y los fuertes seguro se rinden.”




Fuerte de Guadalupe






Lorencez no dijo nada. Ignoro a Almonte y volvio a escudrinar con el catalejo. “Y eso, que cosa es? Alla, al frente de los fuertes, en un cerro, veo un grupo de gentes. Parecen irregulares.”

Varios oficiales escudrinaron hacia donde apuntaba Lorencez. El consenso era que se trataba de como 300 gentes, un batallon, y estaba expuesto, mal colocado, a campo raso, a unos 500 metros en frente de los fuertes.

“Que es lo que nos ofrece Zaragoza? Un sacrificio?” pregunto incredulo Lorencez.

“Eso parece, senor conde,” asintio Almonte.

“Bien, Coronel de la Bedoyere! Emplaze sus baterias a bombardear ese cerro! Que no quede nadie vivo!”

“Si los emplaza no van a estar al tiro de los fuertes, senor conde,” advirtio Almonte.

“No importa, luego los muevo. Quiero que los mexicanos vean un ejemplo de lo que les espera!”






Batalla de Puebla










III El Choque

“Bien, que abran las botellas de sotol!” ordeno Pueblita. “Pero que no se las traguen toda! Guarden algo para los heridos.”

Los Zacapoaxtlas estaban en tres grupos, como de 100 hombres cada uno, distribuidos en las faldas del cerro. Pueblita agarro el estandarte guadalupano y recorrio sus lineas. “La prieta no la sacan de esta loma, oyeron cabrones! La prieta no se va!” Los Zacapoaxtlas empezaron a vitorear.

En lo alto del Loreto, Zaragoza observaba. “Que carajos estan diciendo Lopez? Ud. los entiende?”

“No hablo mexicano, mi general. Pero creo que dicen Tonantzin! Tonantzin!”

“Y eso que chingaos es?”

Lopez era un licenciado liberal antes de hacerse soldado y tenia bastante cultura. “Si mal no recuerdo, era una diosa de los antiguos mexicanos, mi general, la que se adoraba en el Tepeyac antes de la llegada de los espanoles. Yo creo que es el sotol que les dio Porfirio. Ya empezaron a cantarle.”

“Ah bueno, nomas que no les cante el tecolote…y ora? Se estan apostando las baterias francesas?”

“Tan lejos?” Lopez observaba cuidadosamente por el catalejo.

“Escudriñelas bien, Lopez, no son baterias de marina verdad?”

“No pudieron subirlas por Maltrata, mi general. Estaba la cuesta muy empinada y todavia estan en Orizaba. No, son Napoleones comunes y corrientes.”

“No estan a tiro de los fuertes. Que clase de pendejada es esa? No que son el mejor ejercito del planeta?”

”No pero si alcanzan a la gente de Pueblita, mi general. Quiere que les ordene retirada?”

“Demasiado tarde, Lopez. Ya comienzan a disparar. Pobres cabrones. Seguro ahorita regresan corriendo.”

Un obus hacia arco en direccion al cerro y caia peligrosamente cerca del estandarte guadalupano. A ese le siguieron varios mas. Los zacapoaxtlas seguian firmes.

Lopez noto que quedamente Zaragoza murmuraba: “dispersalos…dispersalos…”

Huicho tocaba lentamente, ta-ca-tan, ta-ca-tan. Pueblita sostenia el estandarte y se habia apostado enfrente del nino para protegerlo. El redoble era como el latir de un corazon. Pueblita sabia que mientras su gente pudiera oirlo no se iban a quebrar.

“Que la gente se disperse!” grito Pueblita. Huicho cambio la cadencia para transmitir la orden. Pueblita rugia para hacerse oir entre el huracan de la metralla. “Pero no dejen a la prieta sola! Oyeron cabrones! La prieta no se va!”

La loma asemejaba un volcan. Llovia la metralla que explotaba en lo alto de los Zacapoaxtlas y los heria con esquirlas letales. Otros obuses entraban rebotando entre la gente, causando heridas horrorosas. Piernas, brazos, cabezas, volaban por los aires. Los zacapoaxtlas se dispersaron en la loma para no presentar tan buen blanco. Un obus cayo entre el grupo de la izquierda. La bandera mexicana se vio desaparecer por un momento. Luego manos ensangrentadas la volvieron a erigir. Huicho se cobijaba detras del cacique. El tambor seguia ta-ca-tan, ta-ca-tan, y se oia…Tonantzin! Tonantzin!

“Lopez!” ordeno Zaragoza. “Mande un oficial y que le ordene a Pueblita que se retire. Los estan matando a lo pendejo..”

“Ire yo, mi general!”

“Piquele! Llevese mi alazan. El Comecuras no le tiene miedo a la metralla!”

Enmedio del huracan de metralla llego un Zacapoaxtla y le grito a Pueblita para hacerse oir entre el aullido de los obuses.

“Mi general! Que ya mataron a su Lupe!”

El cacique escupio. “Sea!”

“Bien, Coronel Lalane,” comenzo Lorencez, “es hora de que el 99 infanterie de la ligne entre en batalla. Despejen esa loma y sigase rumbo a los fuertes.”

Lalane saludo con su sable. “A ver! Mangin! Duplesis! Maurier! Tomen el primer batallon y limpien el campo. Usen la bayoneta! No necesitan gastar parque!”

“Bueno, si nos toco, Bremont!” dijo alegremente Mangin. “En avant muchachos!”

La banda de guerra del 99 infanterie de la ligne comenzo a tocar las elegantes y briosas notas del Sambre et Meuse. El fuego de la artilleria ceso cuando se aproximaban a la loma. Podian oir un leve ta-ca-tan, ta-ca-tan, y unos gritos guturales que no podian comprender.

