Saturday, January 24, 2009

Ladillas - El Chapo y Yo

Ladillas

El Chapo y Yo

Por el Licenciado Mefistófeles Satanás

Me llamaron del portón de Infiernotitlan. “Licenciado, aquí está el Chapo Guzmán con unos sicarios.”

“Ah, pos déjalos que pasen. El Chapo es mi compadre.”

Después de los abrazos, pase al Chapo a mi oficina y le serví ron del murciélago. Este no está en la etiqueta sino dentro de la botella.

El Chapo se puso todo sudoroso luego de tomarse el trago. “Jijos, no se como aguanta usted tomando eso todo el tiempo compadre, está rete fuerte.”

“Es por el animalito peludo que trae dentro. Pero, ¿en que le puedo servir compadre?”

“Jijos, Menfis, como sabrás, luego que me dejo salir del bote Ramierdas Acoño me fui derechito a San Juan de los Lagos.”

“¿Y eso?”

“Es que me había arreglado con los curas. Ahí es el corazón de yunquelandia.”

“No, pos si. Me imagino que te mochaste con narcolimosnas.”

“Abuelita mi chamuco. Esos cabrones ensotanados son muy metalizados.”

“Me imagino que te fue bien.”

“Pos si, vivía como rey. Eso si, siempre me estaban ofreciendo chavitos esos cabrones pero yo no le hago a eso. Me hacia traer buen ganado desde Las Vegas, if you know what I mean.”

“No pos si.”

“La cosa, compadre, es que luego recibí una invitación del burro parado, todavía durante su presidencia. Quería que me fuera a San Pancho del Rincón. Quesque ahí me protegerían mejor los guardias presidenciales.”

“¡Con razón le decían Culiacancito a San Pancho!”

“Si, ahí he estado hasta ahora. Y si, pos tengo a un piquete de los EMP además de mis muchachitos cuidándome.”

“¿Pos de que te quejas compadre?”

“Pos no me quejaba hasta hace poquito. Veras, tu sabes bien que el burro parado siempre ha estado medio loco.”

“No, pos hasta el vaticaño lo llamó orate. Tuvo que soltarle una lana al Fuhrerdasromankatolischekirche para que le dejaran casar.”

“Si, y la neta, a mi no me importaba llamarlo ‘Mr. President Fuchs’, o que se yo. Pero, veras, ya ves que San Pancho del Rincón es famoso por sus brujos. El caso es que la Chucky le recomendó a uno de ellos. Un tal Laureano o Laurencio.”

“Perate un momento, Chapo,” le dije. Prendí mi computadora. Yo soy miembro del Sindicato Único de Trabajadores Esotéricos, Brujos, y Similares, Sección 666, de Catemaco, Veracruz, y tengo acceso a su base de datos. Busque el nombre. “Ah si, Laureano Moscardon. Fue expulsado del sindicato. Había dicho que había hecho una maestría en vudu en Haití pero resultó que el fulano ni hablaba frances.”

“¿Y que con ello? Jelipe hizo una maestría en Jarvar y no habla ingles.”

“No es lo mismo, Chapo, El sindicato es muy estricto. Este fulano es un charlatán pero tenia fama de saber aventarse un buen rollo. Con razón durmió a la Chucky y dormirse al burro parado no tendría mayor chiste.”

“El caso, Menfis, es que de que le dio ese cabrón unos polvos a Chente se volvio completamente loco. A veces anda encuerado por el pueblo quesque porque ansina andaban los profetas o que se yo.”

“Viejo cochino.”

“Si, yo me quiero largar de ahí. Un loco ansina no es de confiar. Pero quería consultar contigo. No tengo idea de adonde irme.”

“¿Estarías dispuesto a mocharte con mas lana para los curas?”

“La que sea necesaria, que caray. Además de que ellos me ayudan a lavar dinero. Ya vez que la iglesia tiene sus propios bancos.”

“Si, eso es muy conveniente. Bien, ven para acá,” y le extendí un mapa de Jalisco sobre una mesa. “Te sugiero que vayas aquí.”

“¿San Diego de Alejandría, Jalisco? Si, lo conozco, el curita ahí una vez dio una homilía diciendo que los narcos también somos hijos de Dios.”

“No, al ladito, mira, traslomita. Aquí.”

“¿San Adolfo Hitler?”

