Friday, January 12, 2007

El Ultimo Tren - Capitulo VI

VI. La Casa del Obrero Mundial

Donde se explica como es notoriamente improcedente hacer conclusiones incomodas.

La Casa del Obrero Mundial habia sido en sus origenes una organizacion anarco-sindicalista formada durante la efervescencia libertaria del gobierno de Madero. Entre sus primeros miembros se encontraban representantes del sindicato de sastres, del de impresores, estudiantes, y empleados. Huerta habia puesto a un pelele, Moheno, a regentearlo y mantener a raya a los trabajadores. Este fue el prototipo del lider charro mexicano. Al caer Huerta, Moheno puso pies en polvorosa y se fue al extranjero. Bajo el gobierno de la convencion y en la epoca de la batalla de Celaya el liderazgo de esta organizacion todavia no se habia definido.

Esa noche habia una magna asamblea en la sede de la Casa del Obrero Mundial. Habian corrillos de obreros, intelectuales, y lideres que discutian emotivamente. Oton Chavez Kurz caminaba entre la muchedumbre saludando a conocidos. Era uno de los lideres de la llamada “faccion dura”.

Sentado junto a la mesa de los directivos Oton noto a un militar. Este vestia elegantemente, tenia el bigotazo de rigor, lentes de catrin, y era un poco jorobado o de plano tenia mala postura. Instintivamente Chavez Kurz desconfio del hombre. “Oiga Jose, quien es el generalote ese?”

“Camarada, ese es el general Pablo Gonzalez. Dicen que viene en representacion de Carranza.”

“Y que chingaos quiere?” Chavez Kurz estaba hasta el copete de prusianismo.

“Quien sabe. Morones lo va a explicar.” Luis Napoleon Morones era uno de los lideres de la faccion “charra” de la organizacion.

Finalmente, el presidente de la mesa directiva llamo la junta al orden. “Compañeros!”

Hubo recifla. “Camaradas!” corrigieron los adictos a Chavez Kurz.

“Compañeras tambien, cabron! Alguien lo tuvo que parir!” grito una mujer del sindicato de costureras.

A Chavez Kurz le cayo del carajo ver al general Gonzalez reirse sardonicamente. “Carajos, si no podemos ponernos de acuerdo siquiera en como nos vamos a llamar entre nosotros estos cabrones nos van a joder!” penso para sus adentros.

“Bien!” dijo el presidente de la mesa directiva. “Compañeros y compañeras…camaradas y…camarados!”

Mas rechifla, la cual esta vez el presidente ignoro. “El compañero Morones nos va a dar un pormenor de los ultimos hechos en Celaya. Tiene la palabra el compañero Morones.”

“Gracias señor presidente,” dijo Morones levantando y tomando la palabra. Mas rechiflas. Levanto la mano para pedir silencio cosa que no logro del todo. Luego empezo a leer. “Estas noticias vinieron por parte telegrafico no hace una hora. En estos momentos la comandancia militar del cuerpo de ejercito del noroeste reporta haber rechazado el asalto del ejercito villista enfrente de la Hacienda de Santa Ana del Conde en las afueras de Celaya. Los villistas se han retirado en complete desorden y sufrieron grandes perdidas. La llamada division del norte ha sido derrotada. Tan solo el dia de hoy sus bajas se estiman en 3000 hombres entre muertos y heridos y hay seis mil prisioneros. El cuerpo de ejercito del noreste reporta tan solo haber perdido 200 hombres, la mayoria levemente heridos.”

La asamblea se habia de pronto callado prestando oidos a las terribles noticias. Se oyo uno que otro sollozo. “No te rajes Pancho!” alcanzo a gritar uno.

“…el general Obregon ha sido reportado herido…no se sabe a ciencia cierta si es de gravedad o no.” Una sonrisa discreta se dibujo bajo el bigote de Gonzalez. El y Obregon eran rivales.

“De consumarse estos hechos, es evidente que el señor Carranza consolidara su gobierno.” Morones volteo a ver a Gonzalez. “Viva el señor Carranza! Viva el gobierno constitucionalista!”