“A mi zacapoaxtlas! Juntense alrededor de la prieta!” Huicho transmitio la orden. La gente de Pueblita corrio y se aposto alrededor del estandarte. Era ya un grupo muy reducido, tal vez la mitad de los que habian iniciado el bombardeo. Habian muchos cadaveres y pedazos de cadaveres disperses en la loma. Los machetes salieron de sus fundas. El sol de mayo los hizo brillar.

El Comecuras era un caballo dificil de manejar. Lopez, que era catrin, a duras penas no se cayo de la silla. Lopez rayo el caballo cerca de Pueblita. “Que dice mi general Zaragoza que ud. y su gente se retiren!”

“Dile a tu general que ya es muy tarde!” contesto Pueblita. “Esos cabrones ya estan aqui! Y la prieta no se va!”

En efecto, la columna francesa estaba ya a cien metros. El Comecuras se le encabresto y Lopez medio se cayo mediso se bajo del alazan y lo dejo ir. El animal, dando de coces, se regreso al fuerte, con su amo, el chinaco. Lopez desenfundo su sable de oficial. “Cabron animal! Casi me mata! Bien, yo tambien aqui me quedo mi general!”

“Orale! Huicho! Arma escandalo!” Y el redoble del tambor subio a crescendo.

Lopez esperaba que los franceses los iban a fusilar sin misericordia y no se veia ni un triste fusil entre los Zacapoaxtlas que sostenian el machete en alto. Alguien le paso una botella de sotol y apuro varios tragos. “Ya me llevo la chingada aqui y tenia que ser entre estos indios cabrones que ni cristianos son creo yo!”

Los franceses avanzaban en una columna. No se habian molestado en desplegarse en linea ni en disparar. Confiaban en pasar como cuchillo caliente entre mantequilla. Al frente, entre los oficiales, estaba Mangin. Bremont marchaba detras, junto con un viejo soldado, veterano de la Crimea, que portaba la tricolor francesa. Junto a el otro veterano portaba un estandarte con un aguila napoleonica de oro macizo. Grabadas en letras de oro en la bandera del primer batallon del 99 infanterie de la ligne estaban las leyendas: “Austerlitz” y “Eylau”.

Mangin blandia su sable al frente. Vio el estandarte guadalupano y a un indio viejo que seguramente era el comandante. Si les quitan el estandarte, sabia, esa gente se quebraba. Se dirigio hacia el.

El choque fue tremendo. La linea mexicana se cimbro. Por un momento se vio al aguila francesa y la tricolor penetrar entre el grupo de zacapoaxtlas. Las bayonetas francesas se clavaron en el vientre de los mexicanos.






El Machete Zacapoaxtla






Sin embargo, en la lucha tan de cerca, se midio el machete mexicano, arma pesada, descendiente del gladius romano, habilmente manejada por gente que estaba acostumbrada a usarlo desde chiquitos, contra la bayoneta francesa, letal, si, pero comparativamente esbelta. El aguila napoleonica se vio caer y desaparecer en el tumulto y el humo. Una mele se formo alrededor de la bandera francesa.

“Puta madre!” dijo atonito Zaragoza.

“Merde!” grito Lorencez emulando sin querer a Cambronne.

Se vieron los machetes blandir y levantarse y caer repetidamente, como si fuera tiempo de zafra. Y si lo era. Pero en lugar de cortar cana se cortaban cabeza y brazos y se abrian vientres. Un rio de sangre empezo a fluir de la loma. El 99 infanterie de la ligne titubeo. La bandera cambio de manos. Ahora la tenian manos morenas. Volvio a surgir la marea francesa, esta vez desesperada por recuperar su aguila y su tricolor. Y solo se oian gritos horribles de los heridos, un redoble furico de un tambor, y un canto gutural: Tonantzin! Tonantzin!

Un ultimo esfuerzo desesperado alcanzaron a hacer los franceses, arengados por Mangin, el unico oficial sobreviviente. Tenia el sable chorreando sangre y el rozon de un machetazo en la sien. Llego a tocar el estandarte mexicano pero a duras penas se libro de un machetazo que casi lo decapita. En vista del sacrilegio, de que manos impuras les tocaran a la prieta, los zacapoaxtlas aullaron de rabia y pelearon con mas furia. Era evidente que los franceses no recuperarian ni su aguila ni su tricolor.

“Hay que replegarnos, mon Capitaine,” le suplico Bremont que sangraba profusamente. “Nos mataron mas de la mitad de la gente.”

“Bien,” asintio tristemente Mangin. “Hay que hacerlo en orden, de cara al enemigo. Y levanten los heridos que puedan. Estos desgraciados han de ser antropofagos!”

Los restos del primer batallon del 99 infanterie de ligne se retiraron lentamente en direccion al resto del regimiento que ya se acercaba.










"Llevele a Zaragoza esta puta gallina!"











“Lopez!” grito Pueblita. “Llevele a Zaragoza esta puta gallina!” En las manos del cacique estaba el aguila napoleonica y la tricolor francesa. “Y este trapo. No se que chingaos tiene escrito. Ha de ser una mentada de madre!”

Lopez reconocio las leyendas grabadas y se quedo atonito. “Jijos! Deshonro ud. a Francia mi general! Y no me voy sin ud., su prieta, y su gente, mi general. Ya le dieron orden de dejar el campo. No se pierde el honor. Ademas que ya vienen mas gabachos!”





"Y este trapo!"
















Los zacapoaxtlas levantaron a sus heridos y se los llevaron hacia los fuertes. El redoble del tambor seguia latiendo. Los vitores del cuerpo de ejercito de oriente les daban la bienvenida. Pueblita vio que en las alturas del Loreto una figura lo saludaba marcialmente. Pueblita saludo a su vez con su machete y sonrio. “Le dije que no era traidor!”





