Monday, September 27, 2010

¿Y CÓMO NOS VEN DESDE AFUERA?

Si algo hemos comprobado con tristeza y no poco dolor, es que más allá de que tenemos que caminar contra el pseudo-gobierno y sus políticas nefastas, el pero enemigo de un mexicano es otro mexicano y si éste se encuentra desinformado a la vez de mediatizado, pues es peor.

Si analizamos las cosas con cierta crudeza, mucha de la debacle que vive nuestro país es gracias a esos mexicanos poco comprometidos, apáticos, indiferentes de las luchas sociales y encima de eso: ignorantes. Y no solo eso: el hecho de que México tenga tantas demandas y cuentas pendientes por se subsanadas en justicia y que se vienen arrastrando hasta por Historia es gracias a esa apatía que suele distinguir al mexicano promedio, que, como suelo decir yo: poco ayuda y mucho estorba en el camino por el cambio que buscamos.

No son pocas las veces en que, además, a los que ya estamos de este lado de la lucha política, se nos tilda de soberbios y engreídos porque, a decir de esos mexicanos, 'pretendemos tener la verdad' y 'descalificamos las opiniones'. No, señores: aquí nadie ostentamos la verdad, es solo que gran parte de la razón (y hasta histórica) nos acompaña y en virtud de que muchos hemos venido caminando hombro con hombro con varias de esas luchas, nuestra visión es ya muy diferente a lo que un noticiero nocturno de televisión quiere hacernos creer.

Más allá de esto, siempre vale la pena sustentar lo que se argumenta y al menos yo camino con argumentos que cuenten con un andammiaje razonado y coherente, de lo contrario, no estamos más que repitiendo lo que nos dijo López Dóriga en la televisión y con perdón de los puritanos del respeto mal-entendido y deslumbrado por reflectores: tener un micrófono en la mano y ser enfocado por la cámara del programa de mayor rating transmitido por una televisora millonaria no otorga ni sabiduría, ni sentido humano, mucho menos común y por supuesto: tampoco le otorga la razón.

¿Pero y desde afuera?, ¿cómo nos ven? Comparto dos noticias que nos ofrecen una visión de lo que hemos estado viviendo desde el 2006. No olvidemos que a pesar del dominio del neoliberalismo, sí existe la prensa libre y también los periodistas yc omunicadores que no siguen una línea política establecida y por ello no solo atisban más allá de la "verdad oficial", sino que pueden documentarlas para que queden como testimonio que choca de frente con esa "verdad oficial".

Del siguiente enlace agradezco al compañero Luis Martín Ángeles por haberlo compartido. Es una noticia vieja, del diario Le Monde Diplomatique en su versión española, pero no ha perdido vigencia en virtud de las consecuencias que ha traído para México.

Liga: aquí


MEXICO FRAGMENTADO
Ignacio Ramonet
Agosto 2006

Un fraude masivo. E indiscutible.

José Manuel Barroso, presidente de la Comisión europea así lo ha admitido. Los veinticinco ministros de asuntos Exteriores de la Unión Europea han expresado su
"grave preocupación".

"Es importante que transmitamos de la forma más clara posible la inquietud
de la Unión Europea y la de todos los Estados miembros sobre el resultado de la elección presidencial", ha declarado el ministro neerlandés de Asuntos Exteriores.
Reporteros Sin Fronteras recuerda que "esta elección tiene lugar tras cuatro años de una degración contínua y sin precedentes de la prensa en el país".

En Washington, personalidades como Colin Powell, Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski han afirmado que los Estados Unidos no podían admitir los resultados oficialmente. El Nacional Democratic Institute (NDI), presidido por Madeleine Albrigth, antigua secretario de Estado; la Freedom House, dirigida por James Woolsey, antiguo jefe de la CIA; el American Entreprise Institute, impulsado por el expresidente Gerald Ford; e incluso el Open Society Institute, dirigido por George Soros, han denunciado "manipulaciones masivas" y reclaman "sanciones económicas". El senador Richard Lugar, presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Senado y enviado especial del presidente George Bush, no ha dudado en hablar abiertamente de "fraude": “Está claro que ha habido un vasto y concertado programa de fraudes el día de la elección, ya sea bajo la dirección de las autoridades, o ya sea con su complicidad”.