“Jawohl. Es la sede del Yunque. Es mas, deja llamo a su gran dragón.”

“¿Y ese quien es?”

“Se llama Guillermo Delazco Archancro pero en el Yunque le llaman Antinoo, o sea el jotito que era la funda del emperador Adriano. A los yunqueros les encantan los nombres de la antigüedad. ¿Hola Memo? ¡Habla Menfis! Abuelita. Lo tengo en el lago, con todo y orejotas. Lo siento. Tiene que estar un par de eternidades. House rules, you know. Oye, Memo, te llamó para lo siguiente…”

Minutos después colgué. “Ya estufas mi Chapo. Escucha, hay una mansión desocupada afuerita de San Adolfo Hitler. La usaban para los degeneres de los yunqueros y tiene muy buena seguridad. A Perverto no le convenía que lo filmaran bailando encuerado.”

“¿Y los militares? Viendo el mapa dice que hay un cuartel en San Adolfo Hitler.”

“Antinoo dice que el se arregla con el general Mambru Sefuealaguerra para que no te molesten. Además, el va a poner un piquete de aves azules a vigilar también.”

“¿Y esos quienes son?”

“Son monaguillos de la iglesia que han sido entrenados en las artes orales y en el uso de armas.”

“No chingues. Esos cabrones luego lo salan a uno. Con mis muchachitos me basto.”

“Bueno, como quieras, nomás no ofendas a Delazco Archancro. Si te dice que tiene unos muchachos muy bonitos déjalos que patrullen aunque sea afuera.”

“Ta bueno, mientras no se me acerquen, muchas gracias compadre.”

“De nada, compadre.”

La Columna de Mineko

La Columna de Mineko

A veces me pregunto...

Son cada vez más frecuentes las notas al respecto y también son cada vez más los puntos en el país donde esto sucede: inocentes asesinados por estar en medio de la refriega de la supuesta lucha contra el narco, inocentes asesinados porque efectivos de la milicia los "confunden" con sicarios, inocentes asesinados por ajustes de cuentas, inocentes asesinados porque ya les explotó la bomba en el Zócalo de tal o cual ciudad y justo en una noche de festejo importante; allá, en los estados del norte de la República, son ya varias las ciudades secuestradas por la misma violencia. Personas que no pueden salir a la calle en determinado momento por miedo al narco y si éste lleva sus días sin cometer tropelías, pues también hay temor: el silencio es signo de que algo puede suceder pronto.

Sea cual sea la razón, esta guerra que "vamos ganando, aunque no lo parezca", lo único que arroja en números crecientes no es ni una baja de cárteles o altos decomisos de droga, sino el número de civiles muertos en una lucha mal planeada y que más bien parece la pantalla del gobierno federal tratando de justificar pésimamente que hace su chamba, ¿y todo para qué?, pues... "para que todos vivamos mejor".

Y ya leemos la nota de que en Sinaloa, o en Torreón, o en Cd. Juárez (la ciudad más castigada con la violencia a nivel nacional) mataron a civiles a balaceras, o que ya apareció el encapuchado en tal o cual lote baldío; una de las últimas del estado de Guerrero: los soldados ultimados y una que me impactó bastante y que leí en el semanario Proceso: en el pueblo de Creel, Chihuahua, los civiles ya probaron también lo que es ser víctima del narcotráfico con un saldo de 12 jóvenes y un bebé asesinados.

Más allá de toda esta tragedia humana, yo no puedo evitar preguntarme: ¿eso esparaban los ciudadanos de esos estados después de las elecciones presidenciales?; y a su vez, ésta pregunta me lleva a otras, por muy castrantes que sean pero que sí, tienen mucha relación, porque nada en este país es producto de la casualidad y sí de eventos que se suceden como consecuencia de acciones: ¿por quién habrán votado muchos de esos ciudadanos?, así como: ¿cuántos de esos ciudadanos se habrán creído la doctrina del miedo fomentada en la televisión durante las campañas electorales del 2006? Porque esto que sucede aquí y ahora, son hechos. Eso sí es para que nos de miedo, no los mitos inventados y los supuestos temores a lo que no había sucedido.

Sé que puedo ser increpada por relacionar un asunto como el narcotráfico con algo como las elecciones presidenciales del 2006, pero quien lo haga, es porque aún no entiende que todos los hechos se relacionan entre sí y lo que es peor: muchos se van encadenando y se van sucediendo cual cascada.