Diario de la Fers Laidi (Diario de Martita) - Capitulos 1 al 6

Foximiliano y Martota

I Gustavo Diaz Fox

Pues bien, querido diario que anoche Chente me dio un sustote. Acababa yo de regresar de Morelia de ver a Doña Cloti, mi brujita, la que me dio mas yerbas para ponerle en el te a Chente y cuando regrese a los Pinos no encontraba al presidente.

"Donde esta el presidente?" le pregunte al coronel Balarrasa del EMP.

"Que? No esta en su despacho?"

De inmediato se le cambio el color y empezo a hacer llamadas en su radio. Por lo general los del EMP lo tienen bien fiscalizado y saben donde esta en cada momento. Es consigna que les dio el secretario de la defensa. A veces no me da esto buena espina.

Bien, fui al despacho de Chente y nada...estaba vacio. Busque bajo
el escritorio, a veces le gusta agazaparse ahi y le doy su cobijita y su osito para que se siente bien. Pero no, no estaba ahi. El coronel Balarrasa me llamo la atencion a uno de los paneles del despacho. Habia una puerta abierta.

"Y eso?"

"Es una entrada a la biblioteca, señora," me explico. "Normalmente no la usan. Creo que fue Lopez Mateos el ultimo que entro ahi. Seguro que ahi esta el presidente."

"Lo dudo. Ya ve que el no lee."

En efecto, entramos a una habitacion toda llena de telarañas y de libros. Chente estaba ahi, sentado en una esquina co
n un libro en las manos.

"Chente! Que andas haciendo!" le amoneste. "Ya ves que te hace mal leer!"

El coronel lo ayudo a levantarse. Note que tenia los ojos todos vidriosos. En efecto, le hace mal leer. Le quite el libro de las manos. Era la Historia Grafica de Casasola, quinto volumen, una edicion de los setentas. Tal vez LEA la habia puesto ahi.

"Venga conmigo, señor presidente," le pido Balarrasa y se lo llevo del brazo.

"Ahorita te doy tu te, Chente!" les dije. Me puse a ver el libro. Yo por lo general, si leo, es solamente la revista Hola! asi que nunca habia visto uno de estos libracos. Dios mio! Si era sobre la insurrecion de los comunistas en 1968. Pobrecito de Chente! Con razon esta traumatizado.

Luego le llegue con el te. Estaba sentado en nuestra recamara viendo el Chavo del Ocho, su favorito, pero estaba muy serio.

"Que te pasa, Chente? Ten, tomate tu te..."

"...los pantalones...me tengo que fajar..."

Asi ha estado por varios dias. Hasta la cara le ha cambiado. Yo lo veo mas trompudo. En fin, le voy a doblar su dosis de te. A ver si asi responde.

Martita

II La Mano Pegosteosa de M
aciel

Pues que bueno que ya pasaron las elecciones. Por lo menos no gano ese hombre --no quiero nombrarlo-- pero siento mucho que no fui yo la ganadora.

El caso es que Chente me llego y me dijo: "Vieja, vamonos de viaje. Toda la cupula va a salir por si acaso los renegados se alzan. Mejor estamos fuera."

"Y a donde?" Yo siempre he querido regresar a Vail. La ultima vez que fui era durante el invierno y me lleve a mis niños. Asi les digo a pesar de que ya estan hombrecitos. Habia mucha nieve, estaba rete bonito. Mis niños de inmediato querian ligar novia pues habian muchas artistas de cine ahi. El caso es que las gueras les hicieron feo. Cuando decian que eran mexicanos les pedian si les limpiaban las habitaciones. Yo los vi muy desconsolados y les dije que se tomaran sus clases de esquiar, lo cual hicieron, pero uno acabo descalabrado y el otro con una pierna rota. Pero de todas maneras si me gustaria regresar. Esta rete bonito ahi.

"Nos vamos a San Petersburg
o a la reunion de los G8," me explico Chente.

En efecto eso hicimos. P
ero para decirte la verdad estuvo rete aburrido. A mi me llevaron a ver al Ermitach que es una especie de museo. Lo mas bonito fueron unos huevos cubiertos de joyas que les dicen de Faberye. Pero por lo que toca al resto pos no, no me impresiono. He visto casas de lideres sindicales en Mexico que son mas chingonas.

Luego en la noche hubo cena formal con todos los mandatarios. Yo como siempre me lleve mi acordeon, aunque tuve problemas para esconderlos porque use un vestido Dior que Chente mando comprar con el presupuesto del IMSS. Pero el vestido no tenia mangas, asi pues, donde escondo mi papelito con las instrucciones de que tenedor usar y cual no usar? Me tuve que ir a las buenas de dios y ver lo que hacia la esposa de Bush pero esa estaba igual de perdida que yo. Afortunadamente el coronel Balarrasa me susuro al oido cual era el cubierto a usar. Yo le voy a decir a Chente que lo ascienda a general.

Luego nos fuimos a España. Segun esto Espino y los otros --iba a decir Yunquistas, pero Chente ya me advirtio que nunca mencione eso-- iba a cumplir una manda a Santiago Compostela. Puro pico. Ya ven que esta rete aindiado. De donde saca eso de ir a ver a un santo gachupin? Esta mas bien para ir a la villa como la naquiza.

En fin, la realidad es que todos fuimos a ver al Padre Maciel que esta preso en un convento. Es culpa del aleman que ahora esta en la silla del polaco. Pobrecito Maciel, le quitaron la calidad de cura. Ahora ni misa puede oir. Eso no nos detuvo y de todas maneras le pedimos que nos diera comunion. El señor no queria pero al final Espino lo convencio pues le paso un CD con los "jpegs que a usted le gustan".

La santa mano del padre M
aciel siempre esta medio pegosteosa y la hostia me supo medio saladita pero estoy contenta que me dio la comunion. Fue asi como, ya libres de pecado, fuimos a ver al rey. Desafortunadamente, no les habiamos dicho que ibamos a llegar con todos los entenados. El rey tuvo que mandar llamar al infante que andaba en Marbella a venir a estar presente y luego tuvieron que andar todos alborotados preparando aposentos para toda la chamacada en la Moncloa.

