Friday, January 26, 2007

El Ultimo Tren - Capitulo XIII


XIII Lira Lidia

Donde se prueba que los de gobernacion eran hijoeputas aun en tiempos prehispanicos

Gerardo Murillo, el doctor Atl, prendio su pipa. Frente a el estaban sentados Chavez Kurz y Diego Rivera, ambos con una copa en la mano. Chavez Kurz con gusto se hubiera pasado el resto de sus dias en el despacho del doctor Atl. En una vitrina habian varias figurillas olmecas coleccionadas en el area de Las Choapas. Parte de una estela maya se encontraba reclinada contra una pared. Varias de las pinturas de Murillo adornaban las paredes. Y en todos lados, en cantidades prodigiosas, se encontraban libros y mas libros.

“La Hermandad Blanca?” pregunto Murillo. “Si, que sabe usted de esta?” pregunto Chavez. No le habia detalles sobre Maldonado y los planes de los alemanes. Chavez Kurz todavia no confiaba en el hombre. Le daria informacion a cuentagotas.

Murillo echo una bocanada de humo. “Se supone que eran los repositarios del Toltecayototl, la sabiduria acumulada de Mesoamerica. En la practica eran los consejeros del emperador mexica. Ellos fueron los que interpretaron los portentos que se vieron a la llegada de los españoles.”

“Pos entonces fueron los que la cagaron, no?” pregunto Rivera. “Digo, eso de decir que Cortez y su gente eran dioses, ya ni la chingan.”

“Todo lo contrario, Diego,” explico Murillo. Murillo busco entre sus libros y encontro uno encuadernado en cuero. “Esta es la cronica de Alvarado Tezozomoc, un indigena converso. Yo sospecho que era uno de los señores de Tlaxcala que se aliaron con los españoles. El caso es que fue testigo de la conquista y indica: ‘Perturbado Motecuhzoma por los portentos hizo llamar a los sabios con objeto de interrogarlos. Queria saber si los dioses estaban presagiando una nueva guerra, plaga, o semejantes desastres.

Pero los sabios no le dieron respuesta satisfactoria.’ Para mi que los sabios en cuestion eran la Hermandad Blanca. Ellos residian en la llamada ‘Casa Negra’. En este lugar la gente del pueblo no se aproximaba pues se decia que ahi tenian atrapados demonios de los que sacaban ellos su sabiduria. Me imagino que a la Hermandad Blanca le convenia que la gente los dejara en paz y por eso esparcian esos rumores. Probablemente ahi llevaban a cabo sus investigaciones.

El caso es que los sabios no le dieron respuesta satisfactoria al emperador pues para ellos los portentos tenian explicaciones cientificas. Saben de que presagios se trataba?”

“Quesque andaba rondando la Llorona y habian nacido niños con dos cabezas,” respondio Rivera.

“Alla en San Juan Teotihuacan yo vide un becerro con dos cabezas,” se rio Chavez Kurz, “y el unico gachupin que se ha aparecido por ahi es uno que puso una panaderia en el pueblo.”

“Yo no se de la Llorona ni de partos de dos cabezas, señores. Lo que si les puedo decir que lo que asusto al emperador era el cometa Halley, cosa que no es de extrañar pues el tal Motecuhzoma era un coyon. Pero dudo que ese cometa asustara a los de la Hermandad Blanca si en verdad conocian las observaciones cosmologicas de los mayas. Tal vez hasta lo habian predicho. Sin embargo hubieron otros portentos y esos yo los puedo explicar. Veran, en la sierra Matlalcueye cerca de Tlaxcala las cronicas refieren que se observaba un gran resplando que persisitio por meses. Luego se observo una gran columna flamigera. En varias partes de Tlaxcala y hasta en Tenochtitlan se observaron bolidos surcar el cielo, desprendiendo chispas. Bien, yo he subido a esa sierra Matlalcueye. Es el volcan que se denomina la Malinche.”

“Cree que la columna flamigera fue una erupcion volcanica?” pregunto Chavez Kurz.

“Es lo que sospecho pero no, no fue en la Malinche.” Murillo se sirvio una copa. Era evidente que la vulcanologia mexicana era un tema que conocia a la perfeccion. “La evidencia geologica indica que La Malinche ha estado apagado en tiempos historicos. Apagado, no muerto. Yo vi fumarolas. Pero un poco mas al oriente, donde hay una region de maars como la Laguna de Alchichica, se encuentran Las Derrumbadas. Son un par de conos muy activos. Tambien los he investigado. Han tenido flujos de lava en tiempos historicos. El resplandor podia haber sido actividad previa a una erupcion que dio origen a la columna mencionada. Para un habitante de Tlaxcala el pensar que la columna flamigera surge del Malinche seria un error facil de hacer.

