Tuesday, January 23, 2007

El Ultimo Tren - Capitulo XII

XII Los Negros

Donde Patton se consigue una nueva cocinera

Bajo cualquier otra circunstancia, es decir, si hubiera tirado a matar y no hubiera estado tratando de apagar un puro, el disparo de Patton hubiera sido magnifico. A 150 metros, disparando desde una yegua rejega, la Widow Maker, la bala le entro al negro por una oreja y le salio por la otra. Como habia dicho Fierro, el infeliz no sufrio. Es mas, ni dijo nada el pobre, solo se dejo caer como un bulto habiendo muerto instantaneamente. El puro todavia lo tenia en la boca.

Por supuesto que Patton no sufrio recriminaciones por haber matado al negro. Despues de todo, se jugaba el honor del ejercito americano! No era posible que un mexicano, Rodolfo Fierro, un ex-garrotero, mas bandido que soldado, tirara mejor que un egresado de West Point y ademas campeon olimpico en tiro de pistola! Que importaba entonces la vida de un infeliz negro? Sin embargo, los comentarios burlones, las chanzas, no faltaron en el comedor de los oficiales. Patton no era el tipo de individuo que iba a tomar las cosas a la ligera. Algunas palabras se cruzaron y Pershing tuvo que intervenir y recriminar tanto a Patton como a los que le hacian burla.

Pero esto no fue todo. Patton noto que los buffalo soldiers, la mayoria negros, lo empezaron a ver con cierto recelo y hasta con un odio no muy disimulado. El sargento Joe –el negro que murio—aparentemente era un veterano querido y respetado entre la tropa.

“These sons of a bitch are going to frag me!” concluyo Patton. En efecto, la practica del “fragging”, o sea, “fragmentar” o deshacerse de un oficial inpopular o brutal recurriendo al “fuego amigo” era conocida en el ejercito americano desde la guerra civil. (Este noble arte llego a su cuspide durante la guerra de Vietnam.) En el caso de que su regimiento entrara en campaña –probablemente contra Mexico—Patton sabia que iba a tener que temer tanto a los mexicanos como a sus mismos soldados.

Hubieron pequeños detalles que acrecentaron su paranoia. Por ejemplo, una mañana en que Patton iba a intentar –montando la Widow Maker—varios saltos, noto como varias de las cuerdas que sujetaban su silla estaban casi cortadas. Al intentar un salto era muy probable que se hubieran roto y Patton hubiera volado por los aires. Por supuesto, los mozos de las caballerizas –todos negros—negaron saber nada sobre esto. En otra occasion, limpiando su revolver, Patton noto que un “slug” de plomo habia sido derretido en el cañon. De inmediato empezo a sospechar de su valet, otro negro.

Los cocineros eran negros. Patton empezo a ver con recelo su comida. La sonrisa expectante de un mesero –negro por supuesto—cuando se iba a llevar una cucharada de sopa a la boca le hizo exclamar un juramento. “Goddamn niggers! They are out to get me!” (Malditos negros me quieren joder!) “What’s the matter, George, you don’t like your soup?” Le pregunto Pershing. “It’s just a bit salty.” (Que te pasa George, no te gusta la sopa? Esta solo un poco saladita.)

Patton dejo de comer en el comedor de oficiales. El pertenecia a una familia acomodada de Virginia. Decidio contratarse su propio cocinero. El dinero no seria problema. Se vistio de civil y cruzo a Cd. Juarez y camino entre los trenes de la division del norte. Afortunadamente no encontro a Fierro, aunque de seguro los dos hubieran estado muy contentos de saludarse a balazos.

Toco que varios velorios se estaban llevando a cabo. Varios soldados villistas finalmente habido sucumbido de sus heridas. Otros los habia mandado fusilar el centauro por diversas –y a veces hasta caprichosas—razones disciplinarias. Los cadaveres estaban expuestos en un petate, si acaso con cuatro tristes velas, unas viejitas rezando un rosario, una viuda sollozante, unos amigos emborrachandose en honor al difunto, y unos chamacos panzones recien hechos huerfanos.

Patton busco que cadaver estaba mas gordo. Encontro a una mujer con dos chamacos velando a un sargento que por lo gordo parecia Garcia, el del Zorro. “Ha de ser buena cocinera,” penso Patton para sus adentros y contrato a la viuda y esta lo siguio a El Paso con todo y sus chamacos.

