Saturday, January 06, 2007

Historia de la democracia (Primera parte)

Este artículo me llegó al correo por parte de un "bloggero independiente"

Si habláramos de la familia, la religión o la violencia, podríamos decir que nacieron con el ser humano. Este no es el caso de la democracia. El origen del poder no fue democrático, sino despótico.

Dos excursiones etimológicas permiten sostener esta afirmación. La primera de ellas nos invita a recordar que el verbo griego arkhein tiene dos significaciones ligadas entre sí: “empezar” y “mandar”.

Con él se conectan dos sustantivos: arkhé, “origen”, y arkhos, “jefe”. Con arkhé se vinculan palabras como “arcaico” y “arqueología”. Con arkhos, “monarca”. “Mon−arquía” quiere decir “mando unipersonal”, ya que mono significa “uno”. ¿Qué nos sugiere nuestra primera excursión etimológica?

Que en el principio (arkhé) no fue el pueblo (demos) sino el jefe (arkhos).

Esta visión se refuerza a través de una segunda excursión etimológica: el recorrido que siguió la palabra “poder”. Su fuente es la voz indoeuropea poti, que significa “jefe”. De ella deriva el griego despotes, “jefe” o “amo”.

Cuando comencé a rastrear la etimología de “poder”, supuse que provendría de su significación genérica en cuanto “capacidad de hacer algo” y que sólo después una de sus ramificaciones se habría aplicado al poder político en cuanto “capacidad de lograr que los demás hagan algo”. Mi sorpresa fue mayúscula cuando advertí que quizás ocurrió al revés. La expresión más antigua de “poder” es poti, “jefe”, y sólo a partir de esta significación política la palabra “poder” se habría trasladado a la capacidad genérica de hacer algo: poder moverse, hablar, amar, trabajar…

Esta segunda avenida etimológica también apunta al sentido originario del poder político en cuanto autoridad absoluta de un jefe. Lo primero que hubo en el peregrinar del hombre sobre la Tierra fueron bandas errantes tan presionadas por los desafíos de la Naturaleza y de otras bandas que sólo pudieron sobrevivir bajo el mando despótico de un jefe guerrero. Como en el caso del padrillo y su manada, el primer elemento político que existió entre los seres humanos fue el poder del jefe.

A este déspota primordial lo secundaban y eventualmente lo sucedían unos pocos, una primitiva corte de colaboradores. De ahí que, de las formas de gobierno que conocemos, sólo dos contengan en su seno la palabra arkhos: la monarquía y la oligarquía. Oligoi significa “pocos”. Eran pocos los que rodeaban y sucedían al jefe. En las demás formas de gobierno como “aristocracia”, “democracia”, “autocracia” y hasta “burocracia”, la palabra arkhos fue reemplazada por la palabra kratos que también significa en griego “poder”, pero no necesariamente el poder originario, ancestral, sino más bien un poder construido, sobreviniente, en cierta forma artificial.

En tanto la monarquía y la oligarquía son las manifestaciones originarias del poder político y nacieron junto con la condición humana al igual que la religión, la familia y la violencia, las diversas cracias podrían haber sido inventos ulteriores como el fuego, la rueda, la agricultura o la máquina a vapor. De algunos de estos inventos no tenemos registro porque ocurrieron en la prehistoria. De otros, sabemos exactamente cuándo y cómo surgieron. Entre ellos, la democracia1.

La democracia ateniense

“Democracia” es una palabra compuesta por dos voces griegas: demos, “pueblo” y kratos, “poder” (como vimos, poder tardío y “construido”). Etimológicamente hablando, la democracia es el poder del pueblo. Pero los griegos, que también inventaron el teatro, la filosofía y la historia (la historia secular, libre de la acción divina; si incluimos a Dios en ella, el invento de la historia correspondió, en Occidente, al pueblo judío), no se encontraron de golpe con la democracia. La fueron elaborando trabajosamente, a lo largo de un siglo y medio.

Entre los años 620 y 593 antes de Cristo Atenas, la principal de las ciudades griegas, recibió de Dracón y de Solón sus primeras leyes fundamentales. Fue así como se inició la evolución que culminaría en la democracia. Es que, gracias a las leyes de Dracón y de Solón, se instaló la distinción entre las leyes de la Naturaleza, poblada de dioses, y las leyes puramente “humanas” de la ciudad. Sin esta distinción, no habría sido posible la democracia.

Hasta ese momento los griegos vivían igual que el resto de los pueblos primitivos, acosados por las fuerzas imprevisibles de la Naturaleza (physis) y por la presión bélica de otros pueblos, defendiéndose como podían de aquélla y de éstos gracias al mando despótico de un poti o líder guerrero. El poder que por entonces los gobernaba les venía de afuera, de la poderosa physis a la que hasta el advenimiento de los primeros filósofos “presocráticos” en el siglo VII antes de Cristo suponían habitada por los dioses, o de arriba, de los jefes o reyes, el primero de los cuales habría sido el mítico Teseo, quien supuestamente vivió hacia el año 1.000 antes de Cristo.

A partir de Dracón y de Solón, los atenienses empezaron a ser gobernados por un nuevo tipo de poder abstracto, impersonal, al que llamaron nomos o “norma” (palabra equivalente a la lex o “ley” de los romanos: por comodidad usaremos nomos y lex, “norma” y “ley”, cual si fueran sinónimos) que no provenía de afuera ni de arriba sino de adentro, del seno de la polis o ciudad−Estado que habían constituido. Su ideal fue desde entonces la eunomía, o “buena (eu) ley”: el recto ordenamiento de la ciudad.

El jefe, simplemente, mandaba. Dracón y Solón, al igual que el legendario Licurgo en Esparta y otros como ellos en ciudades griegas menos conocidas, legislaron: dejaron leyes que los sobrevivirían, obligando a sus sucesores a comportarse de acuerdo con ellas. Cuando alguien ascendía a una posición de mando, ya no podría gobernar a su arbitrio sino en el marco de la ley. Desde entonces, a la polis ya no la separó del mundo circundante sólo una muralla de piedra, sino también la muralla invisible de sus leyes.

La obediencia de los griegos a las leyes de la polis asombró a pueblos primitivos como los persas, que sólo obedecían al mando de un déspota. Herodoto, el cronista de las Guerras Médicas entre los persas y los griegos y el inventor de la historia “secular”, narra en un pasaje frecuentemente citado que Jerjes, el rey persa cuyo sueño era apoderarse de Grecia, se burló un día de los frágiles griegos que se atrevían a desafiar su formidable ejército. Pero Demaratus, un ex rey de Esparta que se había refugiado en su corte, le sugirió no subestimar a los griegos porque ellos, “si bien se consideran libres, no lo son del todo. En efecto: reconocen por encima de ellos un amo al que temen más aún que tus siervos a tí. Ese amo es la ley. Entre otras cosas, ella los obliga a no huir frente al enemigo y a permanecer obstinadamente en el campo de batalla hasta la muerte o la victoria”. Por no hacerle caso a Demaratus, Jerjes resultó el gran derrotado de las Guerras Médicas.

En tanto los persas pelearon en las Guerras Médicas como súbditos de un rey al que temían más aún que al enemigo que tenían enfrente, los griegos pelearon como hombres libres, orgullosos de sus leyes. Para ellos no había un honor más grande que ofrecer la vida por su ciudad. Así se entiende por qué Esquilo, el inventor de la tragedia y el poeta más laureado de su tiempo, no escogió por epitafio un texto destinado a recordar su impar gloria literaria sino otro que reza así: “Aquí Esquilo, hijo de Euforion, criado en Atenas, descansa en los campos de Gela, muerto. La batalla de Maratón mostró su coraje: los medos (persas) de largas cabelleras, tienen razones para recordarlo”. A la hora de resumir su vida, Esquilo valoraba el honor del ciudadano más que los laureles del poeta.

A la ciudad organizada por sus leyes constitucionales, los atenienses le dieron el nombre de politeia. Hoy, la llamaríamos “república” (por comodidad, vamos a usar politeia y “república” como si fueran sinónimos pese al origen romano de la palabra “república”, que quiere decir “cosa – res − pública”). Y así se haría presente la democracia en Atenas: a través de las sucesivas transformaciones constitucionales de su politeia o república.

El paso de la politeia a la democracia conoció dos instancias fundamentales. En el año 507 antesde Cristo, Clístenes fundó la república democrática. En el año 462, Pericles fundó la democracia plenaria. Una democracia tan pura, tan osada, que nunca ha habido otra como ella.

El camino hacia la democracia, de todos modos, fue accidentado. Todavía no se había borrado el recuerdo de Dracón y de Solón cuando Pisístrato implantó la tiranía en el año 560 antes de Cristo.

Atenas regresó así, por un tiempo, a la ancestral tradición del jefe pero no ya debajo de un rey legitimado por una tradición que venía de la prehistoria sino debajo de un advenedizo, de un usurpador. Pisístrato le dio a Atenas un gobierno eficaz, progreso económico y obras públicas pero a cambio de un poder absoluto, sin otra norma que su suprema voluntad. En tanto en la república las leyes mandan sobre gobernantes y gobernados por igual, en la tiranía obligan a los gobernados pero no a los gobernantes porque no son “leyes” propiamente dichas sino, simplemente, las “órdenes” que emiten los titulares del poder.

Pisístrato murió en el año 528. Lo sucedieron sus hijos Hippias e Hipparchus. En el año 514,Hipparcus fue asesinado. Cuatro años después Clístenes, nieto de Pisístrato, restableció la politeia.

Pero Clístenes no se limitó a restablecer la república, que antes de Pisístrato había sido aristocrática.

Le imprimió, además, un sesgo democrático. En el año 507 reorganizó al pueblo sobre la base de los deme, que eran lo que hoy llamaríamos aldeas o barrios convertidos en circunscripciones donde vivía el ciudadano raso a quien los griegos le dieron el nombre de polites (esto es, “político”: un activo participante de la vida pública, más de lo que hoy llamamos “ciudadano”; a partir de ahora y con esta advertencia usaremos indistintamente, por comodidad, polites y “ciudadano”). Cada uno de los deme contenía entre cien y mil ciudadanos. A partir de Clístenes, los deme servirían de base al ascenso democrático.

