Sunday, April 18, 2010

CRÓNICA DE UN DÍA EN JUANDHÓ

Hoy fue un día en donde, primero y antes que nada, vi como se dio la mixtura como debería darse en todos los ámbitos de nuestra lucha. Fue un día agotador, del cual todos regresamos asoleados, agotados, con deseos de pegar la oreja en la almohada lo más pronto posible, pero como cada experiencia que se vive dentro de estos movimientos sociales: fue algo aleccionador que nos vuelve más humildes cuando se palpa en vivo el dolor de los que sufren y a la vez se siente la satisfacción de que, así sea pequeñito, estamos dando nuestro mejor esfuerzo, todos y cada uno de nosotros, en la medida de las posibilidades, del tiempo, del espacio, de la familia, en fin...

Con la presencia de integrantes de la Casa del Mov. de Benito Juárez, Casa del Mov. Xochimilco, Colectivo 2 de Julio, Mujeres de Fuego, Foro de Ciudadanos Libres (Forjando la IV República), RadioAMLO y ConcienciaTV, estos últimos como medios alternativos que dieron cobertura y miembros de la Resistencia Civil Pacífica en general, salió el conglomerado desde el recinto sindical del SME a temprana hora rumbo a la comunidad de Juandhó.

Visitar Juandhó era imperativo dado lo acontecido el pasado 16 de marzo. Es de todos sabida la represión que se vivió en esta comunidad casi totalmente SMEíta posterior a la declaratoria oficial de la Huelga Nacional. Se saben las historias de cómo amedrentaron a muchos compañeros electricistas y, por supuesto, se sabe que desde la fatídica fecha de liquidación de su contrato colectivo de trabajo es una comunidad, como muchas tantas, que sufre el desempleo, pero ¿qué se sabe de las consecuencias que han quedado en cada uno de sus habitantes, mismas que los han marcado en su vida cotidiana? Precisamente por eso era imperativo hacernos presentes con ellos por lo menos unas horas: para que se supieran acompañados y constataran que pase lo que pase, no están solos, pues no podemos darnos el lujo de dejarnos solos.

Esta es la crónica en imágenes:

La llegada a la comunidad...





La bienvenida dentro del auditorio de las instalaciones antes de dar paso a las actividades del día...






Después de la bienvenida, primero lo primero: descargar toda la despensa que se logró llevar gracias a la cooperación de muchos de nuestros compañeros de lucha y que no necesariamente estuvieron presentes físicamente. Aquí quedó avalada su presencia y también su apoyo. Además de alimentos, también se les entregaron medicamentos y ropa...






¿Qué seguía? Establecer plan de acción para lograr que la gente saliera de sus casas s invitarlas a asistir a las diversas actividades...



¿Y cómo? Pues voceando en las calles. Y nos lanzamos a la caminada por las solitarias callejas aplicando la mecánica: casa X casa, puerta X puerta. Los talleres que se vocearon iban desde actividades para niños hasta una charla de asesoría psicológica, asesoría a deudores, música y una obra de teatro. En Juandhó la gente quedó amedrentada después de la represión que vivieron el pasado 16 de marzo, por ende: con miedo. Al principio parecía que nadie saldría y nadie asistiría...




Pero la gente empezó a asomarse, poco a poco y quizá hasta tímidamente...




Después el grupo se dividió para también invitar a las poblaciones aledañas. Y efectivamente, la gente empezó a llegar las instalaciones del SME después de preguntarnos a qué hora se realizarían las actividades...



Y todos comimos, desde invitados hasta habitantes, los guisos preparados al más estilo casero, mexicano y pueblerino con el sazón que le dieron las manos de las mujeres SMEítas de Juandhó...






Lo relax para los niños: actividades manuales...




Y esta fue, quizá, la parte más sensible y emotiva, pero también la más dura: el taller de asesoría psicológica que le permitió a muchos trabajadores expresar lo que sentían, desde enojo, hasta impotencia. Desde testimonios en donde hubo quienes no pudieron contener el llanto al narrar lo que estaban viviendo no solo como trabajadores liquidados, sino como estaba repercutiendo el hecho en el interior de sus hogares; hasta el trabajador que dijo fuerte y claro que lloraba por sus hijos y su familia, pero que el gobierno no merecía ni una lágrima suya; desde el trabajador que expresaba lo que quisiera hacerles y decirles a los contratistas de la CFE cuando los ve manejando las unidades que eran SUYAS, no porque fuera su dueño, sino porque eran SU trabajo, hasta una mujer que asistió que nada tiene que ver con el SME, pero como integrante de las comunidades agrícolas de los alrededores no dejó de hacerlos sentir apoyados por ellas, cada uno de los testimonios deja la lección de los alcances y la trascendencia del cinismo, la irresponsabilidad, la indiferencia y la estulticia...








Y el cierre, algo mucho más relajado: una representación con unos jóvenes payasos que hacen su trabajo en la calle y que también han vivido el acoso de las autoridades del DF al tratar de subsistir, personificando la absurda mentalidad de muchos mexicanos todavía dormidos por TVNotas, Enrique Peña Nieto, las telenovelas y el futbol mientras siguen tomando, felices, su Coca-Cola o gastando el saldo de su telefonía celular mandando absurdos mensajes a Madame Zasú (¿sí se escribe así?) para que sus geniales y no menos absurdas predicciones zodiacales les resuelva el día...





Y como todo evento de resistencia civil, cerramos con el Himno Nacional y esta vez cantándolo en primera fila: los niños...




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* El colofón: Las instalaciones de Juandhó casi vacías al final de la jornada, pero con la promesa de regresar. En Juandhó hay seres humanos, compatriotas que nos necesitan en muchos sentidos...