Y por lo que toca a los bolidos, esos serian las llamadas bombas de lava o material incandescente. Si la explosion fue de suficiente magnitud entonces si es posible que esas bombas hubieran llegado hasta Tenochtitlan. Alvarado Tezozomoc relata que ‘el templo de Huitzilopochtli se quemo repentinamente con llamas que parecian que llegaban al cielo’. Yo pienso que eran llamas que venian del cielo, es decir, uno de los bolidos o bombas de lava lo impacto y causo el siniestro. Esto explica la subita e inexplicable conflagracion.

Igual, Alvarado Tezozomoc relata como la laguna se altero y ‘rehervia y hervia y espumeaba en tanta manera que se levantaba a gran altura, de tal suerte que llego a inundar la mitad de la ciudad’. Señores, si hubo un disturbio geologico en Tlaxcala, las ondas trepidatorias hubieran afectado el fango del lago y causarian que sus aguas se alteraran.”

“Esa es un explicacion posible,” contesto Chavez Kurz. “Pero, por que no le hicieron ver esto a Motecuhzoma los de la Hermandad Blanca?” Murillo se rio. “No es la primera vez que Mexico tiene un imbecil al mando. Me imagino que trataron de explicar estos fenomenos como naturales. Pero no debemos de ver esto con la optica del siglo XX. Para la mente de un gobernante mesoamericano la unica explicacion logica seria que los dioses estaban encabronados y se les tenia que apaciguar. Motecuhzoma, no contento con las explicaciones que le dieron los sabios mando llamar a su petlacalcatl. Lo dicho, los señores de Anahuac tenian la mano pesada.”

“Que es el petlacalcatl?” pregunto Diego. “Diego, imaginate al secretario de gobernacion,” explico Chavez Kurz. “Excepto que en lugar de refundirte en las tinajas de San Juan de Ulua te mandaba sacrificar a Huichilobos.”

“Ah cabron!”

Murillo continuo su historia. “A orden de Motecuhzoma el petlacalcatl mando arrestar a todos los brujos, shamanes, y curanderos de su reino y los junto para interrogarlos. Uno a uno fueron presentados ante el emperador y se les pregunto si habian visto algun portento, disturbio, o señal? Todos contestaron que no, que no habian visto nada que no se pudiera interpretar como acto de la naturaleza. Enojado, Motecuhzoma los mando refundir en la carcel en Cuauhcalco, algo asi como el Lecumberri prehispanico.”

“Pos le hubieran dicho lo que queria oir el señor,” protesto Rivera. “Era evidente que no iba a oir razon.”

“Tal vez hubiera sido mejor,” contesto Murillo. “Veran, la Hermandad Blanca siempre estaba toreando a los señores de Tenochtitlan. Durante el reino de Tizoc este ordeno quemar todas las cronicas de la antiguedad.”

“Igual que el obispo Landa en Yucatan?” pregunto Chavez Kurz. “Por que?” “El gobierno mexicano estaba muy consciente de que las cronicas no les eran muy favorables,” explico Murillo. “Como ustedes saben, los mexicas fueron la ultima tribu que llego al valle. Traian con ellos el cadaver momificado de su sacerdote mayor, Tenoch. Pero no teniendo donde asentarse acabaron de paracaidistas en lo que es ahora el pedregal de San Angel. Se alimentaban solamente de viboras pues ahi no habia mas que comer. No fue si no hasta que a sus brujos les llego la profecia del aguila y la serpiente que empezaron a construir su ciudad en el lago. De ahi pal real se fueron para arriba por ser tan fieros guerreros. Iniciaron vendiendose como mercenarios. Acabaron imponiendo su hegemonia sobre toda el Anahuac.

No se, tal vez hubo algun comentario inoportuno en la corte. Me imagino al señor de Texcoco, un noble descendiente del refinadisimo rey poeta Netzahualcoyotl, comentando que sus ancestros nunca habian tenido que comer vibora. Y ya se imaginaran que eso le calo a Tizoc.