La república ateniense albergó, por un tiempo, un equilibrio de poderes. La vieja “oligarquía”, que había rodeado a los antiguos reyes y que hasta había simpatizado con los tiranos, mantuvo una amplia autoridad legislativa y judicial en el Areópago, un cuerpo similar al Senado romano donde se sentaban los ex arcontes. Los arcontes, que habían reemplazado a los reyes como jefes del poder ejecutivo y eran el equivalente de los cónsules romanos, sólo podían ser escogidos entre las clases superiores. Los cónsules y los arcontes duraban un año en sus funciones, pero eran dos los cónsules en Roma y nueve los arcontes en Atenas. Obsérvese por otra parte que la palabra “arconte” comparte con las palabras “monarca” y “oligarca” la ancestral raíz arkhé.

Pero los ciudadanos rasos de los deme pasaron a dominar el Consejo de los Quinientos, cuya función era preparar las reuniones de la asamblea popular o ecclesia (de aquí surgiría la palabra “iglesia” en cuanto asamblea ya no de los ciudadanos sino de los fieles), en la cual todos los ciudadanos sin distinción tenían el derecho de discutir y votar las leyes.

En caso de conflicto entre el Areópago y el Consejo de los Quinientos, la ecclesia tenía la última palabra. El equilibrio de poderes que estableció Clístenes se tradujo por ello en una república mixta que, si bien retenía elementos aristocráticos, se inclinaba a favor de la democracia: una “república democrática”.

El ejemplo de Atenas alentó a otras ciudades griegas a internarse en la aventura democrática. Esto alarmó no sólo a Esparta y a las ciudades griegas que seguían su ejemplo oligárquico (Esparta era una di−arquía, esto es, el mando simultáneo de dos reyes, una “oligarquía real”), sino más aún a los emperadores persas, ya que el ideal democrático empezó a difundirse por las ciudades griegas del Asia Menor (la costa oriental del Mar Egeo, hoy parte de Turquía), que les estaban sometidas.

Las Guerras Médicas entre Persia y Grecia tuvieron, por ello, un trasfondo ideológico. Esparta también resistió al invasor persa por lealtad a Grecia, pero con cierta ambigüedad porque recelaba “ideológicamente” de Atenas. La gran campeona de la resistencia fue Atenas porque amaba tanto a Grecia como a la democracia. A Atenas se debió principalmente la derrota de los persas en las batallas de Maratón, Salamina y Platea, que tuvieron lugar entre los años 490 y 479 antes de Cristo. Fue gracias a estas tres batallas que Grecia, la democracia y Occidente se abrieron camino en la historia.

Hasta el año 462, empero, Atenas no fue una democracia plenaria sino apenas una república democrática porque en ella gravitaba, todavía, el Areópago. El paso de Atenas de la república democrática a la democracia plenaria ocurrió bajo el liderazgo de Pericles. En el año 462, Pericles logró que la ecclesia le quitara por ley al Areópago casi todas sus funciones. Fue a partir de entonces que Atenas adquirió los rasgos constitucionales que la convertirían en la más exigente de las democracias.

El poder soberano quedó sin contrapeso en manos de la ecclesia, cuyas reuniones seguía preparando el Consejo de los Quinientos. Los ciudadanos recibían un estipendio por concurrir a la ecclesia, donde ejercían en forma directa, sin representantes, el poder legislativo de la polis. Casi todas las magistraturas ejecutivas y judiciales, incluso la de los arcontes, se llenaron por sorteo entre los ciudadanos sin exclusión de clases, de modo tal que ningún polites dejaría de ocupar varias magistraturas en el curso de su vida gracias a un sistema de rotación. Se calcula que uno de cada cuatro ciudadanos ocupaba un puesto público por año: alrededor de 8.500, de un total aproximado de 38.000.

Sólo el cargo de “estratego” (del griego strategós: jefe militar) era electivo. Había diez estrategos por año y estaba permitida su reelección. Pericles ocupó repetidamente este cargo, cuyo carácter electivo quedó como el último residuo aristocrático de Atenas ya que, en esta extrema versión de la democracia, la elección no era considerada un acto democrático −como se lo considera, hoy, entre nosotros− sino aristocrático: un método para designar a “los mejores” (aristón: “el mejor”).

No se olvide por otra parte que la democracia de los atenienses sólo beneficiaba a los ciudadanos.

En tiempos de Pericles se dispuso que podrían serlo solamente los hijos de los atenienses por parte de padre y de madre. Fuera de este círculo dorado quedaban las mujeres, los esclavos y los extranjeros o metecos. Si se incluye este dato, habría que decir que Atenas fue una democracia en cierta forma limitada: entre unos 200.000 habitantes, tenía alrededor de 38.000 ciudadanos. Eso sí: cada uno de éstos compartía plenamente el poder con los demás ciudadanos, aunque fuera tan pobre como los remeros de la poderosa flota gracias a la cual Atenas dominaba el mar Egeo.

Por otra parte, Atenas desplegó un liderazgo cada vez más arbitrario sobre las demás ciudades democráticas griegas que se asociaron con ella en la Liga de Delos. Estas ciudades llegaron a percibir a Atenas como un imperio despótico del cual ansiaban liberarse. Esta dimensión “imperial” de la democracia ateniense vino a subrayar su carácter limitado: estaba vedada a las mujeres, los extranjeros, los esclavos y los aliados.

En el año 431 antes de Cristo estalló un conflicto que venía gestándose desde hace tiempo: la Guerra del Peloponeso entre la democrática Atenas y la oligárquica Esparta por la primacía en el mundo helénico. Al cabo de algunas batallas de resultado incierto, le tocó a Pericles pronunciar la oración fúnebre en elogio de los primeros ciudadanos atenienses que habían dado su vida por la ciudad en esta guerra. Recogido por el historiador Tucídides, el discurso de Pericles marca el momento en que los atenienses tomaron conciencia de que habían inventado la democracia.

A través de las encendidas palabras de Pericles, la democracia dejó de ser la constitución particular de una ciudad para convertirse en un ideal de vida inspirador de todos aquellos que quisieran imitarla. La oración fúnebre de Pericles es el primer registro del que tengamos memoria sobre la naturaleza de la democracia, donde “los muchos predominan sobre los pocos” dentro del círculo de los ciudadanos. Después de afirmar que Atenas es la gran maestra de Grecia, Pericles concluye que vale la pena morir por ella porque ya no es meramente una ciudad−Estado entre otras sino la encarnación eminente del ideal democrático.

Pericles murió en el año 429. Había conducido la democracia ateniense con prudencia. A partir de su muerte la ecclesia, en vez de mantenerse fiel al criterio que siglos después expresaría Cicerón al escribir que el sistema preferible es aquél en el cual “los más eligen a los mejores”, sustituyó el liderazgo de Pericles por el de una serie de demagogos, el más famoso y ruinoso de los cuales fue Alcibíades, que la incitaron a no dar cuartel a Esparta en vez de buscar, como Pericles lo había hecho, una paz negociada. Después de incontables alternativas, Atenas fue definitivamente derrotada por Esparta en el año 404. Habiendo perdido el liderazgo de los griegos, languideció hasta el año 334 antes de Cristo, cuando el rey Filipo de Macedonia (el padre de Alejandro Magno, contra el cual Demóstenes, el último defensor de la democracia ateniense, había pronunciado ante la ecclesia sus incomparables “filípicas”) terminó por conquistarla.

A partir de ahí, Atenas oscilaría en medio de períodos de primacía macedonia, tentativas de independencia y el creciente influjo romano, hasta que tanto Macedonia como Atenas y toda Grecia quedaron definitivamente sujetas a Roma en el año 148 antes de Cristo. Este dominio sería por otra parte solamente político y militar; en lo cultural, Atenas conquistó a sus vencedores dando lugar al mundo greco−romano.

La “languidez” de Atenas durante el siglo IV fue, por otra parte, solamente política y militar.

Durante este siglo “terminal”, floreció en ella nada menos que la filosofía de Platón, Aristóteles y, ya en el período helenístico que inauguró Alejandro Magno al conquistar el imperio persa, de los estoicos, cínicos y epicúreos. En sus Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, Guillermo Federico Hegel vería en este fruto tardío de Atenas una comprobación de su tesis de que los pueblos emiten sus máximas expresiones culturales en la hora postrera, ya que el búho de Minerva (la diosa de la inteligencia) “levanta vuelo al anochecer”.

Falta explicar por qué el ideal de la democracia que había encarnado Atenas no continuó en el tiempo, extendiéndose eventualmente a todos los habitantes de una ciudad o de una nación con el advenimiento de los derechos políticos de las mujeres y con la desaparición de la esclavitud, algo que el propio Aristóteles anticipó que ocurriría recién “cuando las lanzaderas (máquinas de tejer) trabajen solas”. Esto ocurrió recién en el siglo XIX, con la revolución industrial. Desapareció entonces la esclavitud. En el siglo XX retrocedería la desigualdad de las mujeres. Lo que no volvió, sin embargo, fue la democracia plenaria que había desplegado Atenas.

La causa inmediata de la interrupción del experimento ateniense fue el desprestigio de la forma de gobierno democrática que resultó de su derrota militar. Atenas perdió ante la oligárquica Esparta la Guerra del Peloponeso. El recuerdo de esta derrota marcó fuertemente a las generaciones atenienses subsiguientes, que albergaron a Platón y Aristóteles.

Aleccionados por aquella amarga experiencia, ambos pensadores desconfiaban profundamente de la democracia. En el año 399 antes de Cristo, ella había cometido además el más famoso de sus crímenes al condenar a muerte a Sócrates, el maestro de Platón y, a través de éste, de Aristóteles.

Afectados por la imagen de asambleas multitudinarias e irresponsables que también habían impuesto un despótico imperio a las ciudades griegas sujetas a Atenas, Platón y Aristóteles favorecieron sistemas políticos no democráticos. El de Platón, inspirado en Esparta, fue claramente aristocrático.

El de Aristóteles fue mixto, para permitir que otros elementos de tipo monárquico y aristocrático impidieran, a través de un adecuado balance de poderes, el suicidio demagógico de la democracia.