¿Se frotan los ojos? ¿Se preguntan cómo se les han podido escapar tales declaraciones a propósito de la reciente elección presidencial en México? Tienen toda la razón para estar perplejos. Ninguna de las personalidades o instituciones citadas anteriormente ha denunciado lo que acaba de pasar en México. Todos los comentarios anteriores –auténticos–, conciernen a la elección presidencial del 23 de noviembre de 2004… en Ucrania (1).

La "comunidad internacional" y las habituales "organizaciones de defensa de las libertades", que las hemos conocido tan activas en Serbia, en Georgia, en Ucrania y más recientemente en Bielorrusia, permanecen mudas, por así decirlo, ante el "golpe de Estado electoral" que se comete ante nuestros ojos en México (2)

¿Se imaginan el clamor planetario si, por el contrario, esta misma elección se hubiera desarrollado, por ejemplo, en Venezuela y si el vencedor –por una diferencia de a penas un 0,56% de los votos- hubiera sido el presidente Hugo Chavez? El escrutinio mejicano de 2 de julio oponía a dos candidatos principales: Felipe Calderón, del Partido de Acción Democrática (PAN, de derechas y católico, en el poder), declarado vencedor (provisionalmente) del escrutinio por el Instituto Federal
Electoral (IFE) y Andrés López Obrador, del Partido de la Revolución
Democrática (PRD, de izquierda moderada).

Mucho antes del inicio de la campaña, estaba claro para el presidente Vicente Fox (PAN) y las autoridades en el poder que López Obrador con su programa de lucha contra
la pobreza era el candidato a batir. Por todos los medios. Desde 2004, una maniobra, a base de cintas de video clandestinas difundidas por las cadenas Televisa y TV
Azteca, adquiridas por el poder, trataban de desacreditar a López Obrador. Esa
maniobra fue en vano.

Al año siguiente, bajo el extravagante pretexto de no respetar las normas legales de construcción de una vía de acceso a un hospital, era condenado, encarcelado, y privado del derecho a presentarse a las elecciones. Manifestaciones masivas de apoyo acabaron por obligar a las autoridades a restablecerle sus derechos. La operación de acoso y derribo prosiguió. Y alcanzó un grado delirante en el curso de la campaña electoral (3). Y aún más a medida que un viento de pánico sopla sobre las oligarquías latinoamericanas (y sobre la administración de Estados Unidos) desde que la izquierda triunfa (casi) por todas partes: en Venezuela, en Brasil, en Uruguay, en Argentina, en Chile, en Bolivia…Y que las nuevas alianzas no excluyen a Cuba (4).

En tal contexto, la victoria de López Obrador (el tribunal electoral resolverá el próximo 6 de septiembre) tendría consecuencias geopolíticas demasiado importantes. Y por lo tanto no la desean ni la patronal ni los grandes medios de comunicación mejicanos. Ni Washington. A ningún precio. A riesgo de sacrificar la democracia. Pero López Obrador y el pueblo mejicano no han dicho su última palabra.


¿Qué tal? No se puede tapar el sol con el dedo y mucho menos para siempre, ¿no es así?

***

Y el segundo enlace lo comparto gracias al compañero Pepe Kosa. Este enlace es mucho más reciente y nos ofrece una visión desde Argentina de lo que es México hoy en día.

