Sunday, September 27, 2009

Ladillas - Diario de Salomé Burundanga – ‘Todo México es Mandinga’

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Diario de Salomé Burundanga – ‘Todo México es Mandinga’

Por el Lic. Mefistófeles Satanás

Querido Diario:

¡Ya chingue! Ayer me cité con el patroncito pelón de Dublin en la Parroquia. Entre cervezas el patroncito me dijo: “…la Barbie copetona me resultó rete pendeja…quiero que tú te vayas preparando por si acaso tengo que cambiar de pitcher…”

Confieso que me sacó de onda la declaración. “¿O sea, patroncito, que la Barbie podría tener un accidente?”

“Si, Salomé, ya ves que tan inseguro es EDOMEX. Imagínate si Aburto se fuera a fugar del penal…”

Se me puso el cuero todo chinito. El pelón bien podía hacer que Aburto también me diera a mi gastritis inducida por sobredosis de plomo. “No, pos cuente conmigo, patroncito.”

“Pos vamos viendo sobre tu ridiculum. Dime, ¿tienes maestría en Jarvar?”

“Pos hice maestría en Haití. Conozco todo sobre reanimar zombies e invocar a mi señor Changu.”

“Hmm, bueno, entonces diremos que eres de la escuela de Chicago, esquina con Port Au Prince.”

“No me discrimine, patroncito, acuérdese que hasta el patroncito Obama es de color serio.”

“No pos sí, en eso definitivamente tienes una ventaja, Salomé.”

Estoy todo excitado entonces. ¡Finalmente me hará justicia la revolución! ¡Yo podría ser el Obama mexicano! De regreso en mi oficina en Xalapa llamé a mi secretario, el lic. Patalarga.

“¿Qué chingaos quieres Fidel?”

“Escúchame, cabrón, quiero que te pongas en contacto con Mientovsky. Quiero que una encueste determine que la gran mayoría de los mexicanos estarían de acuerdo si la Bamba fuera el himno nacional.”

“Ah, caray, jefecito, ¿a poco se está lanzando para la grande?”

“A huevo, cabrón, ya hable con el patroncito pelón de Dublin. El dice que no vería mal si me aviento al ruedo para calmar mis ansias de novillero. Ya ves que soy más cabrón que bonito.”

“¡Órale patrón!”

“Pos si, Patalarga, debemos de empezar a vender la idea de que México se merece otro presidente veracruzano. Ya le dimos a México a Alemán y a Santa Anna. Yo creo que estaré a la altura de esos cabrones.”

“Pos de una vez que pongan las tetas de Selma Hayek, de Coatzacoalcos, en la portada de los libros de texto gratuitos.”

“Eso no sería mala idea, Patalarga. Vamos pensando como chingaos vamos a veracruzinarizar a México.”

“¿Ve-ra-cru-zi-na-ri-zar? ¿Igual que los mochos querían guajolotizar o guanajuatizar a México? No la chingue, jefe. La gente va a decir que estamos imitando a los panistas.”

“Bueno, pos tienes razón, no quiero que nos comparen con Guanajuato. Ahí está todo rete seco. ¡Solo Veracruz es bello, chingaos!“

“Mire, yo conozco unas jarochas morenas guapísimas. ¿Qué le parece mejor una campaña que diga ‘todo México es Mandinga’ con las morras mostrando la pechuga y rodeándolo a usted mientras porta guayabera, sombrero de cuatro trancazos, y pantalones y zapatos blancos? Lo podemos disfrazar como campaña turística pero la cosa será que la gente vaya pensando en usted para la grande.”

“Excelente, Patalarga. Otra cosa: necesitamos hacerle chanchullo a la Barbie de Atlacomulco.”

“Jijos, patrón, ¿estamos hablando de derramar mole?”

“No, Patalarga, prefiero métodos más efectivos. Mira, súbete al ADO y te vas a Catemaco. Háblate con el brujo mayor, don Julián, ese es mi compadre. Dile que necesito que me fabriquen un ‘hechizo’ contra el copetón. Le dices que pagare lo que sea. Si necesitan sacrificar un cristiano no les hare de tos.”

“Ah bárbaro, patrón, si los brujos hacen sus chingaderas se lo va a llevar la tristeza al copetón.”

“Eso espero, Patalarga, eso espero…”

Ladillas - Primera Epístola del Chamuco a don Juanito, Señor de la Ínsula Ixtapalapense

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Primera Epístola del Chamuco a don Juanito, Señor de la Ínsula Ixtapalapense

Por el Lic. Mefistófeles Satanás

Don Juanito:

Un fulano que gobierna –como yo-- en un infierno o que gobernara –como usted—en tal no goza de ciertos lujos, don Juanito. La libertad que usted tiene de caminar por las calles, en el metro, por las plazas, no es para un usurpador como, por ejemplo, FECAL, y pronto, usted. No se ofenda si lo llamo a usted usurpador. Entre gitanos no se permite echar las suertes. Aquí hablaremos con la verdad aunque si nos respetaremos: perro no come perro.

El Juego de los Cesares o Los Principios del Chamuco

Usted debe aprender pronto el juego de los cesares. Estas son las consejas del chamuco para extender el reino de un usurpador. Créame, mas sabe el diablo por viejo que por diablo.