Es rete buena gente el rey. Nos enseño todo el palacio y luego se ofrecio a llevarnos al Escorial. Pero yo le dije a Chente que no, que declinara la invitacion. Yo de museos y cuadros viejos no entiendo nada y no me gustan. Co
mo que se ofendio el señor pero ni modo. Mejor me fui de shopping.

Martita


III En los Pinos Espantan

Pues anoche llego de incognito don Charlie, el de Agualeguas, y ahora de Dublin. Chente me dijo que era para coordinar las acciones a seguir. Tambien se presente Jelipe y los tres se encerraron en el despacho de Chente. Ahi estuvieron hasta bien entrada la noche.

Todo estuvo rete bien pero ya como a las cuatro de la madrugada se oyo un escandalo. Clarito oimos a don Charlie dar gritos de espanto. De inmediato la guardia del EMP entro a nuestra recamara a resguardarnos. Eso no me gusta porque de que fui a Europa y vi todas las chamacas topless en la playa me entro el gusto por el naturismo y ahora duermo encuerada. Por supuesto que a Chente no le molesta pues se pone una venda negra de esas pa dormir.

El caso es que se oia el corretear de los soldados. Me puse la bata y Chente se fue en pijama cuando el coronel Balarrasa nos vino a informar que don Charlie queria que lo fueramos a ver.

Pobrecito don Charlie, estaba palido y por el olor se habia miado y hecho popo.

"Pos que le paso?" pregunto Chente

"No lo vi-vi-vieron?"

"A quien? La guardia no reporta nada," dijo Balarrasa.

"Un hombre grandote, de barbas, me desperto jalandome de las patas!" gemia don Charlie.

"Grandote, y de barbas?" Balarrasa estaba oliendo la botella de cognac que habia junto a la cama.

"Y dijo algo?" pregunto Chente.

"No! Nada mas me apunto. Estaba tinto en sangre y sostenia un volante de auto en la mano!"

Nos quedamos mirandonos Chente y yo. Hace una semana Chente salio todo asustado del excusado diciendo que habia visto a un indio con una levita que nada mas se le habia aparecido y flotaba sobre la tina. Este señor tampoco decia nada y nada mas lo apuntaba.

En fin, yo le prepare a don Charlie un te de los que le doy a Chente y le dimos otra botella de cognac y finalmente durmio hasta el mediodia. Por cierto que esa noche tambien temblo. En eso don Charlie nunca falla.

El caso es que muy de mañana fui a ver a don Norberto, el arzobispo, y le explique los dos sucesos que habian ocurrido.

"No decian nada estas gentes?" me pregunto.

"No, nada mas vieron a don Charlie y a mi Chente y los apuntaron como si los estuvieran acusando."

"Un indio con levita y un viejo grandote con barba? Esta eso muy curioso."

"Que me recomiend
a?"

"Les voy a mandar a un exorcista. Es lo indicado en estos casos."

Esa noche todo parecia tranquilo en los Pinos aunque ni yo ni Chente podiamos dormir. El se puso a ver sus videos del Chavo del Ocho y yo me puse a leer mis revistas Hola! Ya como a la medianoche me he de haber caido dormida cuando me despertaron unos balazos.

"Puta madre!" grito Chente. "Son los renegados!"

Entraron otra vez los del EMP con sus cuernos de chivo (afortunadamente esta vez no estaba encuerada, la ultima vez se desmayaron dos sargentos). Despues de unos diez minutos un teniente de la EMP vino a llamar al presidente.

Estaba el coronel Balarrasa en paños menores en un corredor. Lo tenian encañonado y un soldado sostenia la 45 del coronel.

"Y ora?"

"La Llorona, señor presidente! Le juro que vi a la Llorona!"

"Ave Maria!" dije y me persine. Balarrasa no es dado a asustarse pero el hombre tenia los pelos de cochino todos parados
y tambien se habia meado.

Yo la verdad no aguanto ya. Ojala que pronto venga el exorcista. Ya se han presentado un chaparrito pelon de piochita, un cura con pinta de gachupin con un estandarte de la guadalupana, otro cura mulato con un paliacate en la cabeza, y unos personajes con pantalon ajustadito y patilludos. Andan chinga y chinga. No dejan dormir. Si esto sigue, yo me regreso a Morelia. Ahi nunca pasa nada.

Martita

IV Mexican Curios

Pos hoy muy de mañanita se presentaron George y Dick...estoy hablando de Bush y de Cheney. Vinieron de incognito por supuesto pues de aqui se iban al medio oriente. Como siempre, estoy señores llegan con derecho de picaporte y se meten al despacho sin ni siquiera tocar. Yo estaba sentada en la silla y me habia puesto la banda pues ya ven que tengo mi corazoncito y mi Chente estaba en su lounger viendo sus videos del Chavo cuando irrumpieron estos señores.

"We have to talk cachorrou!" dijo Bush y me hizo la señal que saliera. No me gusta que le hable asi a mi Chente pero pos que puede uno hacer. De plano estos dos son muy majaderos. Ni siquiera dieron los buenos dias.

Afuera estaba el chicano Tony
Garza cargando un portafolio y a la espera de que su jefe lo llamara.

"Como esta don Tony?"

"Hola señora! Aqui, you know, cargando el maletin."

Por los gritos que se oian dentro del despacho seguro le estaban hablando golpeado a mi Chente. Yo de plano no aguantaba la muina. Seguro que iba a tener que doblarle la dosis en el te si no se me iba a poner a llorar como cuando salieron los videos esos de Ahumada.

"No vino la señora Bush?"

Garza se encogio de los hombros. Parece que lo habian despertado tambien muy de mañana cuando aterrizo su jefe. En eso estabamos cuando un gringuito que segun me dijo era el encargado de la seguridad de la primera dama se me acerco.