Unos cuantos vivas y aplausos se oyeron. La mayoria de la audiencia guardo silencio. Otros hicieron rechiflas y vivas a Francisco Villa o a la convencion.

Chavez Kurz se percato de inmediato de la situacion. La gente no sabia para donde hacerse.

“Compañero Morones!” exclamo Chavez Kurz parandose.

“Compañero Chavez Kurz,” dijo el presidente que ya lo conocia bien. “El compañero Morones tiene la palabra! No interrumpa!”

“Es que nada mas queria hacerle una peticion al compañero Morones! Y por favor, no se dirija usted a mi como ‘compañero’. Yo soy un ‘camarada’.”

Morones volteo a ver al presidente y asento con la cabeza.

“Digame, camarada Chavez Kurz,” dijo Morones en voz neutra.

“Nomas queria pedirle si nos aclara que quien es y que esta haciendo aqui el señor militar que esta aplastadote junto a usted.”

“A eso iba, camarada Chavez Kurz,” respondio Morones. “Tengo en mis manos copia del acuerdo que ofrece el gobierno del señor Carranza. El señor general Pablo Gonzalez, jefe del cuerpo de ejercito del noreste vino a dar fe de este acuerdo en representacion del señor Carranza. A grandes rasgos, y a reserva de que el compañero secretario de lectura al acuerdo en su totalidad, leere los puntos sobresalientes.”

“No se informo a esta audiencia de que se estaba negociando tal acuerdo!” protesto Chavez Kurz. “No sera la misma gata revolcada que Moheno estaba negociando con Huerta?”

“Sientese señor Chavez! Por favor! No interrumpa mas o lo tendre que hacer sacar,” trono la presidencia.

“Camarada, cabron, camarada!” dijo en sotto voce Chavez Kurz.

Pero el exabrupto de Chavez habia tenido su efecto. Otros se pararon para dar su protesta. El mitin amenazaba con disolverse en anarquia.

“Compañeros por favor!” gritaba el presidente. “Guarden orden!”

“Yo les aseguro a los de la faccion radical que ignorar este acuerdo va en contra de los intereses de la clase obrera!” trono Morones. “Dejenme explicar! La mayoria de la audiencia aqui merece una explicacion! Si los de la faccion radical no quieren oir los detalles entonces ahi esta la puerta! Los otros compañeros tienen el derecho a esta informacion!”

Chavez Kurz les hizo señas a sus allegados a que se sentaran. Por lo que a el concierne, pensaba que de seguro habria de donde atacar a Morones una vez que se supieran los detalles del acuerdo.
“Decia yo,” continuo Morones, “que considero que lo mas importante son los siguientes tres articulos que leere a continuacion: 3ª.... el Gobierno Constitucionalista atenderá, con la solicitud que hasta hoy ha empleado, las justas reclamaciones de los obreros en los conflictos que puedan suscitarse entre ellos y los patrones, como consecuencia del contrato de trabajo. 4ª.... los obreros se organizarán de acuerdo con el Comandante Militar de cada plaza, para el resguardo de la misma y la conservación de orden. 6ª. Los obreros de la Casa Obrero Mundial harán una propaganda activa para ganar la simpatía de todos los obreros de la República y del obrero mundial hacia la Revolución Constitucionalista, demostrando a todos los trabajadores mexicanos las ventajas de unirse a la revolución, ya que ésta hará efectivo para las clases trabajadoras el mejoramiento que éstas persiguen por medio de sus agrupaciones. La totalidad del acuerdo lo pondra el secretario en el boletin informativo para que votemos.”
“Pos no que lo iba a leyer?” grito uno.
“Compañero presidente!” dijo Chavez Kurz parandose. “Pido se abra a debate este acuerdo.”
“No hay que debatir,” respondio Morones. “Es evidente que beneficia a la clase trabajadora, al sindicalismo. Es lo que siempre habiamos buscado! Yo sugiero que votemos de inmediato.”
“Debate! Debate!” empezaron a corear algunos. Chavez Kurz aleteaba arengando a su gente.
“Vamos a votar!” declaro el presidente. Pero la maniobra salio contraproducente. El coro aumento.
Gonzalez le hizo una seña a Morones que se acercara. “Pos no que tu mangoneabas aquí? Quien es el mero chingon? Tu o el rojillo ese?”
“Ahorita forzo la votacion,” le aseguro Morones.
“Lo que causaria es que me lincharian, cabron. Miralos!”
Morones se apalabro luego con el presidente. Era evidente que una votacion no se podria efectuar. “Bien!” dijo el presidente. “Ante la necesidad de informacion de los compañeros, se permitira que se le hagan preguntas aclaratorias a la mesa directiva. Un debate seria notoriamente improcedente!”