No le convenia entonces al señor de Anahuac, el semi-dios que comia todos los dias en vajillas de oro y bebia su chocolate en copas de jade, que se recordara que sus ancestros solo tenian viboras para comer. Ya ven que los gobernantes mexicano siempre ha sido muy fijados del ‘que diran’.”

“En efecto,” comento Diego. “Ya ven como el pelon Huerta se ufanaba porque el congreso lo habia ungido presidente de acuerdo a la ley. Todavia no estaba frio el cadaver del señor Madero y esos cabrones ya estaban legalizando la usurpacion.”

“El miedo no anda en burros, Diego,” dijo Chavez Kurz. “Acuerdese de lo que le paso al senador ese de Chiapas, el doctor Belisario Dominguez. Por llamar ‘espurio’ al pelon este le mando cortar la lengua. El hecho es que en Mexico no hay estado de derecho y solo se respeta al que se teme. Pero si el pueblo se mofa del gobernante entonces ya no le teme. No sera la primera ni la ultima vez que un imbecil salga huyendo del palacio nacional cuando el pueblo ya no lo respeta. Miren lo que le paso al mismo Motecuhzoma. El pueblo se dio cuenta de lo imbecil que era y lo mataron de una pedrada.”

“Tiene razon el señor Chavez, Diego. Pero piensenlo, señores,” siguio Murillo. “Si ustedes fueran parte de la Hermandad Blanca, los repositarios de todas las cronicas de la antiguedad, si generaciones de ustedes hubieran conservado tales cronicas, a pesar de guerras y pestilencias y de la caida de imperios, que hubieran ustedes hecho?”

“Las hubieramos escondido,” contesto Chavez.

“Si, hubieramos desafiado al emperador,” respondio Diego. “Chingue a su madre el cabron.”

“En efecto, señores, y no nos hagamos guajes. Ustedes son revolucionarios veteranos. Saben que para ciertos trotes el sigilo es absolutamente necesario. Y la informacion tiene que estar compartamentalizada. Si iban a esconder las cronicas entonces tendria que encomendarse esa tarea a un grupo selecto dentro de la Hermandad Blanca. Ciertamente, las cabezas visibles, los que aconsejaban al emperador, no deberian saber donde estaban ocultas estas cronicas. No convenia que revelaran el secreto bajo tortura.

Pero al hacer el petlacacatl la razzia de brujos seguramente encarcelo tambien a los miembros de la Hermandad Blanca que sabian el secreto. Eso explica lo que sucedio a continuacion. El petlacacatl se presento ante el señor de Anahuac todo contrito y le manifesto: ‘señor, hacedme desollar vivo pues los brujos que tenia encarcelado se han esfumado.’ Obviamente, la Hermandad Blanca o bien solto mordidas o escarbo un tunel o soltaron chanekes para espantar a los guardias. El caso es que tenian que rescatar a ciertos brujos encarcelados a toda costa.

Motecuhzoma, encabronado, ordeno que el petlacacatl llevara a sus gorilas a buscar en las casas de los brujos. La orden era traerle a la Hermandad Blanca pues sospechaba que ellos eran los que estaban detras de la fuga. La venganza del emperador fue terrible. Mataron a las familias de los brujos, mujeres y niños, sin misericordia. Pero los sabios se habian hecho ojo de hormiga y no los encontraron.”

“O sea que pago un precio muy alto la Hermandad Blanca para conservar su secreto!” exclamo Chavez Kurz. “Valio la pena?”

“Pensaran que estoy loco,” dijo Murillo. Con todo cuidado vacio su pipa y la volvio a rellenar. Luego saco un pergamino de una caja de madera. “Este texto lo encontre entre los papeles de un monasterio franciscano en Tabasco. Segun atestiguan las notas al calce escritas en español del siglo XVII se trata de una traduccion de un escrito maya.”

Regresa conmiga, hoy, esta noche,
Tu, con tu lira lidia, mi amada
A tu alrededor ronda el deleite:
La belleza deseada. “

No esta mal,” dijo Rivera. “Es mas, suena bastante cachondo. Ya decia yo que esos monjes eran unos cabrones jariosos. Que con ello?”

“Lira lidia?” pregunto Chavez Kurz intrigado.

“En efecto, señor Chavez, usted detecto la incongruencia. Este fragmento es de Sappho, la poetisa de Lesbos. Por que, valgame Dios, encontre esto en lo que se supone es una traduccion del maya y guardado en un monasterio franciscano de Tabasco?”