Pese a sus fallas y fracasos, la democracia ateniense impresionó no sólo a sus contemporáneos sino también a quienes, siglos más tarde, conocieron su historia. Recién en el año 1688 de nuestra era, la “Gloriosa Revolución” inglesa puso en marcha el proceso institucional que desembocaría en la democracia contemporánea. Recién en el año 1761, al publicar El Contrato Social, el ginebrino Jean− Jacques Rousseau volvió a proponer a la democracia de tipo ateniense como un proyecto político irrenunciable. Los escritos de Rousseau tendrían una influencia decisiva en la Revolución Francesa de 1789. La democracia ateniense había muerto dos mil años antes. Los ideales que anunció, sin embargo, nos siguen convocando.



SONRIE QUE GANAMOS
ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR PRESIDENTE LEGÍTIMO DE LA REPÚBLICA RESTAURADA

TODOS CON LA CONVENCIÓN NACIONAL DEMOCRÁTICA

DI NO AL IMPERIALISMO CORPORATIVO

"El siglo XX se ha caracterizado por tres desarrollos de gran importancia política: el crecimiento de la democracia, el crecimiento del poder corporativo, y el crecimiento de la propaganda corporativa como medio para proteger el poder corporativo en contra de la democracia.” Alex Carey

The Spirit of Tom Paine


ELIGE EL CAMINO CON CORAZÓN

"Las Enseñanzas de Don Juan" de C. Castaneda


Cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos. Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna condición. Para tener esa claridad debes llevar una vida disciplinada. Sólo entonces sabrás que un camino es nada más que un camino, y no hay afrenta, ni para ti, ni para otros, en dejarlo si eso es lo que tu corazón dice.
Pero tu decisión de dejarlo debe estar libre de miedo y de ambición.
Te prevengo.
Mira cada camino de cerca y con intención. Pruébalo tantas veces como consideres necesario. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo, una pregunta. Es una pregunta que sólo se hace un hombre muy viejo. Mi benefactor me habló de ella una vez cuando yo era demasiado joven, y mi sangre era demasiado vigorosa para que yo la entendiera- Ahora sí la entiendo. Te diré cuál es: ¿Tiene corazón este camino?
Todos los caminos son lo mismo, no llevan a ninguna parte.
(...)
¿Tiene corazón este camino?
Si tiene, el camino es bueno; si no, de nada sirve. Ningún camino lleva a ninguna parte, pero uno tiene corazón y el otro no. Uno hace gozoso el viaje; mientras lo sigas, eres uno con él. El otro te hará maldecir tu vida. Uno te hace fuerte, el otro te debilita.

Pág. 107.-

http://pumpkincita.blogspot.com/2006/09/caminos.html

‘José Martí dijo una frase que es mi guía’: "con un poco de luz en la frente, no es posible vivir donde hay un tirano"

Andrés Manuel López Obrador. Presidente legítimo de México

Por Esto nota

ARMAS DE LA RESIST ENCIA CIVIL PACÍFICA (2)

Artículo de un grupo que se llama RedUAM, enviada por un compañero de la resistencia al correo del blog. Muchas gracias.


HAY QUE APRENDERLAS Y PRACTICARLAS YA. SÓLO SE NECESITA UNA SOCIEDAD ORGANIZADA.

Los activistas de la lucha pacífica tienen todo un arsenal de "armas
no violentas" a su disposición. A continuación figuran 198 de ellas,
clasificadas en tres grandes categorías: persuasión y protesta no
violenta, desobediencia (social, económica y política) e
intervención no violenta. En el volumen dos del libro "The politics of
nonviolent action", de Gene Sharp, se describen y se muestran algunos
ejemplos históricos de cada uno de estos métodos.


MÉTODOS DE PERSUASIÓN Y DE LUCHA NO VIOLENTA

Declaraciones formales

1. Alocuciones públicas
2. Cartas de rechazo o de apoyo
3. Declaraciones por parte de organizaciones e instituciones
(declaración de los sacerdotes en la Francia de Vichy contra

la
deportación de judíos)
4. Declaraciones públicas firmadas
5. Declaraciones de acusación y de revelación de intenciones
6. Peticiones en grupo o en masa


Comunicación dirigida a públicos más amplios


7. Eslóganes, caricaturas y símbolos (grupo judío Baum en Berlín,
1941-42)
8. Banderas, carteles y otros medios de comunicación visual
9. Octavillas, folletos y libros
10. Periódicos y revistas
11. Grabaciones, radio y televisión
12. Escritura aérea y terrestre


Representaciones en grupo


13. Delegaciones
14. Premios satíricos
15. Grupos de presión
16. Montar guardias con piquetes
17. Elecciones satíricas


Actos públicos simbólicos


18. Exhibición de banderas y de colores simbólicos (bandera
republicana en España)
19. Uso de símbolos en la vestimenta (uso voluntario de estrellas
judías amarillas durante la Segunda Guerra Mundial en señal de
solidaridad)
20. Oración y ritos
21. Reparto de objetos simbólicos (ratas, basura, etc.)
22. Desnudos de protesta
23. Destrucción de bienes propios (té en la Norteamérica colonial)
24. Luces simbólicas (velas, etc.)
25. Exhibición de retratos
26. Pintadas de protesta
27. Uso de signos y nombres nuevos (uso de la denominación "Polonia"
en 1942)
28. Sonidos simbólicos
29. Reclamaciones simbólicas (plantación de semillas para reclamar
territorios)
30. Gestos groseros


Presiones sobre los individuos


31. "Perseguir" a las autoridades
32. Burlarse de las autoridades
33. Confraternización (ganarse a las personas con una estrategia
amistosa deliberada)
34. Vigilias


Representaciones dramáticas y musicales

35. Bromas y sketches satíricos
36. Representaciones teatrales y musicales
37. Cantar


Procesiones

38. Marchas
39. Desfiles (marchas organizadas en señal de protesta)
40. Procesiones religiosas
41. Peregrinaciones (Gandhi en 1947)
42. Desfiles motorizados


Homenajes a fallecidos

43. Luto político
44. Funerales satíricos (p. ej., de la "Libertad")
45. Manifestaciones en funerales
46. Homenajes en el lugar de enterramiento


Asambleas públicas

47. Asambleas de protesta o de apoyo
48. Reuniones de protesta
49. Reuniones de protesta camufladas ("banquetes" políticos en Rusia,
1904-1905)
50. Seminarios


Retiradas y renuncias


51. Abandonar la reunión
52. Guardar silencio
53. Renuncia a honores
54. Darse la vuelta


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA SOCIAL

Exclusión de personas


55. Boicot social
56. Boicot social selectivo
57. Inactividad al estilo Lisístrata (en "Lisístrata" de
Aristófanes, las mujeres juraron no mantener relaciones sexuales con
sus maridos hasta que éstos no pusieran fin a la guerra)
58. Excomunión
59. Interdicto religioso (excomunión aplicable a una zona o distrito)


No colaboración en acontecimientos, tradiciones e Instituciones


60. Suspensión de actos sociales y deportivos
61. Boicot de asuntos sociales
62. Huelga de estudiantes
63. Desobediencia social (confraternización con los parias en la
India)
64. Retirada de instituciones sociales


Retirada del sistema social


65. Quedarse en casa
66. Desobediencia personal total
67. "Huida" de trabajadores
68. Proporcionar asilo con connotaciones religiosas
69. Desaparición colectiva
70. Emigración de protesta (hijrat)


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: BOICOTS ECONÓMICOS

Acciones por parte de los consumidores


71. Boicot de los consumidores
72. Negarse a consumir productos boicoteados
73. Política de austeridad
74. Impago de rentas
75. Negarse a alquilar
76. Boicot nacional de consumidores
77. Boicot internacional de consumidores


Acciones por parte de trabajadores y de productores


8. Boicot de trabajadores
79. Boicot de productores


Acciones por parte de intermediarios


80. Boicot de proveedores y de distribuidores


Acciones por parte de propietarios y directivos


81. Boicot de intermediarios
82. Negarse a alquilar o a vender propiedades
83. Cierre patronal
84. Rechazo de ayuda sectorial
85. "Huelga general" de comerciantes


Acciones por parte de propietarios de recursos financieros


86. Retirada de depósitos bancarios
87. Negarse a pagar tarifas, efectos y pagos sobre valoraciones
88. Negarse a pagar deudas o intereses
89. Retirada de fondos y de créditos
90. Rechazo de impuestos
91. Rechazo de dinero procedente del gobierno


Acciones por parte de los gobiernos


92. Embargo dentro del país
93. Listas negras de intermediarios
94. Embargo de los vendedores a otros países
95. Embargo de los compradores a otros países
96. Embargo comercial internacional


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA ECONÓMICA: HUELGA

Huelgas simbólicas


97. Huelga de protesta
98. Huelga sin previo aviso (huelga relámpago)


Huelgas agrícolas


99. Huelga de campesinos
100. Huelga de trabajadores agrícolas


Huelgas de grupos especiales


101. Rechazo de trabajos forzosos
102. Huelgas de presos
103. Huelgas de oficios (p. ej., de costureras)
104. Huelgas profesionales (asalariados o autónomos)


Huelgas sectoriales normales


105. Huelga en el centro de trabajo
106. Huelga sectorial
107. Huelgas de solidaridad (prohibidas durante el régimen de M.
Thatcher)


Huelgas restringidas


108. Huelga al detalle (dejar de trabajar o marcharse de uno en uno)
109. Huelga "paragolpes" (cada vez en una empresa distinta)
110. Huelga de trabajo lento
111. Huelga de celo
112. Huelga de bajas por enfermedad
113. Huelga por dimisión
114. Huelga limitada (p. ej., negarse a trabajar fuera de las ocho
horas diarias)
115. Huelga selectiva


Huelgas multisectoriales


116. Huelga generalizada (sin llegar a participar la mayoría de los
sectores económicos)
117. Huelga general


Combinaciones de huelga y de cierre económico


118. Hartal (suspensión de la actividad económica en señal de
protesta política, India)
119. Paralización económica (todo el mundo)


MÉTODOS DE DESOBEDIENCIA POLÍTICA

Rechazo de la autoridad


120. Interrupción o retirada del apoyo
121. Negarse a mostrar apoyo en público
122. Libros y alocuciones en favor de la resistencia


Desobediencia ciudadana hacia el gobierno


123. Boicot de los órganos legislativos
124. Boicot de elecciones
125. Boicot de empleos y cargos públicos
126. Boicot de departamentos, agencias y otros organismos
gubernamentales
127. Retirada de las instituciones educativas gubernamentales
128. Boicot a organizaciones respaldadas por el gobierno
129. Negarse a colaborar con los agentes de la autoridad
130. Retirada de carteles y distintivos propios
131. Rechazo de nombramientos
132. Negarse a disolver las instituciones existentes