Mas rechiflas. El coro seguia. Morones seguia tratando de callarlos infructuosamente. Gonzalez finalmente hizo una señal a un ayudante. De pronto entro un piquete de soldados que se alinearon a lo largo del salon de sesiones y enfrente de la mesa directiva. El oficial al mando tenia el sable desenvainado. Los soldados cortaron cartucho. La audiencia los observo con estupor. El coro se fue apagando.

“Y ora? Porque estan estos cabrones aquí?” protesto Chavez Kurz. “Esta es una asociacion civil independiente!”

“No podemos permitir que grupos violentos no dividan compañeros!” exclamo Morones. “Los soldados estan aqui para asegurar el orden. Como decia, contestaremos las preguntas necesarias para aclarar este acuerdo. Y luego proseguiremos a la votacion.”

“Yo si tengo varias preguntas!” exclamo Chavez Kurz.

“Bien camarada, hagalas,” contesto el presidente.

“Primero, quiero que me aclare el compañero Morones si me esta llamando violento a mi o a mis camaradas. No tenemos capacidad para hacer violencia, a no ser que con nuestros puños, pues estamos desarmados. Por otra parte, los señores soldados aqui con sus mausers son perfectamente capaces de hacer violencia sobre nuestras personas. Cuando habla el compañero Morones de ‘grupos violentos’ se refiere a mis camaradas y a mi o se refiere a los soldados aqui presentes?”

“Al que le quede el saco, chato,” contesto Morones burlonamente. “Cual es su siguiente pregunta?”

“Bien, compañero secretario, anote usted por favor en el acta que el compañero Morones llamo a los señores del ejercito ‘violentos’ e insulto por lo tanto el honor del uniforme y al ejercito!”

“No procede,” dijo el presidente agarrandole la mano al secretario. “Tiene alguna otra pregunta o ya acabo señor Chavez?”

“No! Respecto al articulo tercero,” Chavez abrio su libreta de notas. “Dice el compañero Morones que el gobierno carranzista reconocera las justas reclamaciones de los obreros cuando haya conflicto con los patrones respecto al contrato de trabajo. Y que lo hara con…solicitud segun escribi. Ah que bien! Por primera, son contados los compañeros aqui presentes que tienen tal contrato. Los despiden si mas ni mas. Tienen que venir aqui de incognito y disfrazados. Y cual solicitud? Las demandas estan empantanadas por años! Pero, en el remoto caso de que hubiera tal contrato, quiere eso decir que el gobierno actuara de arbitro en las disputas? Y bajo que criterio se decidira cuando una reclamacion es ’justa’?”

“Obviamente, camarada Chavez, falta por establecerse los mecanismos legislativos,” contesto Morones. “Roma no se hizo en un dia. El que el gobierno nos conceda esta canongia y nos permita tener una representacion ante los patrones es un gran avance, no cree usted?”

“Nos concede? Nos permita? Suena a limosna, compañero Morones. Compañero secretario, hagame la venia de asentar en el acta que el acuerdo esta desdentado y vale madre.”

“No procede,” dijo aburridamente el presidente. “Ya acabo?”

“No! Respecto al articulo cuarto, se nos obliga a ponernos de acuerdo con el comandante militar de cada plaza para mantener el orden. Van a armarnos entonces? O quieren que les rechazemos a los rebeldes con puras mentadas de madre?”