Por allá en el norte, sé que ya son muchos ciudadanos los que le mientan madres al gobierno, sobre todo aquellos que ya vivieron en carne propia lo que es perder a un ser querido, ya sea porque fue levantado, ya sea porque 'le tocó' en la balacera o incluso porque están siendo extorsionados por individuos que se dicen 'sicarios', mismos que les piden dinero a cambio de 'protección' y si no cooperan... pues ahora sí, dicho literalmente: cuello.

Abriéndonos de manera honesta para ver la situación general de mi país, resulta que el narcotráfico sí puede ser el problema más lamentable que enfrenta México, sobre todo por la manera como se está extendiendo, pero desafortunadamente no es el único de ellos y así como leo que en un pequeño poblado llamado Creel la gente ya se está organizando superando incluso sus miedos, haciendo ellos sus propias investigaciones e indagaciones porque parece que ya constataron en carne propia lo que es tener autoridades que no responden en absoluto, así también por otro lado veo a las viudas de Pasta de Conchos en misma situación de organización para que les sean devueltos los cuerpos de sus esposos sepultados en esa mina (a más de dos años) porque tampoco hay respuestas de las autoridades, así también veo el porqué se incrementan marchas y plantones, no nada más Pejistas y también veo como en Oaxaca los maestros siguen organizándose en una franca oposición al gobierno represor de Ulises Ruíz.

Ignoro si en este momento la ciudadanía se esté organizando allá en Tabasco, por ejemplo, estado en donde la gente ha sido afectada por las inundaciones de los últimos años y que han causado estragos y en donde también ya asoman visos de corrupción, fallas e incumplimientos de parte de las autoridades; no sé si en Guerrero la gente se esté organizando para exigir saber qué pasó con los soldados ultimados y el porqué; tampoco sé si en Morelia la sociedad ha tenido respuestas y razones satisfactorias respecto de las investigaciones hechas después del bombazo en su Zócalo... y eso si las investigaciones se están haciendo, sin embargo, podemos estar seguros de que ni siquiera es necesario ser adivino para deducir respuestas al respecto. Ya estamos aleccionados a lo que son nuestros representantes.

Y yo no puedo dejar de preguntarme: y toda esa gente ahora afectada de una u otra forma... ¿por quién habrá votado en 2006?, ¿qué actitud tomaron hacia la campaña de miedo fomentada en televisión?, ¿qué tanto creyeron?, ¿qué opinión tendrían, en su momento, de la otra ciudadanía que también se organizó porque exigían transparencia del voto emitido, justo como ellos ahora se organizan exigiendo lo mismo de las autoridades: justicia y legalidad?, ¿habrá alguno de esos ciudadanos que en algún momento se hayan pronunciado con un indiferente 'no me interesa la política'? y de haber sido así, ¿ahora qué pensarán al respecto?

Sean cuales sean esas respuestas, ninguna es para mofarse, sino todo lo contrario. Lo importante de este asunto es que al leer que de alguna manera, en tal o cual punto de nuestro país la gente se organiza buscando respuestas, justicia y presencia palpable de las autoridades, ya sea por una explosión perpetrada por criminales, ya sea porque murieron mineros sepultados, ya sea porque una anciana indígena fue violada, ya sea porque profesores son reprimidos o porque se quieren elecciones justas y verdaderamente democráticas, no dejo de preguntarme: ¿es necesario que se experimenten las cosas para reaccionar, para exigir justicia y exigir cuentas los que nos representan?, ¿es necesario que corra sangre para asumir nuestro derecho y nuestra obligación a pedir a nuestras autoridades que cumplan?

¿Qué se necesita para que éste país despierte en su espíritu dormido? A veces me pregunto...

Mineko Kia

Carta al Comandante Chavez

Carta al Comandante Chávez,

Presidente Constitucional de la Republica Bolivariana de Venezuela

Sr. Presidente:

Le escribo por el siguiente asunto. Los jilgueros de la derecha mexicana han estado insistiendo que usted está detrás del movimiento de Resistencia Civil Pacifica de Andrés Manuel López Obrador. Vera, esa acusación es muy seria. En estos momentos hay por lo menos tres gobiernos extranjeros que están teniendo ingerencia en los asuntos de México: el gobierno español, el gobierno de EEUU, y el estado vaticano. Todos estos gobiernos están alineados en contra de nuestro movimiento, el cual es el único que defiende la soberanía de México.