Alternativas a la obediencia ciudadana


133. Mostrarse reacio y tardar en cumplir las normas (p. ej., pago de
impuestos)
134. Desobediencia cuando no existe supervisión directa
135. Desobediencia popular
136. Desobediencia camuflada
137. Negarse a disolver una asamblea o reunión
138. Sentada
139. No colaborar en reclutamientos y deportaciones
140. Ocultarse, huir y usar identidades falsas
141. Desobediencia civil de las leyes "ilegales" (p. ej., al pago del
impuesto sobre la sal en la India colonial)


Acciones por parte de los gobiernos


142. Negarse selectivamente a proporcionar ayudas gubernamentales
143. Bloqueo de líneas de mando e información
144. Obstaculización y obstrucción (científicos involucrados en la
investigación atómica en la Alemania nazi)
145. No colaboración administrativa en general
146. No cooperación judicial
147. Ineficacia deliberada y no cooperación selectiva por parte de los
agentes de la autoridad
148. Levantamiento militar


Acciones gubernamentales a escala nacional


149. Evasivas y retrasos cuasilegales
150. No colaboración por parte de ciertos departamentos
gubernamentales


Acciones gubernamentales a escala internacional


151. Cambio de representaciones diplomáticas y de otros tipos
152. Retraso y cancelación de encuentros diplomáticos
153. Retirada del reconocimiento diplomático
154. Ruptura de relaciones diplomáticas
155. Retirada de organismos internacionales
156. Negarse a pertenecer a organismos internacionales
157. Expulsión de organizaciones internacionales (la Liga de Naciones
expulsó a la URSS tras atacar Finlandia en 1939)


MÉTODOS DE INTERVENCIÓN NO VIOLENTA

Intervención psicológica


158. Autoexposición a los elementos
159. Ayuno:
a) Ayuno de presión moral (San Patricio para un trato mejor a los
esclavos)
b) Huelga de hambre (incluso llegando a la muerte)
c) Ayuno satyagrah (Gandhi, llegar a la autoconsciencia a través del
sacrificio)
160. Juicio inverso (los defensores piden cuentas a fiscales y
autoridades)
161. Acoso no violento


Intervención física


162. Ocupación con sentada
163. Ocupación de pie
164. Entrar en medios de transporte público
165. Adentrarse en el agua (por ejemplo, en una playa)
166. Dar vueltas en grupo
167. Ocupación rezando
168. Incursión no violenta
169. Incursiones aéreas no violentas (p. ej., lanzando octavillas)
170. Invasión no violenta
171. Interposición no violenta (con el cuerpo)
172. Obstrucción no violenta (usando el cuerpo como barrera física)
173. Ocupación no violenta


Intervención social


174. Establecimiento de nuevas pautas sociales (mezcla social
saltándose las barreras)
175. Sobrecarga de instalaciones
176. Enlentecimiento de negocios legales
177. Entrar en un lugar hablando
178. Representación teatral tipo guerrilla
179. Instituciones sociales alternativas
180. Sistema de comunicación alternativo (p. ej., periódicos
alternativos)


Intervención económica


181. Huelga inversa (acudir a trabajar)
182. Encierro en el lugar de trabajo
183. Apropiación no violenta de terrenos
184. Quebrantamiento de bloqueos (Berlín durante la guerra fría)
185. Falsificación con fines políticos
186. Comprar recursos para impedir que otros accedan a ellos
187. Aprehensión de bienes
188. Dumping (venta deliberada por debajo del precio de coste)
189. Compra selectiva
190. Mercados alternativos*
191. Medios de transporte alternativos
192. Instituciones económicas alternativas


Intervención política


193. Sobrecarga de los sistemas administrativos (exceso de cumplimiento
de la legalidad por parte de los ciudadanos en protesta por la
intervención de EE.UU. en Vietnam)
194. Divulgación de la identidad de agentes secretos
195. Búsqueda activa de encarcelamiento
196. Desobediencia civil a leyes "neutras"
197. Trabajo sin colaboración
198. Doble soberanía y gobierno paralelo (Irlanda, 1919)***



Fuente: Gene Sharp,
The politics of nonviolent action (3 vols.).
Porter Sargent, Boston, 1973.


SONRIE QUE GANAMOS
ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR PRESIDENTE LEGÍTIMO DE LA REPÚBLICA RESTAURADA

TODOS CON LA CONVENCIÓN NACIONAL DEMOCRÁTICA



Las tareas del Gobierno Legítimo de México se financiarán con donativos de los ciudadanos.

Puedes depositar una contribución personal
de $100.00 a $30, 000.00 pesos a nombre de
Honestidad Valiente A.C, cuenta núm 04038497855 banco HSBC.

LOS PRODUCTOS DEL BOICOT ¡NO LOS CONSUMAS!: Bimbo, Sabritas , Jumex, Pepsi, Gamesa , Televisa (tele y revistas), Milenio, Banamex , COPARMEX , Coca-Cola , Wal-Mart , Bachoco , Megacable , F.Similares, M&M's , Kimberly Klark , Autob Estrella Blanca . Más en este link.

El boletazo pa'l infierno fiscal

Ahora la marranita carstens está haciendo el trabajo sucio de los banqueros lanzando una campaña publicitaria (modelo utilizable hasta para campañas electorales, aparentemente) que, como muchas campañas actuales, insultan al televidente y lo denigran para obligarlo a sumarse al "Gran chingón", ese ente abstracto que contiene, tanto a la clase media alta, como a la high society a través de la rifa insitucionalizada de un estilo de vida, con el boleto de entrada emplasticada llamado boletazo y chispazo. ¡A ganarse la educación y el changarrito a la suerte! Porque la seguridad social es un mal chiste exhibido en horario estelar como la vergüenza del vendedora de frutas, la papelera y el estilista.

¿Y qué sigue después?

Pues la fiscalización de los honorables tianguis para llenar las arcas que no se llenan con la contribución de las trasnacionales, ya que estos sangreazules de la economía subdesarrollada requieren incentivos (no pagar impuestos) para meter sus limpísimas garras a la olla de chapopote que es el mercado mexicano. Control, control fiscal para aquellos que no entran en la categoría de "empresarios" y por eso no "aportan" como todos los cautivos.

¿Y qué se llevan los bancos? Pues lo de siempre: tremendas comisiones, cargos por uso de tarjeta, intereses, etc. ¡Qué maravillosa idea! Dale un plástico a los compradores asiduos de changarros y tianguis, y así matas dos pájaros de un tiro: le das la ilusión de poder de compra a los "nacos" y además puedes, ahora sí, rastrear esas macabras compras. ¿Qué se sentirá pagar un IVA disfrazado cuando compras un disco pirata? ¿O qué tal, los tamales de Doña Chonita a 12 mensualidades sin intereses pa' las fiestas de pueblo? Es una realidad cercana, no ciencia ficción.

Boletazo pa' los marchantes al infierno fiscal, porque esta medida es una reforma espuria fiscal disfrazada para no ofender al duopolio con el trabajo de maquillar el gravamen para alimentos y medicinas.

PD. Suerte con la maniobra maestra de insultar a los clientes potenciales con anuncios que tienen, por supuesto, la perspectiva yuppie de los "desaliñados" y la lógica misógina estilo "palacio de hierro" que no funciona con el clasemediero promedio. (Si no les funcionó para la campaña electoral…)

El Calendario de la RCP

El Calendario 2007 de la RCP esta aqui:

http://www.esnips.com/web/CalendarioRadioAMLO2

El Ultimo Tren - Capitulo V

V. De Madrid a Veracruz

En el año de 1913, un año antes de que se desatara la hecatombe, Oskar von Hutier, heredero de una de las familias de mas rancio abolengo de Prusia, habia sido asignado como ayudante del attaché militar aleman en Madrid. Sus obligaciones no eran muy onerosas. Bailes. Saraos. Alguna que otra inspeccion de un regimiento de dragones español. Entre fiestas y ocasiones sociales se aproximo el fatidico verano de 1914 y se anuncio la muerte del archiduque en Sarajevo.

Para von Hutier su vida idilica iba a cambiar el dia que su superior le dio instrucciones de reportarse puntualmente a las siete de la mañana con un tal Capitan de Navio Wilhelm Canaris. No siguieron explicaciones y von Hutier sabia bien que en tal caso no convenia preguntar.

Este Canaris no participaba en las actividades sociales de la embajada. Von Hutier lo habia visto solo una vez y eso solo de paso. Era un misterio. Canaris tenia una oficina en un anexo medio escondido en los terrenos de la embajada alemana. Unos minutos antes de las siete von Hutier se encamino a su cita.

Al estar caminando por el recodo en un sendero del camino al anexo se tropezo de pronto con una mujer. Era esta alta, esbelta, trigueña, y se movia con la gracia y elegancia de una bailarina. La mujer se apresuro a cubrirse la cara con un velo. Von Hutier se disculpo y prosiguio su camino. Años despues, viendo a Greta Garbo interpretar a Margaretha Zelle, mejor conocida como Mata Hari, von Hutier concluyo que solo la Garbo se aproximo a la belleza exquisita con que se habia topado ese dia.

Canaris lo recibio correctamente. Era un hombre menudo, de modales finos, vestido de civil. “Buenos dias, Oberleutnant, me han llegado reportes de que su español es excelente.”

“El estar aqui en Madrid me ha permitido practicarlo mi capitan.”

“Cierto. Su expediente menciona que usted estaba asignado al primero de Uhlans. Esa es caballeria, verdad?”

“En efecto, capitan.”

“Se menciona tambien que usted estuvo brevemente en Mexico.”

Von Hutier se sorprendio. Que otros detalles de su vida sabria este hombre? Sabria tambien que era von Hutier el amante de doña Amalia Corcuera, la esposa de un anciano industrial español?

Siendo un estudiante Oskar habia decidido visitar el salvaje oeste norteamericano de las novelas de Karl May. Por un verano habia viajado por los Estados Unidos. El tren que lo llevaba a California habia parado brevemente en El Paso y Oskar habia estado, en efecto, unas horas en Ciudad Juarez. El viaje lo desilusiono. Ya no habian ni manadas de millones de bufalos ni tribus de indios salvajes. “Solo fue momentaneamente, capitan.”