"La primerra dama, Mrs. Bush, se fue al centrro. Querrer comprrar artesanias."

"Pos me hubiera dicho! Yo conozco unas galerias en Polanco."

"Al centro?" dijo Garza todo alterado.

"Yes. Anything wrong?"

"You damn idiot! Downt
own is full of communists!"

Yo no entendia porque lo unico que se de ingles lo he aprendido de unos cassettes que me compro Chente. Pero solo oi el primero y me aburri. Pero segun parece habian llevado a la primera dama al centro...historico!

"Ave Maria! Eso esta lleno de renegados!"

Garza irrumpio en el despacho de Chente y yo lo segui. Cheney estaba de pie frente a Chente, rabiandole y regañandolo. Bush se habia puesto a ver al Chavo del Ocho.

Garza explico lo que habia sucedido rapidamente a Cheney, que aparentemente es el verdadero jefe. Bush se puso palido y empezo a gritar. De inmediato se lleno eso de soldados y de los marines que habian traido de la embajada.

"Jijos! Martita!" Pobrecito Chente estaba todo lloroso. "Si esos cabrones agarraron a Mrs. Bush son capacez de descabezarla!"

El caso es que ya salian varios helicopteros con gente del EMP rumbo al zocalo. Pero afortunadamente en eso se presento la limosina de Mrs. Bush y bajo esta toda contenta!

"Mexicou is wonderful!"

"Where the hell have you been?" le pregunto George.

"Mi fui a comprrarr artesanias
...Mexican curios...mirrarr!" Y nos enseño unos monos con la figura de Chente y de Felipe que tenian voto por voto y casilla por casilla. "Le llamarr alebrijes o something like that. Aren't they wonderful?"

"Te podian haberr matado! They are communists!"

"No! Purra gente very nice. Me dierron de comerr...tacous y tamals...perro eso no es nada...tambien tomarr mi foto!"

"Le tomaron la foto?" pregunto Chente todo preocupado.

"Si! Mirrarr! Mi tomarr foto con un señorr que dormirr en la plancha del zocalou...serr una especie de fakirr creo yo...mirrarr!"

Y en efecto, nos enseño una foto donde esta con el innombrable, el tabasqueño maldito, agarradita de la mano, y sosteniendo un cartel de voto por voto y casilla por casilla. "Serr muy guapo, no creerr?"

Martita

V El INFAME Jelife Calderon de Morelia

Pos nada que tuve la oportunidad de ir a inaugurar el Instituto de Fisica Avanzada y Matematicas Esotericas que lleva el nombre de Jelipe Calderon (el INFAME Jelipe Calderon) alla en Morelia. Quesque los señores van a hacer estudios sobre la relativida' o que se yo. Son puros maistros del Cecyt local pero que agarraron hueso por recomendacion de la Chucky y Chente les dio presupuesto. Entre estos se encontraba un tal Dotor Pomponio que me dio un tur de su laboratorio.

"Este es un equipo de clonacion que me traje de gringolandia cuando estuve trabajando de mojado en un lugar que se llama Roswell, en Nuevo Mexico."

Mas bien parecia como una especie de ataud pero de plastico. "Y que van a hacer con eso?"

"Podriamos reclonar a cualquier persona a partir de unas celulas. Disque los gringos lo encontraron en un ovni que se estrello ahi."

En cuanto regrese a los Pinos lo primero que hize fue llamar a don Charlie Abascal para que su Gestapo me dijera que clase de inviduo era este Dotor Pomponio.

"Es un farsante, un charlatan," me informo don Charlie Abascal. "Y si, anduvo de mojado en Roswell, trabajando de afanador en una base de la fuerza aerea pero lo corrieron porque se andaba robando las jergas."

No sabia entonces si deberia llamar a la Chucky, porque despues de todo ella fue la que lo recomendo a ese dotor y a los otros, de los cuales don Charlie Abascal tampoco me dio buenos informes. Sin embar
go, no pude sino quedar picada con la idea de la maquina de clonacion que me menciono. Decidi darle el beneficio de la duda al dotor Pomponio y lo volvi a llamar.

"Dotor, por medio de su maquinita podriamos reclonar a personajes de la historia de Mexico?"

"Si, en teoria. Asi es."

Yo estaba pensando en la madre Conchita o Jose de Leon Toral o algunos de los santos cristeros que el papa polaco canonizo.

"Pero entienda, señora, que se necesitan celulas que todavia contengan el DNA."

"Como de un relicario o algo asi?"

"Si tienen pelos o dientes o pellejos algo se puede hacer."

"Bien, voy a hablar con Chente para que le asigne a ud. una partida presupuestal especial para que empiece sus trabajos. Yo vere en como le proporciono lo que requiere."

Pero con las broncas de la eleccion se me paso darle seguimiento a buscar las reliquias, aunque Chente si le solto feria al tal dotor Pomponio. El caso es que a finales de Julio me llego un correo por estafeta.

"Señora Sahagun de Fox,

Albricias! El aparato funciona. Al ver que todavia no me mandaba ud. el material que necesitaba me tome la libertad de hacer
unas pruebas. El molde lo llene con masa de tortillas --el personaje que iba a resuscitar es mexicano-- y luego...puse el pie momificado de ese personaje en el aparato y funciono!

Igual, me di una vuelta a la ciudad de Mexico y en el claustro y nada mas para probar encontre unos trapos ahi y unos pelos...tambien tuve exito. Los personajes ya los mande a Los Pinos. No tardan en llegar y reportarse con ud. En cuanto tenga ud. las reliquias que iba a buscar con gusto le resuscito mas gentes.

Atte.

Dr. Pomponio (pi eich di)"

En esos momentos me llego el coronel Balarrasa todo alborotado.

"Señora! Señora! Llego un visitante para ud.!"

"Uno nada mas? Yo pense que iban a llegar dos!"