La situación me recuerda la de 1862, cuando fuerzas expedicionarias de España, Francia, e Inglaterra desembarcaron en Veracruz para cobrarle unas deudas injustas (contratadas bajo el gobierno del traidor Miramón) a Juárez. Si usted interviene, hágalo emulando al general don Juan Prim, el comandante de la fuerza expedicionaria española en ese entonces. Don Juan, un militar honorable, accedió a retirarse pero subrepticiamente entrego dinero y el parque y los rifles de sus tropas a los juaristas. (A don Juan como buen español no le simpatizaban los franceses.)

También me atreveré a recordarle que México tenía una gran tradición de ayudar a las causas justas de Latinoamérica. Por ejemplo, Porfirio Díaz, aun siendo un dictador e hijo de la chingada, mandó un cañonero a Nicaragua a darle asilo al Presidente Zelaya que había sido depuesto por unos pretorianos al servicio de la United Fruit. Zelaya había enjuiciado a unos gringos que habían roto las leyes nicaragüenses.

Años después, el general Augusto Cesar Sandino, el cual vivió un tiempo en México trabajando en los campos petroleros, recibió ayuda –subrepticia—del gobierno del presidente Emilio Portes Gil para combatir a los marines. La cosa llego a tal grado que el embajador yanqui en México, Morrow, presentó una queja.

¿Y como chingaos olvidar que fue México el que recibió a los exiliados españoles después de la caída de la republica? Fue en México que se le dio asilo al gobierno republicano y no se reconoció al payaso sangriento de Franco.

También, en Tuxpan, Veracruz, fue que Fidel Castro y el Che alistaron el Granma para zarpar rumbo a Cuba. El gobierno mexicano no los molesto. Y creo que fue de los pocos gobiernos latinoamericanos que no rompieron relaciones con la bella isla como lo ordenaron los gringos.

Así pues, comandante, ¡mas seria de asombrarse si alguien NO nos de la mano cuando sufrimos una intervención extranjera! Porque insisto, señor presidente, eso, una intervención extranjera, es a lo que nos estamos enfrentando hoy en día. Y es que México se encuentra bajo el yugo de un gobierno de traidores al servicio de los gobiernos extranjeros que arriba nombré.

Claro, los derechistas dirán que somos hipócritas si acaso recibimos su ayuda pues estaríamos aceptando injerencia extranjera. No lo creo, señor presidente, igual que no creo que la republica española perdió soberanía al darle la bienvenida a las brigadas internacionales. ¡Carajos, hasta el mismísimo Pancho Villa aceptó a gringos como pilotos aviadores!

Pero tal ayuda no existe ni se ha pedido ni se pedirá. Los derechistas no han sacado ni una sola evidencia creíble que usted este detrás de nuestro movimiento. Ah, pero eso si, no faltaron los spots afirmando tal cosa durante la elección del 2006. Y ahora que se acercan las elecciones intermedias del 2009 el mismo español Sola, consejero de McCain y Calderón, volverá a usar tácticas de guerra sucia en contra de nuestro movimiento. Seguro que van a volver a hacer una variante de esos spots. ¡Sirvan estas líneas de advertencia!

Francamente, será mejor si los “renegados” liberamos a México como se pueda, con los medios que encontremos, pagando el precio que sea necesario. Como decía Leonidas, “pelearemos en la sombra”. Afortunadamente, los mexicanos siempre han demostrado que tienen los testículos y los ovarios bien puestos cuando se trata de defender a su patria. El mismo Juárez se las vio más negras y sin embargo triunfó. Así sucederá esta vez.

De esto estoy seguro, señor presidente: algún día México volverá a ser una nación independiente, soberana, y orgullosa. Y ojala que entonces, si así se requiere, los mexicanos vuelvan a extender su mano generosa y franca a los exiliados y le den su apoyo a las causas justas de Latinoamérica.

Reciba usted nuestro reconocimiento y el cariño del pueblo mexicano (por lo menos de la parte patriota, valiente, y no entreguista de ese pueblo) a la nación venezolana.

Atte.

Pomponio