”Eso tendra que ser suficiente.” Canaris continuo sin misericordia soslayando los detalles de la vida de von Hutier. Su informacion era completisima. Habian detalles que von Hutier habia olvidado. “Me temo que va a tener usted que concluir su relacion con la señora Corcuera. Por dos razones. Primera, no conviene un escandalo a esta embajada. Segundo, tiene usted 24 horas para empacar e iniciar su viaje. Reportese pasado mañana en el puerto de Vigo de donde saldra un vapor que lo llevara a Veracruz.”

“Veracruz? En Mexico? Me estan castigando, capitan?” se atrevio a preguntar von Hutier.

“Si y no. Vera usted. Es evidente que de un momento a otro se detara la guerra.”

“Mein Gott! Yo pensaba que los diplomaticos iban a llegar a una distension!”

Canaris se rio. “Oberleutnant, si tuviera los años que yo he pasado trabajando entre diplomaticos sabria usted que no son exactamente muy imaginativos o intelectuales. No, dejeme decir la verdad. Son unos imbeciles! No, de un momento a otro se va a desatar una guerra horrorosa, en escala industrial, como nunca antes se ha visto. Inglaterra bloqueara nuestros puertos y no tendremos manera de mandar enviados al extranjero. Usted esta aqui en España, el bloqueo no lo afectara ya, habla bien tanto el español como el ingles, es joven y fuerte, sus notas en el liceo fueron pasables, es un jinete excelente y sus superiores le han dado buenas recomendaciones. Por otra parte, su relacion con la señora Corcuera puede causar un escandalo. En fin, considerese a mis ordenes de ahora en adelante.”

“Y que debo de hacer, capitan?” von Hutier ya adivinaba. “Sere acaso un espia?”

Canaris suspiro. “Esa palabra tiene connotaciones indecorosas. No, oberleutnant, considerese usted un agente del gobierno imperial. Si, tal vez se necesite que espie o tal vez se requerira que haga un asesinato. Es un trabajo interesante, ja ja! Por el momento lo necesito en Mexico. Reportese con el profesor Lindemann en la embajada de Alemania en la Ciudad de Mexico. El le dara mas instrucciones. Y no, no se atreva a preguntarme que pasaria si se rehusa. Como dije, la embajada no quiere escandalos. El marido ya presento una queja. Es un hombre muy influyente en el gobierno español. Las calles de Madrid son muy peligrosas. Me entiende?”

“Zu befehl, Herr Kapitan!” contesto von Hutier saludando antes de retirarse.

“Ah, oberleutnant,” añadio Canaris, en sus manos estaba una fotografia de la Corcuera, “ni siquiera piense tampoco en tener un ultimo encuentro con ella. Lo estaremos vigilando. Mañana anunciaremos que usted ha regresado a Berlin. Por cierto, no lo culpo. Tiene ud. un gusto excelente en las mujeres.”

“Ud. tambien capitan,” dijo von Hutier sin pensar. “Vi a la morena que lo visito antes. Guapisima!”

Canaris palidecio. De inmediato encañono a von Hutier con una Luger. “Oberleutnant, si ud. menciona a esa mujer otra vez me temo que tendre que hacerlo matar. Olvide su cara? Entiende? No existe! Es una orden!”

Diez dias despues, von Hutier se encontraba abordo de un vagon del ferrocarril mexicano cruzando los llanos de Apam. Amanecia. Habia un camino bordeando la via del tren. A lo largo de este se podia ver una columna militar nutrida. Incluia caballeria, artilleria, infantes y tambien, cosa curiosa, muchas mujeres y niños.

“Porque esta esa columna ahi?” le pregunto al conductor. “Es por lo menos un regimiento.”

“Son los federales, señor, los estan licenciando y van a entregar su equipo. De seguro oyo usted que el gobierno del general Huerta ya cayo? El pelon se juyo al extranjero.”

“Si, claro, algo me informaron en Veracruz.”

“Pues andese con cuidado, señor,” continuo el conductor. “Los rebeldes ya habran entrado a la Ciudad de Mexico para cuando lleguemos. Quien sabe que clase de desmanes vayan a efectuar. A nosotros ya nos an asaltado el tren cinco veces. Francamente, los civiles ya estamos hartos de tanta pelea. Ojala que finalmente haya un gobierno que ponga orden.”

Von Hutier observaba la columna. Los soldados estaban vestidos de mil maneras. Algunos portaban solamente calzones blancos. Otros se veian bien uniformados con cascos Sarakoff o kepi y sacos de corte militar. Aparentemente la moda era usar cananas en cruz. Iban descalzos, usaban huaraches, o finas botas de montar. Casi todos parecian ser indigenas aunque tambien se veian algunos criollos, primordialmente entre los oficiales. El equipo que portaban era una mezcolanza anarquica. Von Hutier identifico unas verdaderas piezas de museo, incluyendo lo que creyo eran unos cañones Napoleon dejados tal vez por la expedicion francesa. Pero tambien habian algunas ametralladoras y howitzers modernos. Las montas de la caballeria se veian tan flacas como los jinetes. Sin embargo, von Hutier pudo percatarse de la manera experta en que los jinetes montaban. Subian y bajaban por cerros y cañadas que en Europa ni los cosacos se hubieran atrevido a intentar. Mas que flacos, concluyo von Hutier, tanto los caballos como los jinetes son correosos y todos han de estar medio locos. Y pululando en toda la columna estaba una nube de mujeres, algunas con criaturas amamantando, cargando pesados itacates o moliendo maiz. Aparentemente eran las esposas de los soldados. A sus narices llego un tufo exotico. No era tabaco. Mas tarde lo identificaria como cannabis. Mas bien parecia un espectaculo oriental, el ejercito de algun rajah de la India. Solo faltaban los elefantes y camellos.

“Estos son los federales? Y como seran los rebeldes? Y si los van a licenciar,” penso von Hutier, “a que se van a dedicar? Algunos parece que solo saben hacer la guerra. No veo a esta gente detras de un mostrador despachando maiz.”

En la estacion lo recibio un mexicano joven y morenisimo que sin embargo tenia ojos claros y hablaba aleman. “Oberleutnant? Mi nombre es Oton Chavez Kurtz. Soy ayudante del profesor Lindemann.” Chavez iba vestido a la manera que luego von Hutier sabria se le denominaba catrin. Era un mestizo, hijo de alemana, y rapidamente se apalabro con un cargador para llevar el equipaje de von Hutier. Ambos empezaron a hablar en español para no atraer atencion.

La estacion estaba atiborrada de gente. Habian indios con costales de maiz y jaulas con gallinas, militares de todas las graduaciones, algunos extranjeros, comerciantes, gitanos, leperos, etc. Pero tambien habian grupos de gente elegantemente vestidos. “Porque hay tanta gente aqui?”

“Se refiere usted a esos perfumados? Les llamamos los cientificos! Unanimamente apoyaban al pelon. Ahora se les acabo la fiesta. Estan tratando de agarrar un tren para llegar a Veracruz para embarcarse a Europa o Nueva York.” Alzo la voz intencionadamente para que lo oyeran. “Cabrones! La plutocracia esta huyendo como ratas! Los proletarios van a tomar el poder!” Chavez se rio y alzo el puño derecho. Von Hutier, que era por razon de su herencia politicamente conservador, no pudo sino sentir cierto disgusto.

Chavez lo guio a traves del mare magnum cantando una cancion burlona que la Conesa habia popularizado. “Los que se fueron a Paris, los que se fueron a Paris y a Nueva York…” Los plutocratas, como el los habia nombrado, lo vieron con enojo.

“Tengo un carro esperando,” explico Chavez Kurtz.

“Vamos a la embajada?”

“No, definitivamente no, Oberleutnant. Hoy entra Obregon con sus yaquis. La ciudad no va a ser segura. Van a haber muertitos tenga la seguridad. El profesor esta al norte de la ciudad. Ya vera a donde lo llevo. No se preocupe, estoy armado y tengo dos hombres de mi confianza que nos escoltaran. Usted esta armado?”

“Tengo una Luger en mi equipaje.”

“Le recomiendo la saque y la tenga a la mano. Vamos a ir a despoblado. Hay mucho bandidaje ultimamente. Si ve a un automobil gris, dispareles primero y luego virigua. Son un banda de asaltantes muy peligrosos.”

Se subieron a un Ford que los llevo por caminos infernales una vez que salieron propiamente de la ciudad. Von Hutier observaba fascinado el paisaje y la vegetacion, tan diferente a Europa.

“Ahi adelante esta la ciudad,” dijo Chavez Kurtz.

Subieron una loma y de pronto aparecio ante los ojos atonitos de von Hutier una ciudad que mas bien parecia hecha por egipcios.

“Gott im Himmel!” exclamo azorado von Hutier.

“Teotihuacan, mi ober, Teotihuacan. Aqui los hombres eran dioses!”

El Ford los llevo al pie de una piramide gigantesca donde habia una carpa grande de campaña. El profesor Lindemann salio a recibirlos. Ya lo hemos encontrado antes en el tren villista abandonado.

“Oton! Que bueno que llegastes. Mañana en la mañana necesito que por favor hagas unas mediciones con el teodolito a lo largo de la gran avenida.”

“Todavia cree que hay tuneles?”

“Si los hay, habria evidencia de cierto asentamiento, no crees?”

“Con la cimentacion que pusieron estos constructores? Lo dudo, per usted manda. Dejeme ir a desempacar el equipo. Jose! Teodoro! Denme una mano!”

“Bien, vengase conmigo, Herr Oberstleutnant.”

“Llameme Oskar, Profesor,” ofrecio von Hutier.

“Y a mi llameme Gustav, Gustav Lindemann. No seamos tan formales. Me imagino que ha de estar usted famelico. Doña Paola! Haganos algo de comer por favor. Y no le ponga chile al joven. Todavia no esta acostumbrado.”

“Confieso que no me esperaba nada de esto,” dijo von Hutier.

“Ach! Seguro Canaris lo asusto y le dijo que iba a andar haciendola de Dartagnan verdad? Si habra oportunidad. Pero por lo pronto voy a necesitar su ayuda.”