En la antesala estaba un fulano, con pinta de gachupin, vistiendo un uniforme de esos del siglo XIX. Lo portaba con tal aire de perdonavidas que hasta el coronel Balarrasa lo saludo cuando me lo presento.

"Señora," dijo Balarrasa, "este es el General Antonio Lopez de Santa Anna."

Pos no sabia yo que decir!
El tal Pomponio de alguna manera se habia agenciado de la pata de Santa Anna y lo habia reclonado.

"Y bien, que me dicen que ahora son los conservadores los que gobiernan!"

"En efecto, mi general!" respondio Balarrasa de inmediato. No me gusto que se le pusiera tan servil. Hasta se le cuadro para responder!

"Pos conservadores, liberales, republicanos, masones, clericales, total, pa ' mi son lo mismo. Yo me alze en armas contra todos ellos y con el apoyo de todos ellos pos era ajonjoli de todos los moles! Total, el caso es desplumar al erario y mantener al ejercito contento. Me entiende ud. coronel? Cuando yo era presidente solia darles a mis oficiales uniformes chingones, todos recamados de oro, no importaba que el gobierno entrara en bancarrota, y los dejaba hacer sus negocitos por su lado. Usted tiene negocitos por su lado, coronel?"

Pos yo sali corriendo a buscar a Chente porque no me gusto el tonito del fulano. Cuando regrese Balarrasa me dijo que ya se habia ido. Aparentemente si habia llegado un segundo personaje, una monjita, lo cual me dio animos pues pensaba que tal vez se trataba de la Madre Conchita. Solo fue con tristeza que don Charlie Abascal me dijo luego que andaba una monjita poeta muy buena entre las tortilleras esas de la tal Jesusa haciendo versos contra mi Chente en los plantones de los renegados. De plano no podia ser la Madre Conchita! En efecto, era una tal Sor Juana que creo esta en los billetes no se porque.

Y por lo que toca a S
anta Anna, pos don Charlie Abascal anda vigilando muy de cerca al ejercito por si lo trata de sublevar pero aparentemente se la ha pasado de tahur en los palenques y no creo que vaya a ser un problema. Por mientras ya don Charlie Abascal metio en el campo militar #1 a todos esos del Instituto de Fisica Avanzada y le confisco las maquinas y les dieron sus calentaditas por mamones. Ahora solo tengo que ver si encuentro donde estan enterrados los santos cristeros esos.

Martita


VI Fall Walkure

Pos se me presento en Los Pinos un nuncio, un tal Herr Schoenberg, que decia que era mandado por el fuhrerdasromankatolischekircke. No tengo idea que chingaos es eso. Hasta dio un taconazo y se inclino ligeramente como lo hacen los nazis en las peliculas. Por cierto que es el primer cura que he visto vestido todo con cuero negro, botas federicas, y unas crucecitas de plata en el cuello. Hasta monoculo traia el fulano! Me besuqueo la mano, cosa que nadie habia hecho, y pos decidi oirlo.

"Y ora uste? De que pelicula salio?"

"Ach, doña Eva, perdon, doña Marta, me manda el papa para presentarles una propuesta que seguro sera de mucho interes para ustedes, jah? Pero como representante personal del papa Benedikto, fuhrerdasromankatolischekircke, necesito hacerle la propuesta tanto ud. y al mexicanische fuhrer, Herr Fuchs, en persona y con todo sigilo. Jah? Tambien necesitariamos que este presente el feldmarschal encargado del mexicanische armee."

"Dice ud. el secretario de la defensa?"

"Jah!"

Pos orale, Chente decidio no involucrar al secretario de la defensa porque ya ven que cuando le ordeno eliminar los plantones en Reforma el desgraciado le pidio que primero suspendiera las garantias individuales y luego que le diera la orden por escrito. De plano no se puede confiar en este señor. Y lo peor es que casi todos estos generales son hijos de generales callistas los que andaban persiguiendo a los heroicos cristeros por los altos de Jalisco. Sin embargo, Chente le dio el ascenso a general al coronel Balarrasa y lueguito se veia que este se iba a disciplinar asi que nos lo llevamos en calidad de jefe del EMP.

La junta fue en Veracruz donde estaba surta dos fragatas de la Bundesmarine, el Graf Spee II y el Bismarck II. No le hicieron los honores a Chente por ser la cosa de incognita pero si nos metieron a un salon bastante amplio en el Bismarck II donde estaba el tal Herr Schoenberg y una PC con un proyector. El tal Schoenberg se extraño de ver a Balarrasa y no al secretario de la defensa pero Chente le explico que lo acababa de ascender y que su lealtad era asegurada.

"Ach! Gut! Mit gold das hunde tanzen!"

"Y eso que quiere decir?"

"Con dinero baila el perro, mein fuhrer," explico Schoenberg y accedio a que se quedara Balarrasa. Sin muchos preliminares nos mostro una presentacion de PowerPoint.

La primera diapositiva mostraba a Chente y su ex-esposa y a mi con mi ex-marido.

"Como saben uds. el papa polaco no accedio a permitirles a uds. que se casaran por la iglesia."

"Ay como lo extraño!" fue todo lo que dijo Chente.

La siguiente diapositiva casi causo que Chente se alebrestara pues mostraba al indio maldito ese de Juarez.

"Por lo tanto uds. estan unidos en matrimonio de acuerdo a las leyes de reforma que paso este señor, das oxakenische fuhrer, Juarez. Jah?"

"No me lo recuerde!" dijo Chente.

"Ay no! Fuchila!" exclame.

La siguiente diapositiva tenia la siguiente leyenda en letras blancas en fondo negro: FALL WALKURE.

"Y eso que es?" pregunto Chente.

"Ach! Estos son los detalles del Plan Valkiria para llevar a cabo la unificacion de Europa bajo la hegemonia de la iglesia catolica!"