Liga: aquí

MÉXICO: LAS SIMPLES PROTESTAS DAN RISA AL GOBIERNO; URGE UNIDAD EN LUCHA, TOMA DE INSTITUCIONES CALLES, CARRETERAS.
Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

Lunes 20 de septiembre de 2010

1. ¡Cuánto odio, cuánta rabia, cuánta impotencia del pueblo, frente a gobiernos y empresarios que mandan reprimir con brutalidad todas las protestas sociales de los trabajadores! Miles de protestas por la represión, desalojos y asesinatos a indígenas de Copala, a zapatistas, a miembros de la APPO, a campesinos de Atenco, a electricistas, mineros, a la CNTE, a los normalistas, todos aquellos que manifiestan su descontento de manera abierta y se oponen a políticas empresariales de gobierno. Pero por otro lado, mientras los gobernantes reprimen para desmovilizar, se ríen de los que protestan porque nunca tienen la fuerza suficiente para ser una preocupación del Estado. Hay manifestaciones de 50 personas, de 500, de 5 mil o 50 mil que después de desahogarse mentándole la madre a los gobernantes, regresan a su casita a descansar. Es obligación nuestra agruparnos para defendernos, pero debe hacerse conciencia que el sólo desahogo no sirve de nada.

2. López Obrador, el único opositor electoral de valía, hizo la ceremonia de “el grito” el 15 de septiembre y pronunció un discurso el la Plaza de la Tres Culturas de Tlatelolco pero nadie se enteró, fuera de los miles de participantes y Carmen Aristegui, locutora de radio; le sucedió igual que sus más de tres mil mítines realizados durante cuatro años en todos los municipios del país: un boicot absoluto de los medios (TV, radio, prensa) al servicio de empresarios y gobierno. También se hicieron ceremonias oficiales masivas en muchas entidades y actos heroicos de sectores de izquierda con muy pequeña participación. Pareciera que en el campo político –haciendo usos de miles de millones de pesos del presupuesto público- el gobierno y la clase política mantienen un total control. A los políticos, empresarios y ejército sólo parece preocuparles la fuerza que mantiene el narcotráfico y eso que llaman la “delincuencia organizada” que no han podido controlar.

3. Que los gobiernos panistas de ultraderecha de Fox y Calderón hicieron añicos a la izquierda y centro izquierda, es indudable por evidente. En los sesenta y setenta crecía una izquierda radicalizada, independiente, antielectoral y antiparlamentaria –sobre todo después de 1968 que -a pesar del discurso del gobierno de Echeverría Álvarez (1970-76) de “apertura democrática”, el asilo de chilenos, argentinos y del “derecho de las naciones” propuesto en la ONU- la izquierda no cayó en la trampa de LEA como sí lo hicieron los intelectuales orgánicos Benítez, Fuentes y Paz. Era una izquierda que no votaba, que apoyaba las huelgas obreras y se planteaba la lucha revolucionaria. Pero esa izquierda, como ya se sabe, desesperada por cobrar “sus sacrificios”, le entró en 1977 a la Reforma Electoral que les dibujó Reyes Heroles: (registro de partidos, diputaciones, senadurías, abundante subsidio, acceso a la TV, pago de locales, pero sobre todo muchos ingresos).

4. Durante más de 70 años combatió la izquierda al PRI y a su gobierno, lo mismo hemos hecho en los 10 años de gobiernos panistas. Luchamos siempre por la unidad de la izquierda, pero la burguesía fue siempre más efectiva. Los locos que no aceptamos la jugada, la trampa controladora de López Portillo-Reyes Heroles, que incluso la denunciamos abiertamente en nuestros artículos, quedamos aislados de la enorme avalancha de oportunismo; pero no sólo aislados sino que nos pusimos de pechito para la represión del gobierno. Desde 1977 hubo personajes que se autocalificaban de izquierda que han sido cuatro o cinco veces diputados, senadores, gobernadores, dirigentes de partido; es decir llevan más de 30 años recibiendo los gigantescos salarios de los funcionarios del PRI y del PAN que tanto combatían. La historia del oportunismo en lo que fue la izquierda es larga y rica; hay mucho material y sería muy importante reconstruirla.