Habiendo resuelto su problema alimenticio, Patton se avoco a imponer una disciplina ferrea entre los buffalo soldiers, similar a la que habia visto en la division del norte. Francamente envidiaba la facil manera en que el centauro fusilaba a los que se le insubordinaban. “Si me van a venadear”, penso, “los voy a hacer sufrir primero a los cabrones.” Patton instituyo marchas de 20 millas por el desierto, calistenias continuas, inspecciones por sorpresa donde el mas pequeño defecto en el equipo o uniforme era castigado con dureza excesiva.

Pronto hubo un intento de fragging. En efecto, en unas maniobras oyo claramente un balazo que le paso zumbando cerca de un oido. Sin pensarlo mas Patton ordeno arrestar a los soldados que estaban a su vista. Habria corte marcial. Los buffalo soldiers empezaron a murmurar. De un momento a otro podria estallar un motin. Pershing lo llamo a su oficina.

“George, I am relieving you form the command of the buffalo soldiers,” le anuncio Pershing. Ya no estaria al mando de los negros.

Patton no tuvo tiempo a protestar pues Pershing continuo. “He llegado a la conclusion que usted me es mas util asignado a mi staff que como un oficial de linea. No lo tome como un castigo. Yo necesito de un oficial erudito, que sepa pensar. Los informes que me llegan desde Washington o bien estan demasiado atrasados o no concuerdan con lo que yo observo esta pasando en Mexico. Usted es un excelente historiador. Acabo de leer su escrito sobre la campaña de Jackson en el Shenandoah. Por lo tanto, requiero que mañana presente usted un analisis de la situacion en Mexico, posibles acciones y opciones militares, etc., ante un grupo de caballeros invitados mios.”

A pesar de todo Patton sintio cierto alivio. Despues de todo, si habian algunos tiradores con buena punteria entre los buffalo soldiers. Era solo cuestion de tiempo de que lo asesinaran. Patton saludo. La tarea le llevaria toda la noche pues iba a tener que cotejar los reportes que Pershing le puso a su disposicion y tambien los partes telegraficos y periodicos que se habian recibido.

“Ah, y George,” añadio Pershing contestando el saludo, “olvidese de la corte marcial. Hay cosas mas importantes que unos negros levantiscos.”

Al mediodia Patton fue llamado a presentar su reporte. Pershing estaba rodeado de varios individuos que no reconocio. Algunos tenian corte de pelo militar aunque vestian de civil. Otros eran evidentemente hombres de negocios. Entre ellos se encontraba nuestro conocido Chaney C. Collins. “George, por razones de seguridad no te presentare a estos caballeros. Basta decir que tienen mucho interes en lo que les vas a presentar respecto a Mexico. Tu punto de vista probablemente sera completamente distinto al que tienen en Washington. Eso es precisamente lo que buscan oir.”

“Señores,” comenzo Patton. “En las afueras de Celaya y posteriormente en Leon los mexicanos acaban de escenificar unas batallas en gran escala. Las lecciones que ahi se demonstraron refuerzan los reportes que llegan de Europa. Contando con suficiente parque y artilleria que los apoye un ejercito atrincherado puede rechazar cualquier ataque de infanteria.”

“No cuenta ya la caballeria?” pregunto uno de los militares vestido de civil.

“Definitivamente ya no,” les aseguro Patton. “Como oficial que soy de caballeria soy el primero en sentirme incomodo con el concepto. Pero un caballo y un jinete son demasiado vulnerables ante el fuego de ametralladoras. Esto se demonstro, como decia, ante Celaya y refuerza lo que se ha observado en Europa. La uhlanes de la guardia imperial prusiana, por ejemplo, acaba de sufrir perdidas inmensas ante Ypres sin lograr romper las lineas de los Hampshires. La caballeria es ya cosa del pasado. Si se pudiera poner blindaje en un caballo, tal vez si podria la caballeria volver a reinar en el campo de batalla, pero en tal caso el animal no podria con el peso.”

“Sin embargo, cual es su opinion de la caballeria mexicana?” insistio el hombre.

“Le tengo todo el respeto posible, caballero. Vera usted, la caballeria mexicana de la actualidad conserva las tradiciones de los lanceros mexicanos del siglo XIX. En Buenavista (la Angostura) los lanceros del general Torrejon rompieron las lineas de Zachary Taylor y no perdimos esa batalla tan solo porque Santa Anna ordeno una retirada prematura. Luego, en Puebla, los lanceros de Toluca al mando de Porfirio Diaz destrozaron al segundo de zuavos y causaron la desbandada del ejercito frances. Sin embargo, hoy en dia, lo mejor de la caballeria villista fue diezmada ante Celaya. Dudo que sera un factor por el resto de la campaña.”

En la pared habia un mapa de Mexico a gran escala. “En estos momentos la situacion es la siguiente. Villa se ha replegado a Zacatecas. Cuenta a lo mas con ocho mil hombres. Hay varios otros miles de heridos. El parque escasea. Su artilleria casi no tiene obuses ya. Se le esta acabando el dinero.”