"Y no tienen ya eso?" pregunto Balarrasa. "No se llama la Union Europea?"

"Ach! Una congregacion laica! Un edifico podrido que se vendra abajo a la primera patada!"

Aparecio la imagen del Papa Benedicto.

"En estos momentos el papa ha autorizado la expansion de la guardia Suiza. De mil elementos pronto seran 5000, todos perfectamente adiestrados y completamente leales al trono de San Pedro!"

El mapa de Italia se mostro a continuacion. Habia una flechota roja que salia de Roma hacia el norte.

"Usando la posicion central de la cual von Clausewitz brillantemente explico, los ejercitos papales marcharan desde Roma hacia el norte, cruzando el Brenero, y dictaran terminos desde Viena, el corazon de la mitteleuropa! Usando quintas columnas de Jesuitas los gobiernos europeos seran saboteados y capitularan!"

"Yo pienso que es bueno que la iglesia gobierne. Ya tienen experiencia gobernando en Jalisco y Guanajuato, Europa no seria sino un rancho mas. Pero...bueno, y yo porque? Que vela tengo en este entierro?" pregunto Chente.

"Y ademas, perdoname Chente si los menciono, pero pos que papel tendria el Yunque en todo esto?"

"El Yunque! Esos no son sino schwein! Payasos! No sirven ni para tropas de ocupacion! Olvidense de esos imbeciles! Y que les toca a uds., permitame mostrarles..."
Y aparecio una foto obviamente retocada donde apareciamos yo y Chente saliendo de San Pedro con el papa al fondo. Yo estaba en traje de novia y Chente con traje de pinguino. Obviamente nos acababamos de casar por la iglesia.

"Ay Chente!" suspire.

"Bueno, ya caigo," admitio Chente. "Y que necesita el papa que le proporcionemos. Petroleo?"

"Jah! Para empezar esta fragatas escoltaran un convoy de buques tanques que saldran de Coatza...Coatza...ach! das indianische namen!..."

"Coatzacoalcos," dijo Balarrasa.

"Jah! Asegurense de que se fleten y se dirijan a Napoles."

"Chente! Les podemos dar el contrato a mis niños!"

"Nomas petroleo?" pregunto Balarrasa.

"No, tienen uds. ademas...diez mil tropas en el llamado PFP, jah?"

"Mas o menos. Pero cinco mil ahorita estan sitiando San Lazaro," apunto Balarrasa. "No sea que los viejitos del tabasqueño se fueran a colar."

"Ach! Ciertamente pueden sostenerse con los cinco mil restantes. Los renegados no tienen ni armas!"

"Pos no se si el congreso me autorize usar tropas mexicanas en europa!" protesto Chente.

"Detalles! Detalles! Ach! Si necesita ud. saber, aqui esta un CD con un video que le tomaron al Jefe Diego y a Calderon cuando visitaron a la dominatrix, Mistress Helga. Les dio de latigazos y uso varios aparatos en los orificios del barbon y del enano. Y aparentemente les gusto! Uselo a como le parezca conveniente pero asegurese que esas tropas se embarquen."

"Jijos!" dijo Chente.

"O bien la alternativa es que se los haga llegar al Sendero del Peje. Usted decide, Herr Fuchs."

"No, manita de puerco no!"

"Y para que quiere a los del PFP si ya tendran a la guardia suiza?" pregunto Balarrasa. "Digo, estan rete gordos la mayoria. No creo que podrian ni con los viejitos."

"Ach! Buena pregunta! Basicamente, necesitamos carne de cañon. Los mandaremos por delante. Una vez que encontremos los puntos flacos del enemigo metemos a los suizos. Es la estrategia --ay!-- que uso Zhukov."

"Bueno, para carne de cañon si sirven. Nomas asegurense que esten bien enmariguanados. Eso es todo?" pregunto Balarrasa.

Herr Schoenberg mostro una diapositiva que mostraba un tanque.

"No, hay mas. La planta Volkswagen en Puebla. Asegurese de que haya paz sindical. Bien encarcele, compre, o mate a los lideres. A partir de la proxima semana ahi se empezaran a fabricar los nuevos Leopardo III. Son mas avanzados que cualquier otro tanque en el arsenal gringo, israelita, o europeo. Tienen dos meses para fabricar cien y embarcarlos a Roma! El plan Valkyria se lanza el primero de diciembre!"

"Y cuando nos casaria el papa?" pregunte.

"El dia dos. Seguramente entre que se lleva a cabo la conquista de europa el papa encontrara un tiempo en su agenda. Tienen la palabra del vaticano en esto."

"O sea nomas entrego la banda y nos vamos a Roma a echarnos la soga al cuello! Que te parece vieja?"

"Ay mi amor! Esto es maravilloso!"

El tal Herr Schoenberg saco una botella y nos sirvio vasos. De algun lado empezo el himno aleman, el cual reconoci porque vi cuando jugo alemania en el mundial.

"Brindemos, jah?" dijo Schoenberg.

"Brindemos!" respondio Chente.

"Salud!" dije yo alzando mi copa.

"Vivan los novios!" exclamo Balarrasa.

Luego tiro el vaso y lo rompio. No se si es que tiene parkinsons y se le cayo o si lo hizo a proposito. Balarrasa quiso imitarlo pero el vaso reboto y no se rompio. Yo no hice eso. Mejor me le quite el vaso a Chente y lo junte con el mio y los guarde para mi coleccion de recuerdos.

Martita

"Muertos, de pie!"