“Estoy a su disposicion.”

“Mire, yo estuve en Grecia con Schliemann. Pero luego descubri mesoamerica y creo que los griegos son unos barbaros a comparacion. Por supuesto, si hago saber mis puntos de vista en Europa me quemarian con leña verde. Ya tengo veinte años en este pais y cada vez estoy mas convencido de ello.”

“Bueno, esta ciudad es extraordinaria. Francamente no tenia idea.”

“Hace dos dias fue un dia especial. No pudimos llegar aqui porque la ciudad ha estado bajo ley marcial. Habian ciertos dias que eran en extreme sagrados para los antiguos mexicanos. Este se repetia cada 500 años. Quiero que me acompañe mañana muy temprano. Si seguimos la linea de la piramide de aqui al lado hacia polaris encontraremos un cerro a un kilometro. Es un volcancito apagado. Si mi teoria es correcta, encontrare la evidencia que busco.”

“Yo no tengo conocimientos de arqueologia.”

El profesor miro a su alrededor. “Correcto. Pero ademas, podemos hablar en privado, entiende?”

A la mañana siguiente el profesor Lindemann guio a von Hutier al cerro en cuestion. Tenia un pequeño crater. Su superficie habia sido cubierta con estuco y revoque.

“Esto es el prototipo de las kivas de Arizona. Es mas, creo yo que es la primera kiva y las demas fueron creadas en este modelo.”

“Que es esto?”

“Es un basicamente un observatorio astronomico. Tambien se usaria para ceremonias religiosas. Por ejemplo, aqui esta lo que buscaba!”

En el centro del crater habia evidencia de una pequeña fogata. A su alrededor habian unas cazuelas y plumas de gallina.

“Esto es un altar. Aqui estuvieron ellos.” Para azoro de von Hutier el profesor casi bailaba de gusto.

“Ellos?”

“Que tanto sabe de la historia de Mexico?”

“Casi nada. Por razones profesionales he estudiado mas sobre Rusia y Francia. Tengo entendido que un español conquisto estas tierras con 300 hombres.”

“En efecto. 300 hombres. 100,000 indios aliados. Y un billon de bacilos de viruela. Cuando Cortez desembarco en Veracruz la poblacion de mesoamerica se estimaba en diez millones de almas. En el siglo XVII habia caido a un millon. Que mas sabe de Mexico?”

“Creo que los franceses estuvieron aqui, trataron de poner un Habsburgo en el trono de Mexico.”

“Cierto. Pero bien, esta ciudad ya habia sido olvidada cuando los españoles llegaron. A lo largo de mis investigaciones, sin embargo, me he encontrado evidencia de que los conocimientos de esta cultura no habian desaparecido del todo. Hay un grupo de indigenas que lo conserva. Tal vez hasta tengan codices y pergaminos de esa epoca. Son una sociedad secreta. Se llaman la Hermandad Blanca. He encontrado evidencia de sus ceremonias tanto en Tula como en Monte Alban. Y ahora se que estuvieron aqui.”

“Profesor, por favor, no me hicieron venir desde Europa para que usted me diera esta informacion!”

“Tengame paciencia, Oskar. Sabia usted que Mexico es hoy el primer productor mundial de petroleo? El segundo es Persia. La Shell britanica es la dueña de la mayoria de los yacimientos petroleros de Persia. Sabe usted quien es el dueño de la mayoria de las acciones de la Shell?”

“No.”

“Es el almirantazgo britanico! Por razones estrategicas, especialmente ahora que la guerra esta apunto de estallar, el petroleo se ha convertido en el factor mas importante de la guerra moderna. No hace uno años que el primer lord del almirantazgo, el almirante Jacky Fisher, ordeno que todos los nuevos buques construidos se propulsaran con petroleo, no con carbon, como lo hace nuestra flota imperial. Esto les da mayor radio de accion pues no tienen que carbonear cada tercer dia.”

“Creo que voy entendiendo.”

“Precisamente. El imperio otomano tiene una frontera comun con Persia. Nuesto Kaiser, que Dios guarde, visito a los turcos hace unos cuantos años. Se puso un fez y proclamo su conversion al Islam! Que yo sepa no se ha hecho la circumcision ni he sabido que reze cinco veces diarias en direccion a Mecca. Pero el pueblo turco lo aclamo al entrar en Constantinopla. En otras palabras, lo mas probable es que al comenzar la guerra los turcos se uniran a Alemania. Persia no es una fuente de abastecimiento segura para Gran Bretaña.”

“Me ha dado usted mucha informacion. Solo se que ahorita Mexico es un volcan.”

“Por rezones estrategicas Alemania ha buscado una alianza con Mexico. Casi la habiamos finiquitado con Porfirio Diaz. La flota imperial iba a tener una base en Alvarado. Pero Diaz cayo. Luego tratamos de llegar a un acuerdo con Victoriano Huerta. Ese asesino ya fue derrocado. Ahorita tenemos enviados tanto con Francisco Villa como con Venustiano Carranza. Pero hemos llegado a la conclusion que ninguno de estos son de confiar. Villa es un lobo estepario. Y Carranza es un scorpion. Nuestra mision es buscar a este hombre.”

Lindemann le extendio una fotografia.

“Quien es el?”

“Su nombre es Sostenes Maldonado Ilhuicamina. Le dice a usted algo el nombre?”

“El apellido materno suena indigena.”

“En efecto. Es descendiente de uno de los principes mexicas que gobernaron estas tierras.”

“Y que con eso?”

“El plan es encontrarlo. Una vez teniendolo en nuestras manos lo coronaremos emperador de Mexico.”
Von Hutier lo vio con azoro y escepticismo. “Con que tropas?”

“Usted ha visto los ejercitos mexicanos? Yo estimo que con tan solo unos mil soldados alemanes podriamos tomar la ciudad y coronarlo en la catedral como Sostenes I Ilhuicamina, emperador de Mexico. Usted estaria al mando. El resto del pais lo aclamaria y lo seguiria.”

“No era ese el plan de los franceses?”

“En efecto, pero hicieron el error de poner un principito rubio en el trono. Como usted puede ver el señor Maldonado esta bastante aindiado.”

“Y como piensa traer mil soldados alemanes aqui? En cuanto se declare la guerra Inglaterra nos bloqueara.”

“En Chiapas hay algunos colonos descendientes de alemanes.”

“Unos señoritos que probablemente han vivido una vida privilegiada y no servirian para nada. Y mire a su hombre Sanchez. Es un comunista! Definitivamente no apoyaria una intentona realista!”

“Cierto. Razon por la cual lo mande a hacer unos levantamientos para que usted y yo pudieramos hablar en privado. Pero tambien podemos reclutar a emigrados alemanes en Estados Unidos. Hay muchos de ellos en Wisconsin.”

“Y porque cree que estan ahi, Herr Profesor? Estan ahi porque no querian hacer su servicio militar en Alemania! Digo, que clase de imbecil soño este plan?”

Lindemann se rio. “El imbecil cuestion fue el mismo Kaiser Guillermo Segundo.”

Von Hutier sintio que la sangre se le subia a la cara. “Perdon!”

“Hace un par de años, al ser derrocado don Porfirio, me hicieron llamar a Berlin para pedir mi opinion sobre este plan. La di. Fue la misma que usted. Igualmente, se le pidio un estudio del asunto a la seccion de inteligencia de la armada. La elaboro el capitan Canaris que ud. ya conoce. El llego a la misma conclusion. El plan es irrealizable. Esto pensaba yo hasta que descubri mas sobre Maldonado. Por lo que he recabado, es el jerarca principal de la Hermandad Blanca.”

“Y que con eso?”

“Mexico es todavia un pais indio. En muchos lugares no hay ni siquiera un cura o maestro de escuela. El medico y sacerdote es el shaman de la localidad. Los brujos tienen una influencia que solo se compara a la de los curas. El que controla a Maldonado controla a la Hermandad Blanca y estos a los brujos. Y por lo que toca a los curas, el arzobispo nos apoyaria con tal de que no les toquemos sus prerogativas. Hasta el mas exaltado nacionalista mexicano no objetara si un principe mexica sube al trono.”

“Y una vez en el trono el gobierno seria pro-aleman y el petroleo mexicano ya no serviria para propulsar la flota britanica.”

“Exacto. Jaque mate Britannia. Tenemos que encontrar a Maldonado. Tal vez ni necesitemos entonces a alemanes. Alguna de las muchas facciones que hay asolando este pais nos puede servir. Si usted los entrena en metodos modernos podrian ser unos soldados formidables.” Lindemann saco una botellita. Tomo un trago y se lo ofrecio a von Hutier. "Prost! Fur Gott und Vaterland!"

"Prost! Fur Gott und Vaterland!"

DISFRAZ DEL PELELE

Amigos Sombrerudos:

Les comparto unas décimas encadenadas de mi amigo Ricardo martínez Atala y de una servidora, quienes participamos en un foro de decimistas:


Ricardo Javier Martínez Atala escribió:
Empeñado en contradecir a Juárez, Felipe Calderón se pone traje de militar para convivir con el ejército.

Hace más de siglo y medio, el presidente más digno de México había pronunciado esta frase:

La respetabilidad de un gobierno le viene de la ley y de un recto proceder y no de trajes ni de aparatos militares propios sólo para los reyes de teatro

Benito Juárez

Farsa

Con disfraz de militar,
el cuñado de Hildebrando,
va por ahí alardeando
y se para muy marcial.
Por rumbos de Michoacán,
a punta de bayoneta,
persigue a narcos y zetas.
Temo que sólo sea teatro
vil despliegue de aparato,
farsa, drama u opereta.





Saludos...

Ricardo Martínez


Me encadeno a Ricardo:

Farsa, drama u opereta
y el pelele se disfraza.
El ridículo rebasa
con vestimenta indiscreta.
Arriba de una tanqueta
su estatura disimula,
creyendo que así regula
la estatura de su cargo.
El resultado es amargo;
y su presencia se anula.

Saludos.