“Cree que sus soldados desertaran si no puede pagarles?

“Los mandos medios y la tropa no haran tal cosa aun si no les puede pagar. Le son intensamente leales. Sin embargo, ya han empezado a rendirse algunos generales villistas tomando ventaja de la amnistia que declaro el gobierno de Carranza. El problema economico de Villa a la larga se reflejara en que no podra seguir comprando pertrechos en Estados Unidos.”

“Cree que Villa se sostendra en Zacatecas?” pregunto Pershing.

“Lo dudo general. Obregon lo ha seguido de cerca. Tiene una columna en este lugar, Lagos de Moreno, que amaga rumbo a Zacatecas. Tambien, Obregon ha reiniciado operaciones en otros frentes. Especificamente, tiene aproximadamente cinco mil hombres operando desde Matamoros rumbo a Monterrey. Esta plaza no tardara en caer. Igual, Obregon ha iniciado un contraataque desde el Ebano, aqui, en el camino a Tampico, en direccion a San Luis Potosi. Tiene otra columna dirigiendose en direccion a San Luis desde Queretaro. Obregon piensa tomar San Luis Potosi con un movimiento de pinza. Very smart. Si cae San Luis, Villa no podra sostenerse en el centro del pais. Todas la vias ferreas convergen ahi.”

“Cual es la situacion en el Ebano?” pregunto Collins. En el Ebano se iniciaba la Faja de Oro, el yacimiento petrolero mas grande del mundo en aquellos años.

“Villa destaco una columna al mando de…” Patton consulto sus notas. “Un general llamado Tomas Urbina. Esta columna consistia de aproximadamente cinco mil hombres y una buena parte de la artilleria villista. Aparentemente Urbina y Villa son compadres. El nombramiento tomo lugar a pesar de las objecciones del general Angeles y otros comandantes de la division del norte. Estos son militares de carrera.

Y tenian razon en objetar. El general Urbina, un ex-abigeo que Villa conocio de joven, se demonstro inexperto en el manejo de su gente. Sitio el Ebano por varias semanas y no pudo tomar la plaza a pesar de tener una ventaja numerica considerable. Urbina no tuvo vision estrategica. Si hubiera ignorado al Ebano, dejado un cuerpo de observacion amagandolo, y penetrado hacia la Huasteca hubiera hecho a Villa dueño de los yacimientos petroleros del norte de Veracruz. El caso es que Urbina fue derrotado por refuerzos que Obregon mando por barco desde Veracruz a Tampico. La columna de Urbina se desintegro y se desconoce el paradero del mismo Urbina en estos momentos.”

“Y que de la ciudad de Mexico?” pregunto otro de los civiles.

“Por el momento la ciudad esta bajo el control del general Pablo Gonzalez. Sin embargo, en las afueras de esta todavia operan gavillas zapatistas.”

“Cree que atacaran la ciudad? Podra Gonzalez sostenerse?” insistio el civil. Patton creyo oler a un hombre del departamento de estado.

“Caballero, la capacidad militar de los zapatistas es casi nula. Operan como gavillas sin poco o ninguna coordinacion. Son buenos para volar trenes pero para nada mas. Sin embargo, el gobierno, bien sea maderista, huertista, o carrancista, los ha batido varias veces y no los han podido erradicar. Por conocer el terreno son dificiles de extirpar.

No, el general Gonzalez se podra sostener en la ciudad de Mexico. El acoso zapatista es tan solo una molestia, a nuisance, no es decisivo. El problema de Gonzalez es que las comunicaciones de la ciudad de Mexico a Veracruz no son seguras. En estos momentos hay una gran escasez de articulos de primera necesidad dentro de la ciudad de Mexico. Escasea el maiz para las tortillas y su precio se ha elevado exageradamente. Tampoco hay combustibles. La industria esta casi paralizada. Es de esperar que hayan disturbios civiles.”

“Entonces, si Villa esta practicamente derrotado, que es lo que va a hacer?” pregunto Collins.

“Caballero, me temo que tal cosa la ciencia militar no lo puede predecir,” explico Patton. “Villa hara lo que Villa decida. Lo unico que le puedo decir es las opciones que tiene a su disposicion.

Veran, para que Francisco Villa continue en la lucha necesita seguir recibiendo pertrechos a traves de Ciudad Juarez, a unos cuantos metros de donde estamos. Villa compra pertrechos en Estados Unidos y los paga con oro. No tiene credito. Por otra parte, Carranza hace lo mismo, a traves de Matamoros, Tampico, y Veracruz. Aunque el gobierno norteamericano se ha declarado neutral en esta guerra no tiene mas que interrumpir la venta de pertrechos a uno o al otro bando para decidir la contienda. Esto a nosotros como militares ya no nos corresponde. Es una decision politica.