"Muertos, de pie!" -- Ignacio Ramirez, el Nigromante

Cada vez siento mas que Juarez sigue vivo, vigente, e invicto. Y las palabras de Guillermo Prieto "se estan viviendo las horas doradas de la republica" cada vez suenan mas fuertes. Y porque no? No es acaso el enemigo al que se enfrenta la republica el mismo que antaño derrotaron nuestros bisabuelos (cuento a uno que sufrio heridas de los zuavos)? Son los mismos tiranuelos, despotas, explotadores y apatridas que fueron a Miramar a ofrecerle la corona de Mexico a Maximiliano. Es por eso que sentimos e intuimos que esta guerra --si, lo es-- es mas que simplemente un pleito de urnas! Porque la soprano Leon canto precisamente la Paloma, el canto de guerra, junto con Adios Mama Carlota, de los ejercitos republicanos? Con su sensibilidad de artista tal vez ella capturo lo que flota en el ambiente.

Y es que las coincidencias espantan. El hijo de Morelos, Juan Almonte, estuvo entre los traidores que fueron a Miramar. No es Cuauhtemoc, el hijo del general Cardenas, tambien un traidor a los ideales de su padre? No se ve en la sonrisa hipocrita y falsa de Carlos Abascal la misma sonrisa cruel de don Leonardo "Leopardo" Marquez? El general Miguel Negrete, que alguna vez fue seguidor de Miramon, se presento ante Zaragoza ofreciendo sus servicios aunque sea de soldado raso. Se puede reconocer en el al diputado Schmall, antiguo panista, hombre valiente, y un aliado natural de nuestra causa. Los llamados "notables" o magnate --magnus homos los llamaban los romanos-- que fueron a Miramar no se reconocen hoy en Laurencio Ceviche o Claudio X Gonzalez? Y no reconocemos en AMLO mismo la terquera del Zapoteco que dijo "la ley, la ley, la ley" y no le quitabas al indio la idea, igual que no se la quitas al mestizo AMLO de que gano, gano, gano?

Veran uds., desenpolvemos lo que hemos olvidado, lo que nuestros ancestros recordaban. Don Nacho Comonfort, que alguna vez capitaneo la sublevacion que derribo la dictadura de Santa Anna, era un hombre bueno pero torpe. Su autogolpe me recuerda al intento de autogolpe que hizo Fox (llamemoslo por lo que es, el robarse una eleccion es un golpe de estado), un hombre al que una vez se le reconocio el derrocar la dictadura del PRI --eso creimos-- pero Fox solo comparte lo torpe --no lo bueno-- con Comonfort. Y el autogolpe DIVIDIO al pais.

A los cuantos dias de este Comonfort libero a Juarez, el cual era ministro-presidente de la suprema corte, y enseguida don Nacho presento
su renuncia. (Y llamo a Comonfort hombre bueno porque murio valientemente tratando de meter un convoy de vituallas a Puebla durante el sitio de 1863.) Conforme a la ley --la ley, la ley, la ley-- Juarez asumia entonces la presidencia y se proclamo como tal en SLP. Un cronista contemporaneo escribio: "por aqui anda un indio que se hace llamar presidente, es un loco!" Loco! Si, leyeron bien!

Pero son en las mujeres donde las comparaciones se quedan cortas. Y no, no lo digo por la señora Poniatowska, que esa sera nuestra Riva Palacio (y ojala que no nuestro Nigromante pues eso implicaria que habria derramamiento de sangre y se les invocarian a los martires con eso de "muertos, de pie!"). Es que la maestra es solo una cucaracha inmunda, un ente del cual solo es demonio se puede enorgullecer, sin comparacion en nuestra historia. Y Marta? Se queda poca. Tiene toda la energia y el rencor pero nada de la habilidad --pues si la tenia-- de Carlota, la hija del sadico Leopoldo II de Belgica. Y Max --tal vez por la sifilis de que sufria (que le pegaron cuando fue guardiamarina y su goleta paro en Brazil) y que causo la locura de su esposa, que Fox ni esa excusa tiene pues ya nacio bruto-- no reconocio su valia, y que bueno, pues Carlota era su mejor hombre! Por eso es que de Carlota los xinacos cantaban "guardando tu memoria sin odio ni rencor", reconociendo, como mandaba el honor militar de esos tiempos, al adversario valiente. Pero de Marta que nos va a quedar? Su ignorancia? Sus toallas? Las raterias de sus hijos?

Igual de corta se queda la iglesia mexicana. El arzobispo en aquellos tiempos --creo que se apellidaba Pelagio-- era todo un principe de la iglesia, un enemigo de cuidado, rencoroso y peligroso, digno adversario de Juarez. Y hoy? Pobres mochos, que ponen en la lid? A los Pederastas de Cristo del Padre Maciel que seria patetico llamarlos otra cosa que ratas inmundas y de los cuales ciertamente no se debe descartar su peligrosidad.

Pero si el enemigo ha venido a menos en sus personajes, no por eso hay que bajar la guardia. Tienen hoy mucho mas dinero --y poderoso caballero bien decia Quevedo-- que los mochos de antaño. Si no tienen la habilidad militar de Miramon --le decian el joven Macabeo-- hoy en cambio tienen la habilidad mediatica a traves de las televisoras. Son los "renegados" --USTEDES-- entonces los herederos de los defensores de la republica y la lucha --siento decirlo-- apenas empieza. Y noten la similaridad en como se juntaron fuerzas de todo el ambito de la republica para su defensa en Puebla, igual que hoy son convocados al Zocalo! En suma, Juarez sigue vigente, vivo, e invicto y sus ejercitos republicanos se estan volviendo a juntar! Que me perdone entonces el fusil el Nigromante pero a Juarez, Prieto, Zaragoza, Degollado, y los chinacos me atrevo a decirles..."muertos, de pie!"...que hay que defender la republica!

La Primera Renegada


Sor Juana

La monjita fue la primera renegada cabrones...

Propuesta: que se empiece a requerir que los niños mexicanos aprendan a declamar las Redondillas...estas abajo estan...

Acuerdense que parte de las propuestas de la convencion es rescatar nuestra independencia cultural. x






REDONDILLAS


Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

Sor Juana Inés de la Cruz