5. En 1978, a raíz de toda esa gran ola de oportunismo de los partidos- siendo profesor del CCH-UNAM- publiqué mi primer libro (de otros nueve): “Socialismo y partidos políticos”, de apenas 100 páginas. Era un libro que hacía historia del llamado socialismo, de la revolución rusa y de los partidos políticos en México (PAN, PPS, PARM, PCM, PST, PDM) que giraban en torna del PRI y su gobierno. ¿Qué pasó en México que la izquierda casi desapareció para convertirse en centro-izquierda o socialdemocracia electorera? La realidad es que la explicación hay que encontrarla en el carácter de la revolución mexicana, en la ideología del nacionalismo, en el cardenismo y el antiimperialismo. Sucedió algo parecido en otros países de América Latina donde surgieron movimientos fuertes como el Peronismo de la Argentina, el Aprismo del Perú y otros populismos y nacionalismos que aplacaron o desviaron la lucha por el socialismo.


6. Incluso los llamados grandes intelectuales mexicanos, para tener derecho a escribir en la prensa nacional y para editar sus libros, han tenido que caminar por la senda del nacionalismo y del cardenismo inscritos en la ideología de la revolución mexicana de 1910-17. Con raras excepciones, como el libro México Profundo de Guillermo Bonfil, los intelectuales han sido críticos de corrupciones, de malas interpretaciones, de errores, pero no han dejado de girar en torno de los gobiernos establecidos ni de recibir apoyos y premios de los gobiernos. Hoy incluso, apoyar a la socialdemocracia o centro izquierda “moderna o civilizada”, es ya conquistar prestigio de “avanzado”. Ya montada en los procesos electorales –en esa enorme necesidad que tiene la centro izquierda por conquistar votos para no perder los subsidios del gobierno- la socialdemocracia busca alianzas con la derecha extrema sin importarle principios políticos o ideológicos.

7. Todo ello: la gran habilidad gubernamental y empresarial, hizo añicos a aquella izquierda juvenil que se manifestó en los sesenta y setenta apoyando las huelgas obreras, las batallas estudiantiles, las tomas de tierra campesinas, las guerrillas del estado de Guerrero y la lucha urbana de la primera mitad de los setentas. Éramos quizá sólo unas cien pequeñas organizaciones maoístas, trotskistas, espartaquistas, guevaristas, anarquistas, con sólo 200 a 500 militantes, pero con fuertes convicciones y compromisos. Hoy las organizaciones hablan de 100 mil a un millón de asociados, pero desapareció el trabajo gratuito, de convicción, la entrega del tiempo libre, el pago de cuotas personales para elaborar propaganda, periódicos, etcétera. Por eso la izquierda social, la que apoya las luchas, está muy debilitada y la izquierda electorera puede crecer pero a la sombra del poder. ¿Seguiremos sin unidad para seguir recibiendo los golpes del poder?


¿Doloroso? Sí.

Por supuesto, ambas notas nos ofrecen muchísimas lecturas: de lo que fue el fraude electoral, de sus consecuencias, de todos aquellos que lo negaron y/o lo apludieron y sobre todo, a mí me da otra razón de peso a porqué se tienen que cerrar filas en torno a Andrés Manuel López Obrador rumbo al 2012.

*****

* El colofón: El domingo fue tranquilo si tomo en cuenta que no hubo réplicas de consideración en relación a las declaraciones de AMLO en su gira por el Estado de México... pero era obvio que tenían que salir más temprano que tarde.

En esta ocasión, los muchachos del programa de Canal 11 -Primer Plano- dedicaron uno de sus segmentos a dicha postura que ya marca AMLO con respecto al PRD y los chuchos y como buenos puritanos de la política: he ahí que han concluido que AMLO es un divisionista al que su movimiento y las bases del partido le deben "parar el alto" en dichas declaraciones.

¿¿¿¿¿Perdón?????

Eso les pasa a los analistas que pasan mucho más tiempo en un estudio de televisión y saber poco o nada de lo que sucede en las calles en torno a AMLO. No les haría mal asomarse. No mordemos, ni pegamos los piojos.

Les envié un correito de opinión a sus dichos a estos muchachos, ojalá se los hagan llegar a sus intelectuales manecitas.

***

Y para saber más de cómo se ahonda en la realidad mexicana desde afuera, otros enlaces compartidos por el compañero Luis Martín Angeles:

El caso Diego Fernandez de Cevallos
El caso Luz y Fuerza del Centro
El caso de los festejos del bicentenario

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