1. La Desconfianza

Nunca puede un usurpador confiar en alguien, don Juanito. Todo el que se le acerque debe ser visto como un Juanito en potencia. Solo siendo pendejo confiaría usted en los Chuchos, don Juanito. Acuérdese que ellos nunca le perdonaran que les quitara Ixtapalapa. El subcomediante Arce-nico ya antes chaqueteo y traiciono a sus compañeros guerrilleros en tiempos de la guerra sucia. Yo que usted dormía con una fusca bajo la almohada y cambiaba de lugar de dormir a diario, igual como hacia Pancho Villa.

2. Estimule las Rivalidades

Usted debe darles cuerda a los subordinados para que solitos se cuelguen y traten de colgar a sus rivales. Pregúntele a Fulano, como quien no quiere la cosa “¿qué menesteres me cuentas de los negocitos de Zutano?”. Si Fulano con entusiasmo denuncia a Zutano, confronte luego a Zutano en privado y vera que él le suelta la sopa sobre Fulano. Así los podrá denunciar a ambos luego. Hágales saber que tiene usted tal información sobre ellos. Pero si Fulano es esquivo o trata de justificar a Zutano usted ha descubierto una conspiración. Vaya con Zutano y dígale que Fulano lo ha confesado todo y que, por su bien, le conviene hacer lo mismo.

3. Favorezca la Mediocridad

Desconfié usted de los talentosos, de los letrados, de los inteligentes, don Juanito. Esos lo verán a usted y pensaran “yo lo puedo hacer mejor”. Rodéese entonces de los ignorantes, de los mediocres, de los cobardes, don Juanito, pues estos serán demasiado torpes para llevar a cabo una traición exitosa. Por muchos años el PRI elegía a los presidentes de entre el más pendejo del gabinete. Es ansina que cada presidente era progresivamente más pendejo y a su vez buscaba pendejos para gobernar a México. Esta evolución inversa explica entonces como el burro parado fue que nos endilgó a FECAL. Igual usted debe de buscar rodearse de pendejos, don Juanito, para que no le hagan sombra más que en el arte de hacer pendejadas.

4. Manténgalos en Sobresaltos

Debe ser amable con sus “cómplices” un día y un déspota al día siguiente para que no se sientan seguros de nada. Suelte pequeñas joyas que los hagan dudar de su cordura como por ejemplo: “Ixtapalapa podría ser república independiente y yo su primer cónsul o tal vez emperador…ya llame a Sarnozy y a Merkel y creo que los convencí que manden tropas francesas y alemanas para apoyarme”. Créame, eso tendrá en ascuas a sus secuaces por meses. Es mejor que le teman a que lo amen. Y nada se teme más que un cabrón que está medio tocadiscos.

Aplicación de los Principios a la Práctica

Apliquemos el primer principio, la desconfianza, al caso de su entronización. La única seguridad que usted tiene de que podrá entronizarse viene de Ebrard.

Pero, dígame, ¿en realidad confía usted en el francesito? Acuérdese que el francesito busca la silla. ¿Cómo sabe usted si el francesito y el subcomediante Arce-nico no llegaron a un acuerdo ya de “quitarlo” a usted e imponer a un Chucho que apoyara al francesito en sus ambiciones presidenciales? ¿Usted metería la mano al fuego por el francesito don Juanito?

E igual le pregunto, don Juanito, ¿usted metería la mano al fuego por los Chuchos? ¿No cree que sería rete fácil que si los Chuchos le dan chicharrón que le echaran la culpa a Brugada? ¿Se da usted cuenta que los Chuchos podrían “matar dos pájaros de un solo tiro”? Le vuelvo a recordar, don Juanito, que el subcomediante Arce-nico ya traiciono a sus compañeros durante la guerra sucia.

Le sugiero, don Juanito, que el día antes de su entronización usted declare que “he visto al médico y gozo de excelente salud, no tengo ni cáncer ni presión arterial alta ni cirrosis ni una chingada.” También declare que no, no piensa “suicidarse” ni tiene lagunas mentales ni nada. Esa, por cierto, fue la técnica que utilizó Zelaya en Honduras para evitar que Goriletti lo “suicidara”. Estas no son sino precauciones necesarias, don Juanito, no hay que facilitarles el trabajo a los rivales.

Conclusión: La Ambición es Una Virtud en los Usurpadores

Finalmente, don Juanito, yo, el chamuco, le recomiendo que, no se ande con medias tazas. Usted, don Juanito, se lo digo abiertamente y de frente, hace mal en andar tratando con Chuchos, Panones, PRIistas, francesitos, etc. ¿Para qué tratar con los mojones y no con la bacinica?
Yo el chamuco le aconsejo, don Juanito, que vaya directamente con el patroncito pelón de Dublin. Su candidato, la barbie de Atlacomulco, ya anda mostrando que es un grandísimo pendejo. Ahora el pelón tratara de imponer a Salome Burundanga pero a ese cabrón, fuera de Mandinga, naiden lo conoce. A usted, bien que mal, si lo conocen, don Juanito.

Vaya y hable con el pelón. Usted y él son igualitos: son (conste: no se ofenda) traidores y usurpadores. Se reconocerán y se olerán las colas, estoy seguro. Ixtapalapa es demasiado chiquito para usted. ¿Para qué chingaos arriesgar que lo venadeen los Chuchos por tan poquita cosa? ¡Imagínese en cambio si esa banda tricolor la trajera usted en el pecho en lugar de la testa! ¡La audace, don Juanito, tojours la audace!