Friday, October 03, 2008

Tenía que llamarse Andrés
tal parece que ese nombre
es azote del pseudo/hombre
y lo hace errar otra vez.

De libertad de expresión
hablaba en ese momento,
sus frases arrastró el viento
selladas con detención.

Este enano no es de fiar,
y hoy en tan sólo un instante
su doble moral constante
acaba de confirmar.
Ah qué valiente el enano;
reprimiendo a los menores
nos exhibe muy ufano
que tiene muchos cojones.

¿Y de qué los va a acusar?
De enfrentarlo a su verdad.
¿No la puede soportar?
Pues esa es su realidad.

Émulo de Díaz Ordaz
represor y criminal,
delincuente con disfraz
eso eres pinche fecal.