“Yo puedo contester eso,” dijo Gonzalez parandose. “Debido a las serias bajas en la guerra contra los insurrectos, el gobierno esta contando con que se formaran batallones obreros y si, si se les armara y se les dara la instruccion militar correspondiente. El objetivo es mantener la ley y el orden! Sin estos no es posible que la republica prospere.”

“Nos van a meter de leva entonces? Y a que serias bajas se refiere? No dijeron que el dia de hoy solo perdieron 200 y los villistas 3000?”

“No es ese el unico frente,” aclaro Gonzalez con cierto enojo. “Ahorita mismo vamos a formar una columna para despejar el Ajusco de las gavillas del Atila del Sur, Emiliano Zapata. El gobierno constitucionalista espera contar con batallones de obreros para defender la legalidad.”

“Excelente entonces! Y bien, señor generalito, nos van a pasar por cajas de una buena vez o van a esperar a agarrarnos cuando estemos solos?”

“Señor Chavez!” exclamo el presidente. “No le falte al respeto al señor general Gonzalez! Si ya acabo, sientese!”

“Si! Ya acabe! Es mas, yo me largo de aqui antes de que me agarren de leva estos cabrones! Ahi ustedes se quedan y votan su acuerdo chilero si eso quieren!” Y seguido de otros de la faccion radical se dirigio a la puerta. Se volteo y declaro a manera de despedida: “Nos van a agarrar de leva para ir a combatir a los jodidos! Jodidos contra jodidos! Esa es la manera como nos controlan y acaban de jodernos siempre!”

“Se procede a la votacion!” exclamo el presidente.

“Sturm and drang del bueno, Oton,” dijo burlonamente un individuo rechoncho con cara de sapo que se aproximo a Chavez Kurz en la calle.

“Y para que?” contesto amargamente Chavez Kurz reconociendo a su amigo Diego Rivera. “Ya se jodio esto, Diego. Van a poner a Morones a mangonear con el apoyo de las bayonetas y el miedo. Esta puta revolucion ya se va a ‘institucionalizar’! Me lleva la chingada!” Escupio con asco en la banqueta. “Lo que mas me emputa es la falta de apoyo. Solo se vinieron unos cuantos conmigo.”

“No culpes a los compañeros. Son gente sencilla. Morones les va a hablar bonito y las bayonetas los van a intimidar. Luego les van a dar unos huesitos a los lideres. No cualquiera es tan renegado como tu. Para ellos que el gobierno les de una limosna ya es un milagro.”

“Por eso estamos como estamos. Pal caso de todas maneras se los iban a llevar de leva. Eso me pasa por meterme a redentor.”

“Animo! No podemos claudicar. La causa es Mexico. Que de tus prusianos?”

“Que con esos cabrones? Sabes, tienen planeado algo gordo.” Chavez Kurz miro a su alrededor. “Y creo que ya se que es. Pero no seria prudente decirtelo aqui.”

“Ja! Hay como cien conspiraciones tramandose! Todo Mexico conspira! Es el entretenimiento nacional.” Rivera tomo a Chavez Kurz del brazo. “Tu necesitas un trago, camarada, o no? Y sabes, me habias pedido que encontrara un cabron que supiera de las antiguedades de los mexicanos. Yo pense que ese era tu fuerte.”

“Bastante le he aprendido a Lindemann y he investigado por mi cuenta. Eramos rete chingones antes! Pero si tienes a alguien mas, pos quiero hablar con el.”

“Pos te tengo al hombre perfecto. Ven conmigo. Se llama Gerardo Murillo. Es pintor y chiledulce como yo. Nos echaremos un trago con el. Acaba de regresar del sur de Veracruz.”

“Y que chingaos andaba haciendo ahi? Yo necesito hurgarle el cerebro a un cabron que sepa sobre brujos.”

“Esta loco por los volcanes! Y los Tuxtlas son puro cerro volcanico con mas chanekes y brujos que pulgas tiene un perro!”

1 comment:

Chingolina said...

Monsieur Pomponio, Siñor don Pomponio, Mr. Pomponio...Generalísimo. Sin más preámbulos, es usted la estrella de la película, papá.

Reciba besos de una renegada que lo admira hartísimo.