Asi pues, Villa tiene dos opciones en estos momentos. La primera es presentar batalla en Zacatecas. Sin embargo, ni lo mas granado del ejercito huertista se sostuvo en esa plaza. Villa, con las bajas que sufrio en Celaya y con la falta de parque que sufre no podra sostenerse en Zacatecas tampoco.

La segunda opcion es retirarse, ahora que todavia posee San Luis Potosi, plaza que ya amaga Obregon. Al retirarse Villa se fortalece pues podra integrar al grueso de su ejercito columnas y guarniciones dispersas. El corazon del villismo, the villista heartland, se encuentra en el triangulo Chihuahua – Torreon – Ciudad Juarez. Ahi se encuentran sus arsenales y reservas.

Nuestros informes indican que Villa ha destacado a Torreon al general Felipe Angeles. Este es su mejor hombre, his best man, y este ha recibido ordenes de sostener esta plaza ante el acoso de la columna carrancista que se aproxima a traves de Monterrey. Asi pues, creo que las intenciones de Villa son de retirarse a esta region, tan solo por el hecho de que el general Angeles ha sido mobilizado a esa plaza.”

“Y el gobierno de la convencion?” pregunto uno de los civiles.

“Es practicamente un fantasma,” explico Patton. “El presidente Francisco Lagos Chazaro se retiro a Toluca a la entrada de Pablo Gonzalez en la ciudad de Mexico. Lagos Chazaro necesita ponerse en contacto con Villa. El ejercito zapatista no cuenta militarmente. El de Villa si y podria sostener su gobierno. Por otra parte, Villa lo necesita para tener un gobierno que avale sus acciones. De otra manera no es mas que un rebelde al gobierno de Carranza. La dificultad es que Lagos Chazaro tendra que cruzar el bajio, que esta en posesion de Obregon, para poder alcanzar al ejercito villista.”

“Pero, no esta muy disperso Obregon?” pregunto uno de los militares.

“En efecto. Eso tiene sus peligros. Pero veamos, la columna en Lagos de Moreno tiene como seis mil hombres. Es obviamente solo un cuerpo de observacion. No creo que Obregon intente tomar Zacatecas con esta. Aun en las condiciones en que esta, Villa podria derrotarla. Acaso Obregon este invitando a Villa a atacarla. Es un cebo. Creo que Villa es demasiado zorro para tomarlo. Significaria alejarse mas de sus bases. Ademas sabe bien que Gonzalez podria reforzar el bajio desde la ciudad de Mexico. Y cualquiera de las dos columnas que convergen sobre San Luis Potosi podria tal vez sostenerse ante un ataque del ejercito villista. Por otra parte, la columna que opera en el norte de Tamaulipas en direccion a Monterrey es la mas peligrosa desde el punto de vista de Villa. Amenazara eventualmente Torreon o bien podra irse contra Ciudad Juarez. Y eso Villa no lo puede permitir. Tiene que sostener el cruce fronterizo en Ciudad Juarez a toda costa. Si, la estrategia de Obregon es riesgosa pero creo que es un riesgo calculado.”

“Pero todo esto terminaria si nuestro gobierno decide ya no venderle armas a Villa,” anoto Pershing.

“O a Carranza. Y repito: esa seria una decision politica. Si Villa puede replegarse a Torreon tiene entonces dos opciones. Atacar rumbo a Monterrey y amagar Matamoros. Esto interrumpe una fuente de abastecimientos carrancistas y elimina la amenaza a sus bases. La segunda es…atacar aqui…” Patton puso su dedo en un punto en el noroeste de Mexico. “Agua Prieta. El cruce fronterizo ahi podria permitirle abastecerse desde Phoenix. Sin embargo, esta plaza esta bajo el mando de un general carrancista, dejenme buscar el nombre, Plutarco Elias Calles. Es un incondicional de Obregon. Se ha sostenido ahi ya por un año. Sera un hueso duro de roer.”

“Cree que Villa podra escapar de la ratonera de Zacatecas?” pregunto Pershing.

“Solo si decide por un golpe de audacia, un acto que detenga a los ejercitos carrancistas del centro y le de tiempo a retirarse a Torreon. Francamente, con el estado de sus armas y la poca efectividad militar de sus aliados zapatistas no tengo idea como podria lograr esto. Le doy solo un diez por ciento de probabilidad de que pueda retirarse con exito.”

No comments: