Tuesday, May 04, 2010

ATENCO A 4 AÑOS DE REPRESIÓN

Bajo un sol agobiante y con un calor deshidratante se llevó a cabo hoy la marcha de aniversario por los presos políticos de Atenco.

Quiero hablar de Ollin Alexis Benhumea porque puede sonar curioso, pero al hablar de él me viene a la mente un compañero de lucha que muchos de nosotros conocemos. Me refiero a Mario Sinaí.

¿Qué hace diferente a Ollin de nuestro compañero Mario? Casi nada, al contrario: encuentro muchas similitudes. Ambos jóvenes, ambos estudiantes, ambos comprometidos enormemente en sus respectivas luchas, ambos con toda la vida por delante y aún más encomiable: ambos tratando, de manera conciente, de formar un futuro mejor en nuestro México a pesar de ser tan jóvenes... pero Ollin murió víctima de la represión que se vivió en Atenco.

Además de la demanda, misma que por cierto es de todos, de la libertad para los 12 presos políticos de Atenco, cuya pena raya en el estúpido absurdo de rebasar para algunos casos más de 100 años de prisión, es el nombre de Ollin uno de los más recordados, pues Ollin murió en gran parte por culpa de la obstaculización que tuvieron sus familiares por parte de las fuerzas armadas para que recibiera atención médica inmediata después de haber sido herido. Así es como importa la vida a nuestras "autoridades", es por ello que Ollin es la representación viva de los presos políticos, de las mujeres que fueron violadas, de los pobladores que fueron golpeados salvajemente, pues cada una de esas agresiones es exactamente lo mismo: poco importa la vida del mexicano a los que dicen representarnos.

Más allá de Ollin, Atenco es, además, la más viva representación de lo más incongruente de nuestro país: hombres que defienden su tierra (misma que es su hogar y el pan en su mesa) con ahínco son enjuiciados, criminalizados y encarcelados por ello, mientras seguimos acumulando infinidad de delitos de todos aquellos que sangran a nuestra tierra y se la están devorando impunemente sin que nada ni nadie los toque.

Quizá por todo esto es que Atenco clama en un grito que vive y que su lucha sigue, porque en esa consigna ya tenemos la condición y el compromiso de no olvidar y seguir insistiendo, en no dejar de señalar y no dejar de exigir justicia y si algo puedo decir con satisfacción es que este año el clamor de Atenco tuvo eco de otras luchas y en esta ocasión con mucha más fuerza a lo que vi el año anterior.

No nos quede duda alguna: las luchas siguen acercándose y entrelazándose, así que parece que quizá ese loco sueño de tomarnos de las manos todos los mexicanos por igual no esté tan lejano. Con todo y la reticencia y la resistencia de algunos, poco a poco nos vamos cohesionando. Me permito entonces seguir soñando con ello.

Las imágenes de la tarde:

Un activista presenta este dibujo hecho a mano por Héctor Galindo en enero de 2010, uno de los presos políticos universitarios de la represión de Atenco. Hoy en día se encuentra en el penal del Altiplano...



Comenzaban a llegar las diferentes caravanas y contingentes para concentrarse en el Angel de la Independencia...








Cuando la marcha pasó frente a las oficinas de CFE en donde se encuentra un plantón permanente de SMEítas, las consignas se unificaron...



Pero fue justo en El Caballito, ya para entrar a La Alameda, que un nutrido contingente del SME ya esperaba la marcha de Atenco...





Distintas vistas de la marcha...











En el Zócalo, frente a la Suprema Corte de Justicia, la lectura de demandas. Bruno Vichir hablando a nombre de diversos actores y canta-autores que se han sumado de manera solidaria a la lucha de Atenco. Hablando de actores que se han sumado, a nadie nos es extraño el caso de Manú Chao, a quien FeCal y compañía se le fue encima con todo por haberse pronunciado a favor de esta lucha y por haberse atrevido a llamar a las cosas por su nombre (represión=terrorismo de estado)...



Uno de los familiares de los presos políticos de Atenco habla mientras es notorio como se aguanta el llanto...



Cantando por Atenco...




*****

* El colofón: Este es uno de los rostros de Atenco. No tengo más qué decir, cada quién interpretará, pues es un hecho que genera emociones y sentimientos diversos...


Los CINCO jinetes del Apocalipsis

“A mí los CINCO jinetes
me hacen los puros mandados,
ya los tengo controlados
los vencí a los muy zoquetes”.

“Y quiero ser muy preciso,
para cualquier inversión,
tenga usted la convicción
México es un Paraíso”.

Eso dijo fecal-ron
henchido el pecho de orgullo,
pendiente de algún murmullo
cargado de admiración.

Ayy calderas, date cuenta,
ya no bebas chelas frías,
luego esas alegorías
tu mente insensata inventa.

Para empezar no son cinco,
sólo son cuatro jinetes,
o ya no sirven tus lentes
o la embriaguez te hizo circo.

Ya deja de debrayar
o para el próximo viaje
se empacará en tu equipaje,
bozal, correa y collar.

Momis