María de Lourdes Aguirre Beltrán

El Ultimo Tren - Capitulo IV

IV. La Guidoumaiquer

Perdonenme si divago un poco. Ya estoy viejo. No creo que les pueda decir en que año estamos pero cuando sueño los recuerdos me invaden. Parece que todavia siento ecos del dolor que tenia cuando me dieron el palazo en la sien. Y creo ver la crin negra azabache de la Babaya y sentir las manos pequeñas pero firmes de Brigida sosteniendo. Y recuerdo entonces como fue que conoci por primera vez a Brigida. Fue antes de Celaya, en Ciudad Juarez, donde Villa habia acantonado a la division del norte para municionarse del otro lado. Ya ven que la revolucion fue un gran negocio para los vendedores de armas. El proveedor principal del centauro era un tal Jacobo Surasky, un judio, al que el centauro le pagaba con puros centenarios. Cuando no le cumplio con un cargamento, el centauro fue a cobrarselo a Columbus. Pero esa es otra historia.

El rompimiento Villa-Carranza fue casi inevitable una vez que cayo el pelon Huerta. A Carranza no le gusto la propuesta de Villa para solucionar el problema. “Muy sencillo,” sugirio el centauro, “que tal si Carranza y yo nos suicidamos? Mientras estemos vivos no vamos a llegar a ningun acuerdo. El viejo quiere mangonear y yo no derroque a Huerta solo para poner a otro hijoeputa en la silla. Si ambos desaparecemos le ahorrariamos mucha sangre a la nacion y demonstrariamos nuestro patriotismo. O que? Le tiene miedo a la muerte el viejo barbas de chivo?”

Carranza telegrafio que iba a mandar un representante para negociar con Villa.

“Que chingaos quiere negociar el viejo?” se pregunto el centauro. “Que hay que decidir? El calibre de las balas a usar? Yo sugiero una mitigueson calibre 45. Pero si el quiere usar una Colt pos es ya su gusto.”

“Mi general,” dijo Felipe Angeles, “por lo menos hay que recibir al enviado a ver que quiere proponer Carranza.”

“Lo mejor seria fusilarlo en cuanto se presente,” sugirio Fierro.

“Eso seria una salvajada!” se apresuro a decir Angeles. El ex-director del colegio militar tenia un alto concepto del honor. “La persona de un enviado es sagrada. No se le debe tocar.”

“Bueno, y a todo esto,” pregunto Villa, “a quien envia el viejo? A Pablo Gonzalez?”

“No, no es Gonzalez…” contesto Angeles.

“Pos no!” se rio Fierro. “El Pablitos es el mayate del viejo. No va a querer que se lo ajusilen.”

“Es un general sonorense,” explico Angeles. “Se llama Alvaro Obregon. Fue el que tomo Topolombambo con una maniobra muy inteligente.”

“A poco?” habia algo de escepticismo en la voz del centauro. “Ya he oido de el, es un perfumadito. Pa mi que fueron los yaquis esos que usa los que son los de armas tomar. Esos cabrones indios ni hablan español ni les gusta tomar prisioneros.”

“Pos quien quita si algun dia nos los encontramos,” añadio Fierro. “Yo estoy dispuesto a enseñarles a hablar español a base de plomazos.”

“Ya ve que estoy en lo cierto, mi general Angeles,” se rio el centauro. “No le he dicho siempre que el compadre Fierro deberia dedicarse a maestro rural en lugar de andar en la bola? El tiene mucho que enseñar!”

“Por el bien de la niñez mexicana y el de la nacion yo pienso que el talento militar del general Fierro es mejor empleado aqui con nosotros,” respondio Angeles diplomaticamente.

Yo estaba entre los muchachos de la escolta cuando llego Obregon. Le he de reconocer al cabron que tenia huevos. No cualquiera se mete en la guarida del centauro a imponer condiciones, pues esto fue lo que el viejo le ordeno hacer segun supe luego. Tal vez el viejo ya presentia que Alvaro algun dia se le iba a voltear y lo mando a ver si el centauro le hacia el favor de fusilarselo.

Pero el caso es que Obregon se apeo del tren, saludo nuestra bandera, y fue recibido cortesmente por mi general Angeles que era todo un caballero. Obregon era un hombre fornido, un poco gordo, con el bigotazo todavia negrisimo entonces. Yo lo vide ya cadaver despues de la Bombilla y para ese entonces el bigotazo ya estaba casi blanco. Vestia Obregon un uniforme de muy buen corte, gorra de general con su aguilita, y botas federicas lustrosas con espuelas de plata. Mi tio estaba tambien en la escolta y me comento despues, “ese es un gallo fino, le va a dar buena pelea a Pancho si no lo fusilamos al amanecer.”

Como escolta nos toco estar de guardia a la entrada de la casona donde se celebraron las platicas. Las voces subian de tono. Se oyeron mentadas. Mi tio me vio y me susurro: “tenemos fusilamiento en la madrugada.”

“Si no es que antes,” conteste.

“Señores, por favor,” suplico Angeles, “no tiene porque esto llegar a tales extremos. Les sugiero que hagamos una pausa. Me acaba de llegar una invitacion. Es del general Pershing, el encargado de la guarnicion del otro lado, en El Paso. Porque no dejamos por la paz esto y vamos a visitarlo?”

“Pos yo no tengo ningun problema,” dijo el centauro. “Las broncas las crea el señor Carranza con su intransigencia.”

Fierro vio al centauro torvamente. Era obvio que solo esperaba una orden para “quebrarse” a Obregon.

“Señores, creo que seria lo mejor aceptar la invitacion del general Pershing,” continuo Angeles. “Ademas, creo, por patriotismo que debemos poner a un lado nuestras diferencias si vamos a ver a este gringo. No debe de ver que hay divisiones entre nosotros.”

“En eso tiene razon el general Angeles,” dijo calladamente Obregon. Estaba rete palido.

“Bueno, Felipe…pos vamos a visitar al gringuito ese,” contesto el centauro. La tension bajo.

En esos tiempos no habia bronca para cruzar la frontera. Villa cruzo con Obregon y con nosotros por escolta. El gringo Pershing nos recibio cortesmente. Acababa de tomar la comandancia de El Paso. Tenia el mando de un regimiento de caballeria, los llamados buffalo soldiers, en su mayoria negros a los que asi les llamabn los pieles rojas por tener el pelo pasita. El centauro y Obregon pasaron revista a la guardia de estos. Estaban bien equipaditos y se veian fornidotes, bien alimentados. Tanto mi tio como los otros muchachos de la escolta nos les quedamos viendo fijamente. En nuestra mente estaba la pregunta obligada de todo militar que ve por primera vez a un posible adversario: que tan buenos soldados serian estos negritos? Unos años despues, en El Carrizal, supe que tanto valian. Les partimos la madre.

Los oficiales eran todos blancos. La carne de cañon, como dije, eran puros negros. Tipico ejercito gringo. En ese tiempo Pershing era un gringo bastante jovial. Segun me cuentan unos años despues se le amargo el character cuando se murio su mujer e hijas en un incendio. El centauro le lleno el buche de piedritas cuando entro en Mexico con la expedicion punitiva. Nunca tuvo tan cerca a Pancho como lo tuvo ese dia. Luego por supuesto comando al ejercito gringo en Europa y la matazon que sufrieron lo acabo de amargar.

Pershing nos inspecciono. Detras de el venia un subalterno, alto, bien parecido, joven. Era el coronel Patton. Del centauro Patton aprenderia el valor de la audacia, de como mover gente con rapidez, sin prestar atencion a lo que haga el enemigo. Como dijo Danton, “la audace, tojours la audace!” Pero ese dia Patton se me quedo grabado en la memoria por otra razon. Resulta que el centauro presento a sus oficiales y a Alvaro. Como siempre, mi general Angeles mostro su caballerosidad. Alvaro se porto correctamente. Pero cuando Patton estrecho la mano de Fierro…el caso es que los dos se quedaron mirando uno al otro fijamente, sin querer soltar la mano del otro. “Al rato hay muertito,” me susurro mi tio, “a ver si no nos lo cobran en dolares.”

El centauro por supuesto se cagaba de la risa. “Ya sueltelo compadre. Ya vide oste que del odio al amor hay solo un paso. Luego empiezan las murmuraciones.”

Siguio la foto del recuerdo. Ahi estan los cuatro, el centauro, Obregon, el futuro presidente de Mexico, Pershing, y Patton, el futuro comandante del tercer ejercito gringo en Europa, que esta detras de Pershing. De los cuatro, el centauro es el mas seriecito. Acaso sentia el peso de la historia? O es que se sentia culpable porque iba a compartir el pan y la sal con sus futuros enemigos? Por otra parte, Obregon parece estar diciendo, pos mira con que clase de hijoeputas he venido a parar? Pershing esta cagado de la risa por estar a punto de tener su lunch con un “Mexican bandito”. Patton comparte la misma hilaridad con su jefe. Belicoso por naturaleza, era de los que disfrutaban encontrarse a otro gallo como Fierro.

Nos toco guardar las espaldas de los generales mexicanos. La comida transcurrio con bastante jovialidad. Los unicos que no decian palabra eran Fierro y Patton. Se habian sentado uno frente al otro y se contemplaban sin mucho disimulo. Yo pensaba que las cosas no iban a pasar a mayores hasta que Pershing cometio un error.

“Georgie there is an Olympic champion,” dijo Pershing, explicando que Patton habia triunfado en las olimpiadas compitiendo en el equipo de equitacion y en el de tiro, cosa que Angeles tradujo.

“Saber montar y tirar son excelentes cualidades en un oficial,” replico Angeles.

“El unico cabron que tira y monta mejor que yo es mi general Fierro,” explico el centauro.

“What do you mean general?” pregunto Patton. Angeles tradujo. Patton queria que se explicara.

El centauro se rio. “Pos vera, mi general Fierro puede montarse en un caballo, por rejego que sea, salir a galope tendido y todavia tumbarle de un balazo un puro a un hombre a 100 metros de distancia.”

“You gotta be kidding me!” exclamo Patton. Angeles no se atrevio a traducir. Obregon, que mas o menos hablaba el ingles palidecio.

“Gentlemen, please,” dijo Pershing con tono conciliador.

El centauro era como los perros. Nomas por el tono de voz sabia cuando alguien estaba enchilada. “Para mi que el señor coronel Patton duda de lo que estoy diciendo,” dijo el centauro. Tenia una sonrisa en los labios. Los ojos, sin embargo, estaban frios, como los de un tigre.