Chavez Kurz lo miro asombrado. “No me esta usted mintiendo? Sappho creo es del siglo III antes de Cristo!”

Murillo abrio las manos. “No tengo por que. Yo mismo no lo creo todavia. Este fragmento de Sappho es conocido, si, pero por que se indica que es una traduccion de un texto maya?”

“No podia ser que algun texto de Sappho llego a la Nueva España y sabra Dios por que razon se le tradujo al maya y luego regreso al español?” pregunto Chavez. Las palabras del doctor Lindemann, el cual siempre juraba que los griegos eran unos barbaros comparados con los antiguos mexicanos resonaban en su mente.

“O no sera una broma de un monje?” sugirio Rivera.

Murillo prendio otra vez su pipa. “Eso es posible, don Diego. El monasterio era franciscano, no dominico. Los franciscanos siempre han tenido algo de sentido del humor. Sin embargo, tengo mis dudas.

La mayor parte de lo que tenemos de Sappho fue encontrado en unos papiros que se estaban usando en una carniceria de el Cairo para envolver pescados. En el siglo VI la espada del Islam, Khalid, quemo toda la biblioteca de Alejandria, incluyendo las obras de Sappho. Segun Khalid, si los libros dentro de esta biblioteca contenian lo mismo que estaba en el Coran eran entonces superfluos. Si contradecian al Coran, eran entonces hereticos.

Señores, no descartemos que hayan habido contactos entre ambos mundos en tiempos prehispanicos. No era el mismo Quetzalcoatl un hombre barbado de piel blanca? Por que no un griego? Acaso algo de la biblioteca de Alejandria se refugio en tierras mexicanas? Saben ustedes quien fue Casiodoro?”

“Creo que era un monje,” respondio Chavez Kurz.

“En efecto, era un prefecto romano del siglo V que en su vejez se hizo monje. Fundo varios monasterios, incluyendo el famoso monasterio de Monte Cassino. Casiodoro fue el que instituyo la practica de poner a los monjes a copiar los textos de la antiguedad, razon por la cual tenemos algo de la sabiduria de la Europa clasica. Hay sin embargo un comentario en una carta de Casiodoro a Zeno, el emperador bizantino, que los eruditos descartan por no tener sentido. Casiodoro le informa al emperador que, a pesar de ser libros de sabiduria pagana, habia tenido a bien mandar copias de los textos de los filosofos griegos ‘allende el mar, para su conservacion y para que no contaminen al mundo cristiano con sus ideas’.”

“Ah caray!” exclamo Chavez Kurz. “Los indios tenian contacto con Europa dice usted?”

Murillo sacudio su cabeza violentamente. “No caiga usted en la falacia de pensar que los indios deben su civilizacion a los europeos. Francamente, quien civilizo a quien, señores? Por que la hija de Atlas se llama Maya? Y el mismo vocablo ‘atl’, que significa ‘agua’ en mexicano, se encuentra en el nombre de ese gigante y en el oceano atlantico. En Egipto, Imhotep, el ingeniero que construyo la gran piramide y enseño diversas ciencias a estos, se le llama tambien la estrella de occidente. Venido acaso de occidente? Tal vez de mesoamerica?

Yo he visto cerros en el sureste que no son cerros. Son piramides y ciudades, tan antiguas que nadie recuerda el nombre del reino al que pertenecian. En Campeche he visto los restos de calzadas indias que se adentran en el mar. Por que? Hay acaso alguna ciudad sumergida en la sonda de Campeche?

Los mismos olmecas, no sabemos de donde vinieron. Simplemente aparecieron asi de repente, en el sur de Veracruz, con una civilizacion refinada que todavia no entendemos, como si fueran refugiados venidos de otro lugar.

Los sabios de la Hermandad Blanca descartaron los portentos lo cual enojo al emperador. Sin embargo, lo que si afirmaron es que vendrian hombres barbados de allende el mar. Hombres, hay que recalcar, no dioses. Si el imbecil de Motecuhzoma los considero dioses ese fue su error.

En suma, si lo que escondio la Hermandad Blanca no son solo las cronicas del valle de Mexico, si no tambien la sabiduria de toda mesoamerica, de los olmecas, de los toltecas, de los mayas y encima de eso de la Europa clasica, entonces como cientifico entiendo por que ellos estuvieran dispuestos a sacrificar a sus familias con tal de conservar esos secretos.”