Pershing suspiro. Era evidente que algo se tenia que hacer pues la comida iba a acabar como el rosario de Amozoc. “Gentlemen,” continuo Pershing sacando una caja de puros de una gaveta, “perhaps a friendly bet would be in order. Say the winner gets all of this box of Havanas?”

Se iba a hacer una apuesta. El ganador se ganaria toda la caja de puros. Por supuesto que las cosas procedieron inevitablemente desde ahi.

Fierro camino ante nosotros, viendonos fijamente. Por un momento pense que iba a escojer a mi tio. Pero luego me vio. “Tu! Sigueme!”

No tuve mas remedio que murmurar un “sordenes mi general.”

Para que las cosas estuvieran iguales, ambas partes accedieron a montar el mismo caballo. Patton por supuesto produjo el mas rejego que habia en el regimiento, una yegua endemoniada llamada Guidoumaiquer (Widow Maker) o algo ansina.

Se echo un volado. Patton iria primero. Para empezar pusieron a un negro con un puro encendido a cincuenta metros. Patton hizo toda la faramalla de escoger unas pistolas de un estuche lustroso, inspeccionar el cañon, sopesar el arma. Luego se monto en el animal. Era, en efecto, bastante rejego. Patton tenia problemas en mantenerse en la silla.

Cuando el pobre negro se percato de lo que se esperaba de el se puso palido y los ojos los tenia dilatados. Patton arranco a todo galope. El disparo fue, en efecto, de campeon olimpico. Hasta los mexicanos aplaudimos. El pobre negro casi se desmayo.

“Dame tu fusca,” me ordeno Fierro. Yo tenia una pistola vieja y herrumbrosa. Fierro nomas la sopeso. “Ta guena.”

Me llevo a mitar del terregal. “No te muevas. Si oyes el disparo eso quiere decir que la bala ya paso. Si no lo oyes entonces nunca lo oiras porque estas muerto.”

Me prendio el puro, cosa que agradeci porque mis manos me hubieran temblado. “Soooo!” dijo Fierro como quien le habla a un caballo. “Quieto muchachito, yo se lo que estoy haciendo.”

Luego se puso a jurar. Contemplaba su mano que temblaba. “Puta madre! Que tome mucho en la comida carajos!” Luego se puso a carcajear como el mismo satanas.

Fierro se le acerco a la Guidoumaiquer y la agarro de la brida. Le empezo a hablar quedito y en susurrus. No habia nada de la brusqueza y fuerza que habia usado Patton. Despues de unos minutos de esto, que todos contemplamos atonitos, se monto sin muchos problemas sobre el animal. “Es cosa de saber como hablarles a las mujeres y a las yeguas. Pal caso reaccionan igual.”

Cerre los ojos. Los segundos se me hicieron una eternidad. Oi el galope del animal. Reze, si, porque Fierro tuviera buen control de la bestia. Oi el disparo. El puro se desintegro. Siguieron los aplausos.

Patton gano el segundo volado. Esta vez el negro fue puesto a cien metros. Una vez mas, Patton tuvo buena punteria.

Pa que mas que la verdad, tal vez porque era yo un chavo pendejo, pero me senti muy confiado en mi general Fierro. No me defraudo.

‘Pos ora a 150, que les parece?” pregunto el centauro.

“So be it,” contesto Patton. Fierro se carcajeo.

Esta vez Fierro gano el volado. Personalmente me llevo y me puso a 150 metros. “Portese machito. No hay que avergonzar a la division del norte.”

“No mi general!” respondi.

De todas maneras me dio un trago de una cantimplora. Estaba llena de whisky. Luego el se tomo un trago tambien. (Mi tio luego me aclaro que Fierro tiraba mejor cuando estaba briago.)

Oi los cascos del animal. Fierro iba otra vez a todo galope. Por un momento me acorde de lo herrumbrosa que estaba mi pistola. Las palabras de mi tio, que siempre me habia estado chingando para que la limpiara, me vinieron a la mente. Iba a morir por decidioso! Pero no tuve ni tiempo de aputarme. El puro se volvio a desintegrar y una fraccion de segundo despues oi la detonacion de mi pistola vieja.”

Luego, cruzando la frontera entre El Paso y Ciudad Juarez, Fierro me estrecho la mano. “Toma,” me dijo dandome la mentada caja de puros. Estaba muy pesada. Luego encontre que no solo tenia puros sino tambien tres centenarios. “Te los ganastes a pulso, muchachito. Pobrecito negro. Por lo menos no sufrio.”

Pos si me sentia muy machito cuando llegue al cuartel. Mi tio me dijo que tenia licencia el resto del dia. Enfrente del cuartel estaban los trenes de la division del norte. Bien dicen que las emociones fuertes despiertan el libido. A pesar de muy soldado, lo confieso, todavia no conocia mujer. Pero me puse a caminar entre los bivaques de las soldaderas como gallo jarioso.

La cabrona de Brigida me ha de haber olido. El caso es que la vide sentada en la escalera de un vagon comiendose una manzana. Al verme acercarme me dio una sonrisota. No habia nada que malentender. Tenia un hombro al descubierto. Senti unas ganas tremendas de morderselo, a pesar que nunca en mi vida la habia visto. Si me acusaban de violacion el centauro me hubiera fusilado de inmediato.

“Y tu como te llamas?” me pregunto.

Las palabras de Fierro, de que a las mujeres y las yeguas habia que hablarles igual, me vinieron a la mente. Pero pos la prieta que estaba frente a mi no tenia una brida. Como le iba a hacer para montarla? “Manuel. Y oste?”

“Brigida.”

“Tiene hombre Brigida?” La pregunta era pura precaucion. No te podias ponerte a hablar con una soldadera asi como asi. Si tenia un Juan era mejor dejar las cosas por la paz.

“No. Ya enterre dos. Sabes donde hay uno?” La cabrona hizo como que veia a mi alrededor ignorandome.

En mi bolsa tenia uno de los centenaries. Los otros dos se los habia dado a mi tio para guardar. “Pos yo estoy aqui.”

“Pos cuantos años tienes?”

“Veinte.” Menti.

“Te llevo varios años,” contesto.

“Pos entonces me puede enseñar muchas cosas, no? Yo respeto las canas!”

“Pinche chamaco cabron!” dijo riendose.

“Porque no se viene conmgo? Tengo plata. Vamos, la invito al otro lado. Vamos a comer y nos quedamos en un buen hotel.”

Tiempo despues aprendi la sabiduria de lo que mi tio siempre aconsejaba: “a la mujer ni todo el amor ni todo el dinero.”

“Orale! Pos a poco tu eres un general?”

“Pos casi casi.” Y asi fue como me la lleve. No, esa noche no cabalgue, como decia Garcia Lorca, “potra de nacar”, mas bien cabalgue una potranca azabache y tan rejega comio la Guidoumaiquer.

Regresamos muy tempranito a Ciudad Juarez. Ya eramos hombre y mujer. Busque a mi tio.

“Tio, dejeme presentarle a…”

“Luego, muchacho, que bueno que regresastes. Tu y yo somos parte del peloton de fusilamiento.”

Segun supe luego en cuanto regresaron a Mexico Villa le ordeno a Fierro que arrestaran a Obregon. Esto a pesar de las protestas del general Angeles. Pancho Serrano, que fue arrestado tambien, no iba a ser fusilado. El centauro queria que se encargara de llevarle el cadaver de Alvaro al viejo barbas de chivo. “Pa que el cabron aprenda a no estarme mandando perfumaditos!”

Se requiere mucha entereza para enfrentarse al centauro cuando estaba enchilada. Sin embargo, con todo tacto y diplomacia fue lo que hizo Angeles. Todos sus esfuerzos fueron en vano. Desesperado, Angeles y el general Roque Gonzalez Garza, futuro presidente de la convencion, tomaron una decision desesperada. Solo habia un hombre capaz de torear al centauro. Buscaron a Rodolfo Fierro.

“Mi general,” empezo Gonzalez Garza, “se que usted es un hombre que aprecia la valentia.”

“Que chingaos quieren? A mi no me digan zalamerias pendejas,” contesto el ex-garrotero.

Mientras, nosotros ya habiamos ido a sacar a Obregon del calabozo donde lo habian metido. Obregon tenia el rostro cetrino. Pancho Serrano, que caminaba a su lado, tenia los ojos desorbitados. “Tengan estos pesos muchachos,” dijo Obregon dandole una plata a mi tio.

“Gracias, mi general. No se preocupe. Le haremos bien el trabajito.”

Un capitan estaba a cargo de la escolta y le pregunto. “Tiene una ultima voluntad mi general?”

“Si, tiene alguien un habano? Como que se me antoja un ultimo puro,” contesto Obregon sonriendo. Carajos! Que me senti rete chiquito por lo que iba a hacer.

Me apresure a ofrecerle uno de los habanos de Pershing. “Aqui tiene uno general.”

Pusieron a Obregon frente al paredon. Fumaba su habano muy quitado de la pena, como quien ve el trajin de una plaza de armas los domingos.

“Preeeeepareeen!” ordeno el capitan.

“Apuuunteeeen!” Centre mi mira en el pecho de Obregon. Tenia al futuro vencedor de Celaya, al futuro presidente de Mexico, al caido en la Bombilla encañonado.

“AAAALLLTOOOO!” gritaron Felipe Angeles y Roque Gonzalez Garza. Venian acompañados de Fierro. Sabara Dios que labia usaron pero convencieron a Fierro de que hablara con su compadre.

“Escolta! En descanso! Ya!” ordeno el capitan.

"Nomas porque oste me lo pide, compadre, le concedere el indulto a ese perfumadito," habia dicho el centauro. "Pero estoy seguro que algun dia me voy a arrepentir!"

“Mi general!” dijo Angeles. “Tiene usted cinco minutos para salir de aqui con su tren. No respondo si se dilata un minuto mas!”

La maquina del tren de Obregon se oia pitar en lontananza cuando le presente a mi tio a Brigida.

“Tio, esta es mi mujer,” mi tio me habia recogido cuando yo habia quedado huerfano. Era como quien dice mi padre.

Mi tio vio a Brigida. Ella le sonrio. Bien sabia mi tio que los “matrimonios” en la bola no duraban mucho. Casi siempre la mujer quedaba viuda. Si Brigida habia tenido otros hombres no era cosa de escandalizarse.

“Bonita yegua te encontro,” dijo finalmente mi tio sonriendo socarronamente.